{"id":127287,"date":"2026-04-22T00:17:32","date_gmt":"2026-04-22T00:17:32","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=127287"},"modified":"2026-04-22T11:51:16","modified_gmt":"2026-04-22T11:51:16","slug":"juan-manuel-fangio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/juan-manuel-fangio\/","title":{"rendered":"Juan Manuel Fangio en los Bosques de Palermo"},"content":{"rendered":"<h1>Juan Manuel Fangio en los Bosques de Palermo<\/h1>\n<p>Se traslad\u00f3 el monumento a Juan Manuel Fangio, que estaba emplazado en Pto Madero, a los Bosques de Palermo, en Andr\u00e9s Bello e Int. Bunge, frente al lago donde se encuentra el Paseo Fangio, que rinde homenaje al m\u00e1ximo referente e \u00eddolo del automovilismo nacional.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: 0;\" src=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/embed?pb=!1m18!1m12!1m3!1d3285.8182183232807!2d-58.4310725!3d-34.558157699999995!2m3!1f0!2f0!3f0!3m2!1i1024!2i768!4f13.1!3m3!1m2!1s0x95bcb5b1a24d8659%3A0x3aa9aa46e01e0eec!2sAndr%C3%A9s%20Bello%20%26%20Intendente%20Bunge%2C%20Buenos%20Aires!5e0!3m2!1ses-419!2sar!4v1679436754865!5m2!1ses-419!2sar\" width=\"600\" height=\"450\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/4jj9k2dMLAs\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>La obra de arte se encontraba frente al ex edificio de Mercedes-Benz Argentina Puerto Madero, hasta que se instal\u00f3&nbsp;en el nuevo emplazamiento en el \u00abPaseo Fangio\u00bb Bosques de Palermo, en la intersecci\u00f3n de las calles Intendente Bunge y Andr\u00e9s Bello (ambas peatonales).<\/p>\n<p>La relocalizaci\u00f3n contribuir\u00eda a una mayor difusi\u00f3n del legado de Fangio y de un lugar hist\u00f3rico para el automovilismo, lo cual dar\u00eda una mayor promoci\u00f3n al Deporte y la Cultura y potenciar\u00eda el atractivo tur\u00edstico de la Ciudad y del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La obra se realiz\u00f3 para conmemorar el d\u00e9cimo aniversario de la \u201cpartida\u201d del Qu\u00edntuple campe\u00f3n mundial de F\u00f3rmula 1, en el a\u00f1o 2005 por medio de la Fundaci\u00f3n Juan Manuel Fangio que realiz\u00f3 la donaci\u00f3n de un monumento que recuerda al corredor en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires. La obra consiste en una estatua a escala natural del deportista, con su casco en la mano, parado junto a un monoposto de competici\u00f3n de F\u00f3rmula Uno, Mercedes Benz W 196 \u201cFlecha de Plata\u201d de los a\u00f1os 50.<\/p>\n<p>TESTIMONIO<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/gk4oei1_GSQ\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe><\/p>\n<p>El quinto monumento de una serie de seis diseminados por el mundo es una creaci\u00f3n del artista catal\u00e1n Joakim Ros Sabat\u00e9, a pedido de Sebasti\u00e1n Salvad\u00f3 Plandiura, presidente del Real Autom\u00f3vil Club de Catalu\u00f1a, y est\u00e1 pensado para que quienes lo visiten puedan ingresar al cockpit sin que se ocasionen da\u00f1os. El trabajo fue realizado en bronce. Sus medidas son de 5,50m de largo y 2,60m de ancho, y su peso es de 3 toneladas y media.