Vermú

Vermú de moda.

Vermú de moda. Aperitivo.

¿Qué es el vermú?

En el siglo XVII no existía esta palabra en castellano con la acepción moderna; un aperitivo era «una cosa que abre y limpia las vías», un término empleado por médicos y farmacéuticos. Es muy posible que la palabra «apetito» (del latín: aperitīvus – abrir el apetito) influyera en esta nueva y moderna denominación; en la mayoría de los idiomas europeos se entiende por aperitivo (en su denominación equivalente) la bebida que se toma antes de la comida, generalmente de ligera graduación alcohólica: vino, cerveza, vermú.

Vermú de moda.
Vermú de moda.

Iniciamos nuestro camino.  El aperitivo es la comida ligera que se toma para abrir el apetito, antes de la comida principal del mediodía o antes de la cena. En algunos países acostumbra a realizarse en fechas señaladas o festivas y no es común que se haga a diario, mientras que en otros, como en España, Portugal, Francia, Italia y Argentina es una costumbre extendida a cualquier día de la semana.

Suele constar de diferentes pinchos o tapas y otros alimentos de «picoteo» (aceitunas, patatas fritas, patatas bravas, croquetas, queso, embutidos, frutos secos y canapés), acompañados de bebidas como refrescos, vino, vermú o cerveza.

Nace una costumbre bien «Sesentero» como lo traduce Google ó «Sesentosos» como se dice le dice Argentina.

Es un vino macerado en hierbas servido durante los aperitivos, compuesto de vino blanco, ajenjo y otras sustancias amargas. Estos vinos son típicamente europeos, con un aroma característico indicado para un cóctel o aperitivo. Generalmente se puede encontrar dos tipos: rojo y blanco.

El vermut rojo (italiano) es dulce; en tanto que el blanco (francés) es seco, con mayor grado alcohólico.

El vermú no es una novedad y no tiene edad.

El vermú no es una novedad, es una bebida histórica que ha recorrido gran parte de occidente a lo largo de los años. Lo innovador es su preparación, su presentación y su acompañamiento con diversos platos de comida o picoteo.

Su fecha de origen no es exacta pero se asocia a la Edad Media mientras que el concepto moderno de vermú se remonta a fines de 1700 en Italia.

Se trata de un vino fortificado, una bebida compuesta a base de vino, ajenjo, muchas hierbas, flores, frutas, especias como por ejemplo cardamomo y canela. Se trata de un balance entre lo amargo y lo dulce. Existen distintos tipos de vermús: rojo, seco, blanco y rosado.

Las vermuterias responden a una lógica española

Las vermuterias responden a una lógica española, europea. Incluso en algunas, junto con el aperitivo, te sirven un plato pequeño de chapa con algunas aceitunas o alguito para picotear, al gran estilo madrileño en concepto de tapeo: una caña por uno o dos euros con una tapa de cortesía.

Otras representan y recrean el espacio del hogar, con la soda como icono de las mesas de familia. El sifón.

El aperitivo es hoy una alternativa a la pinta bien fría o la cálida copa de vino.

Fácil de armar: hielo, vermú o aperitivo elegido y soda. DIgamos que es bien «ritualero».

El vermú es refrescante, tiene una liviandad especial. Se sirve la mayoría de las veces en jarra, y todos sabemos que las jarras se comparten: confirmó. Es una excusa para el encuentro cuerpo a cuerpo, trago a trago, mano a mano, para que circule y rinda varios vasos.

Vermuterias porteñas

«‘Sifón» ya se ha transformado en un clásico del barrio de Chacarita. Se encuentra en el Circuito Newbery con sus tradicionales sifones celestes de soda para mezclar en el vaso junto a jarritas de vermú de distintos tamaños. Mesitas en la vereda y un local pequeño pero pintoresco, viste el barrio del gran cementerio desde que abrió las puertas en 2019. «Sifón» junto con otros del circuito, lo convierten en un polo gastronómico porteño que compite cabeza a cabeza con el popular Palermo. Hay otros bares conocidos y con mucha onda sobre la misma calle: «Cuervo Café» y «Lutero», entre otros.