<\/p>\n<p>Fangio trasciende lo deportivo en muchos aspectos. La historia cuenta que no era habitu\u00e9 de las reuniones donde pilotos e incipientes estrellas de cine compart\u00edan fiestas hasta la madrugada. El argentino aceptaba por educaci\u00f3n, pero en cuanto pod\u00eda se iba al hotel donde -cuenta- \u00abcorr\u00eda dos carreras antes de dormirse\u00bb, visualizando cada curva y cada accidente del circuito donde iba a participar. A\u00f1os despu\u00e9s, algunos pilotos adoptaron este ejercicio mental para aprender de memoria las pistas, hasta la aparici\u00f3n de los simuladores.<\/p>\n<h1>Aquel mec\u00e1nico<\/h1>\n<p>Una de las ventajas de Fangio respecto del resto fue que no era un simple conductor: adem\u00e1s, era mec\u00e1nico. El balcarce\u00f1o hab\u00eda comenzado a ganarse la vida a los 13 a\u00f1os, como ayudante en el taller de Miguel Viggiano, de su ciudad natal, donde aprendi\u00f3 a conducir. En 1927 tuvo su primer autom\u00f3vil: un \u00abOberland\u00bb cuatro cilindros, que recibi\u00f3 como parte del pago de salarios adeudados, los que de inmediato transform\u00f3 en un \u00abauto de carrera\u00bb, aunque sin af\u00e1n de competici\u00f3n. Le hizo lo que hoy llamar\u00edamos \u00abtunear\u00bb.<\/p>\n<p>Fangio, con su amigo Jos\u00e9 Duffard, se iniciaron comercialmente reparando autos en la calle, frente a su casa de la calle 13. Viendo que la cosa iba en serio, Don Loreto \u2013el padre de Fangio- les cedi\u00f3 un terreno al frente de su casa, donde edificaron el taller. Unos largueros de chasis de autos viejos sirvieron de vigas; las chapas de zinc para armar el techo las \u00abconsiguieron\u00bb de noche, en una casa abandonada en el campo.<\/p>\n<p>Uno de sus amigos se encarg\u00f3 de la carpinter\u00eda. Juan Manuel y Jos\u00e9 Duffard cavaron ellos mismos la fosa del taller de piso de tierra. Adem\u00e1s, otros amigos juntaron 80 pesos para comprar las herramientas. Aportando un viejo cami\u00f3n, se agreg\u00f3 a la naciente sociedad un amigo del f\u00fatbol: Francisco Cavalloti. Con ese cami\u00f3n, el joven Fangio aprendi\u00f3 a encarar caminos anegados y arenales imposibles de cruzar.<\/p>\n<h2>El corredor del campo<\/h2>\n<p>Tras hacerse de un nombre, Juan Manuel decidi\u00f3 incursionar en el pionero Turismo de Carretera, donde apenas particip\u00f3 en 17 carreras en 10 a\u00f1os. No fue mucho, pero dej\u00f3 ense\u00f1anzas a sus rivales sobre c\u00f3mo encarar los guadales y los pantanos, tan comunes en los caminos del interior de la Argentina de aquellos a\u00f1os. Y, por sobre todo, le dio la primera victoria a Chevrolet, comenzando la eterna rivalidad que se prolonga hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Fangio ense\u00f1aba que los neum\u00e1ticos con poca presi\u00f3n eran m\u00e1s adecuados para el barro porque permit\u00edan traccionar mejor (de ah\u00ed que las \u00abcupecitas\u00bb luc\u00edan amplios guardabarros que imped\u00edan que se empastaran los pasarruedas).<\/p>\n<p>En cambio, para los arenales inflaba las ruedas al m\u00e1ximo posible, para que \u00abcortaran\u00bb la arena y \u00abflotaran\u00bb como una lancha en el agua por la alta velocidad. Ense\u00f1anzas de hombre de campo, habituado a manejar en esos caminos para ganarse la vida en momentos en que el automovilismo deportivo era practicado en su mayor\u00eda por adinerados arist\u00f3cratas de la ciudad.<\/p>\n<p>El diagrama muestra el tr\u00e1gico accidente de Le Mans, al que Fangio sobrevivi\u00f3 casi por casualidad.<\/p>\n<h1>El d\u00eda que vio a la muerte a los ojos<\/h1>\n<p>En 1947, con la ayuda del gobierno argentino, comenz\u00f3 a participar en los Grand Prix del continente europeo. Desde 1947 a 1958 compiti\u00f3 de manera oficial para las marcas Mercedes, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari, obteniendo cinco t\u00edtulos mundiales y dos subcampeonatos. Esa historia es bien conocida, pero poco se habla del d\u00eda en que Fangio se salv\u00f3 de una muerte segura, por reflejos y por casualidad.<\/p>\n<p>Fue en el circuito de la Sarthe, cerca de Le Mans, el 11 de junio de 1955. A las seis y media de la tarde, el Mercedes-Benz 300 SLR conducido por Juan Manuel Fangio-Stirling Moss luchaba por la punta contra el Jaguar conducido por Mike Hawthorn-Ivor Bueb.<\/p>\n<p>Hawthorn, en plena lucha con Juan Manuel Fangio, adelant\u00f3 para sacarle una vuelta a un Austin Healey conducido por el piloto brit\u00e1nico Lance Macklin, quien sorpresivamente gir\u00f3 para entrar a boxes, sin ver que dos Mercedes \u00abchupados\u00bb y a toda velocidad se le ven\u00edan encima. El primero lo conduc\u00eda el franc\u00e9s Pierre Levegh, con una vuelta de retraso, y el segundo, Juan Manuel Fangio, quien aprovechaba la succi\u00f3n de Levegh para ganar velocidad y ahorrar combustible (Fangio ten\u00eda ese plus de inteligencia que lo llevaba a aprovechar toda circunstancia).<\/p>\n<p>En un \u00faltimo acto reflejo, Levegh levant\u00f3 la mano para advertir a Fangio del peligro, y el argentino, con la finura que demandaba la velocidad a la que iba, apenas desvi\u00f3 la trayectoria, siguiendo su marcha. Mientras tanto, Levegh choc\u00f3 contra el Austin y, a m\u00e1s de 200 km\/h, su Mercedes despeg\u00f3 para abatirse, explotando sobre las tribunas repletas de espectadores. El auto, construido mayormente en magnesio, se volvi\u00f3 una bola de fuego incontrolable.<\/p>\n<h3>El caballero<\/h3>\n<p>Ese d\u00eda los organizadores no suspendieron la carrera, como debieron haber hecho para no entorpecer el acceso de los veh\u00edculos de emergencia. A la vuelta siguiente, Fangio vio el desastre y par\u00f3 a ceder el volante, impresionado por lo cerca que estuvo de estrellarse contra Levegh. Horas m\u00e1s tarde, por sugerencia del argentino, Mercedes Benz decidi\u00f3 retirarse de la prueba, como duelo por la muerte de su tercer piloto y por respeto a las decenas de fallecidos en las tribunas. No fue sino hasta 1989 que los alemanes decidieron regresar a la F\u00f3rmula 1.<\/p>\n<h1>Sabidur\u00eda popular<\/h1>\n<p>Adem\u00e1s de ser hombre del interior, Fangio ten\u00eda una humildad que no le imped\u00eda codearse con la realeza y los arist\u00f3cratas europeos. Simplemente decidi\u00f3 seguir siendo \u00e9l mismo, sin encandilarse por las luces y la fiesta de una Europa que celebraba con champagne haber salido del horror de la guerra. Esa simpleza del balcarce\u00f1o se reflej\u00f3 en sus dichos, que trascendieron como verdaderas ense\u00f1anzas de vida:<\/p>\n<p>1 &#8211; Para ganar, lo primero que hay que hacer es llegar;<\/p>\n<p>2 &#8211; No vale la pena arriesgar la vida por un poco de popularidad;<\/p>\n<p>3 &#8211; Siempre hay que tratar de ser el