‘La Fuerza’, a solo 750 metros de ‘Sifón’, es uno de los que más eco ha tenido desde su apertura en 2018, porque su vermú se sirve en otros bares como en la primera vermutería de la Ciudad de La Plata, «Saavedra».

En conversación con Juan Manuel Bidegain, uno de los fundadores de “Sifón”, y también de “Sede Whisky” (Guevara 421, a la vuelta de «Sifón») cuenta cómo crearon un lugar que apunta de manera arquitectónica “a la casa de la abuela, la casa familiar”. Es un espacio que reivindica a la soda de sifón, considerándolo como un “emblema de la mesa clásica de los argentinos. La soda siempre estuvo vista como lo que cortaba un producto de mala calidad, para rebajar el vino por ejemplo, y hacerla más amena. Quisimos entonces reivindicar ese producto, desde un lugar gastronómico donde lo que haga sea resaltar sabores, es por eso que centralizamos todo en el sifón”.

Vermú famosos en el Mundo

Campari: Campari nació como resultado del talento de Gaspare Campari, maestro en la fabricación de bebidas y fundador de la compañía. Sus experimentos creando nuevas bebidas en Novara, en 1860, resultaron en una receta que hoy día se mantiene en secreto, sólo conocida por muy pocas personas encargadas del proceso de producción.

Cinzano: La historia de Cinzano empezó a mediados del siglo XVIII en Turín, Italia, cuando los hermanos Giovanni, Giacomo y Carlo Stefano Cinzano emprendieron la misión de convertirse en maestros destiladores y abrieron la primera bodega de la marca, llamada Casa Cinzano.
Martini: El Martini parece haber sido creado en 1910 y su nombre fue heredado por el Sr. Martini, jefe de barra de la sala Knickerbocker Club de Nueva York en la primera década del Siglo 20.
Yzaguirre: Según la historia, el vermut fue inventado por Hipócrates, quien maceró en vino flores de ajenjo y obtuvo un “vino de hierbas”.

Historia

Según un relato, estas bebidas fueron inventadas por Hipócrates, célebre médico y filósofo de la antigüedad, nacido el 460 a. C. Puso a macerar en vino flores de ajenjo y hojas de díctamo y obtuvo lo que en la Edad Media fue llamado «vino hipocrático» o, sencillamente, «vino de hierbas».

A partir de fines del siglo XVIII, con la llegada de nueva tecnología, el vino aromatizado entró en una nueva dimensión de productividad, en la que destacó la experiencia de los pioneros piamonteses, pero fue en 1838, cuando por mérito de los hermanos Luigi y Giuseppe Cora, la preparación del vermú adquirió un carácter industrial.

La llegada del vermut a España se produjo a finales del siglo XIX. El italiano Perucchi en 1860 trajo su receta a España y la produjo en Barcelona. La entrada de este nuevo vino  por Barcelona tendrá la consideración de Cataluña como cuna del vermut español. Si Perucchi es el primer vermut producido en España aunque de origen italo-español,  dos productores se disputarán el honor de crear el primer vermú netamente español: Yzaguirre en 1884 en Reus, aunque se cuenta que ya en 1870 Melquiades Sáez producía vermú en Huelva. No está del todo claro. Hoy día casi todas las regiones españolas producen multitud de vermú con excelentes calidades y distintas peculiaridades.

Con el paso del tiempo la palabra ha adquirido también un sentido genérico en España para definir el aperitivo –cualquier bebida con unas tapas– previo a la comida. De aquí proviene la expresión de «ir a tomar el vermú» o «quedar para tomar el vermú».

En Argentina se masificó su consumo gracias a la gran inmigración de italianos durante los siglos XIX y XX. Rápidamente se convirtió en la bebida más consumida, después del vino, y los principales productores de Italia se instalaron en el país. El primero de ellos fue Cinzano, en 1923, que para entonces ya exportaba grandes cantidades a granel.

Vinos Argentinos

Cabernet Sauvignon de Palermo
Torrontes el Blanco de Palermo
El Malbec de Palermo