mejor, pero nunca creerse el mejor;<\/p>\n<p>4 &#8211; La vida nos da a cada uno las herramientas para que vayamos por el mundo;<\/p>\n<p>5 &#8211; Luch\u00e9 mucho, pero siempre de frente; no creo haber merecido el enojo de nadie;<\/p>\n<p>6 &#8211; Es m\u00e1s dif\u00edcil vivir que correr. Las carreras duran un par de horas, pero la vida dura toda la vida;<\/p>\n<p>7 &#8211; No quiero imponer mi presencia al p\u00fablico durante demasiado tiempo. La gente se cansa de ver siempre las mismas caras;<\/p>\n<p>8 &#8211; Estoy satisfecho con la cosecha de amigos que consegu\u00ed; en todas partes hice la amistad un culto y de la seriedad una obligaci\u00f3n. Pude cometer errores con la cabeza, nunca con el coraz\u00f3n;<\/p>\n<p>9 &#8211; Si mis campa\u00f1as han servido para algo&#8230; Si corriendo autom\u00f3viles fui \u00fatil a mi patria, eso lo dir\u00e1 el tiempo. Yo s\u00f3lo tengo un deseo, y es que mi conducta en el mundo pueda ser aprovechada por todos los j\u00f3venes;<\/p>\n<p>10 &#8211; En la vida se triunfa de muchas maneras, no solo ganando carreras. Ahora el deporte est\u00e1 pagado enormemente, la tv ha hecho ese milagro. En mi \u00e9poca no interesaba el premio; corr\u00edamos lo mismo, hubiera premio o no.<\/p>\n<p>\u201cPara m\u00ed, fue la carrera m\u00e1s emotiva. (\u2026). Si gan\u00e1s tres veces en N\u00fcrburgring, sos especial. Y esa carrera me ayud\u00f3 a ganar el quinto campeonato mundial\u201d<\/p>\n<p>N\u00fcrburgring, 1957: \u00abLa carrera de mi vida\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEn mi vida hubo muchas carreras excelentes, es dif\u00edcil elegir solo una. Para m\u00ed, una buena carrera es donde no cre\u00e9s que puedas ganar, me pas\u00f3 en el gran premio de Alemania, en 1957.<\/p>\n<p>\u00abNurburgring fue uno de mis circuitos favoritos, porque siempre ten\u00e9s una oportunidad, incluso si lleg\u00e1s con menos, siempre pod\u00e9s hacer mucho. Es una pista de 23 km, con 166 curvas, subidas y bajadas. Es uno de los circuitos en los que m\u00e1s me gust\u00f3 competir.<\/p>\n<p>\u00abYo conduc\u00eda el Maserati, un buen auto, con mucha estabilidad. Proven\u00eda de una peque\u00f1a f\u00e1brica, pero la mec\u00e1nica era excelente, y exist\u00eda una buena uni\u00f3n entre lo mec\u00e1nico y yo. El Ferrari tambi\u00e9n era un auto muy bueno, y yo hab\u00eda ganado en N\u00fcrburgring con Ferrari en 1956.<\/p>\n<p>\u00abMi auto no funcionaba bien; estaba consumiendo demasiado los neum\u00e1ticos, as\u00ed que decidimos que durante la carrera tendr\u00eda que detenerme a cambiar. Antes de la competencia los mec\u00e1nicos practicaron el cambio y consiguieron un tiempo de 30 segundos, que en ese momento era muy bueno.<\/p>\n<p>\u00abEn la carrera, cuando llegu\u00e9 a boxes llevaba una ventaja de 30 segundos sobre el segundo, pero no s\u00e9 qu\u00e9 sucedi\u00f3, porque cuando sal\u00ed de nuevo hab\u00eda perdido los 30 m\u00e1s otros 48 segundos.<\/p>\n<p>\u00abLos Ferrari iban primero y segundo, con dos ingleses, Mike Hawthorn y Peter Collins, buenos pilotos, as\u00ed que no pens\u00e9 que pudiera ir sobre ellos. Cuando entr\u00e9 de nuevo estaba 51 segundos detr\u00e1s de ambos y solo faltaban 10 vueltas. En mi cabeza siempre pensaba que pod\u00eda ganar la carrera, pero esta estaba casi perdida; as\u00ed que tuve que arriesgarme, algo que nunca antes hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>\u00abComenc\u00e9 a usar la quinta marcha donde iba cuarta, y a empujar m\u00e1s usando los engranajes largos. Pens\u00e9 que hacerlo una vez estaba bien, tomar una curva con velocidad mayor que lo normal, pero que ser\u00eda una locura hacer eso en dos curvas seguidas.<\/p>\n<p>\u00abTom\u00e9 la decisi\u00f3n correcta. Si una curva era para segunda marcha, entraba en tercera. Cuando era tercera, usaba la cuarta. Entonces el auto iba m\u00e1s r\u00e1pido, pero hab\u00eda mayor riesgo. As\u00ed, en una de las bajadas vi a los otros dos autos, uno detr\u00e1s del otro, y solo faltaban dos vueltas. Fue el primer momento en que realmente pens\u00e9 que podr\u00eda ir por ellos.<\/p>\n<p>\u00abNunca fui un piloto espectacular, pero hice cosas que nunca hab\u00eda hecho en mi vida, conduciendo de un lado del circuito al otro usando las m\u00e1ximas revoluciones. As\u00ed fue como los alcanc\u00e9 y gan\u00e9 la carrera, me impuse por tres segundos, e hice r\u00e9cords de vuelta en los \u00faltimos 10 giros.<\/p>\n<p>\u00abTuve un problema: uno de los tornillos del respaldo de mi asiento se rompi\u00f3 en la \u00faltima vuelta. Me lastim\u00e9 la pierna al tratar de enderezar el asiento, y no pod\u00eda sostener firme el volante, por lo que tuve que conducir as\u00ed.<\/p>\n<p>\u00abPara m\u00ed, fue la carrera m\u00e1s emotiva. Me llamaron meister (maestro, en alem\u00e1n). Si gan\u00e1s tres veces en N\u00fcrburgring, sos especial. Y esa carrera me ayud\u00f3 a ganar el quinto campeonato mundial, cuando estaba esperando por mis laureles estaba muy emocionado. En 1954, un piloto que llev\u00e9 a correr all\u00ed hab\u00eda muerto (Onofre Marim\u00f3n), por lo que este circuito me hab\u00eda dado felicidad y tristeza.<\/p>\n<p>\u00abAhora puedo decirlo: nunca pens\u00e9 que podr\u00eda ganar esa carrera. Fue mi \u00faltima victoria en un gran premio. Al a\u00f1o siguiente tom\u00e9 la decisi\u00f3n de retirarme: me estaba haciendo viejo. La gente piensa que me retir\u00e9 porque Luigi Musso falleci\u00f3 en Reims, pero no fue as\u00ed. Vi el accidente, estaba justo frente a m\u00ed cuando se estrell\u00f3, pero no sab\u00eda que hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>\u00abY mientras conduc\u00eda en esa carrera pensaba: \u00bfqu\u00e9 estoy haciendo? Vine aqu\u00ed para competir un a\u00f1o. Nunca pens\u00e9 que iba a ganar carreras, llevo 10 a\u00f1os corriendo y gan\u00e9 cinco campeonatos mundiales. \u00bfQu\u00e9 estoy buscando?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Manuel Fangio en los Bosques de Palermo Se traslad\u00f3<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":127288,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[20],"tags":[9546,9547],"class_list":["post-127287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-turismo-en-el-barrio-de-palermo","tag-juan-manuel-fangio","tag-paseo-juan-manuel-fangio"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":174282,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127287\/revisions\/174282"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/127288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}