{"id":160169,"date":"2026-06-21T05:16:46","date_gmt":"2026-06-21T05:16:46","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=160169"},"modified":"2026-06-21T12:13:30","modified_gmt":"2026-06-21T12:13:30","slug":"palermo-viejo-en-los-anos-70","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/palermo-viejo-en-los-anos-70\/","title":{"rendered":"Palermo Viejo en los a\u00f1os 70"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Palermo Viejo en los a\u00f1os 70: entre barro, chapas, conventillos y poes\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Antes de ser barrio fashion, Palermo Viejo fue barro, grasa de taller y poes\u00eda popular. Era una Buenos Aires profunda, espesa de historia, donde el tango se escuchaba m\u00e1s que el jazz, y donde las calles se inundaban antes de que lloviera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la d\u00e9cada del \u201970, Palermo Viejo era muy distinto al paisaje boutique que conocemos hoy. No hab\u00eda brunchs ni terrazas con l\u00e1mparas colgantes. Lo que s\u00ed abundaba eran los talleres mec\u00e1nicos, los bald\u00edos, los conventillos, las casas chorizo y, sobre todo, el agua que sub\u00eda por las calles como si el barrio fuese una ba\u00f1adera sin desag\u00fce.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Zona inundable: cuando Palermo era un pantano<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El terreno de Palermo tiene una historia hidr\u00e1ulica particular. Gran parte del barrio se desarroll\u00f3 sobre lo que fueron humedales naturales. El arroyo Maldonado, hoy entubado bajo Juan B. Justo, era entonces una herida abierta. Cada lluvia fuerte lo desbordaba y convert\u00eda las calles en r\u00edos marrones que arrastraban baldosas flojas, ramas, perros y botellas vac\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las veredas se hac\u00edan trampa, el agua entraba a las casas y las vecinas sacaban las alfombras al sol. Vivir en Palermo era convivir con el agua: hab\u00eda que levantar las camas con ladrillos, sellar las puertas con trapos y rogar que no se cortara la luz. El agua no era met\u00e1fora, era amenaza.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Talleres mec\u00e1nicos: el rugido de otro tiempo<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Honduras, Gorriti, Niceto Vega, Fitz Roy&#8230; todas esas calles hoy repletas de moda eran, en los setenta, cuna de motores abiertos y autos levantados con cr\u00edquets. En cada cuadra hab\u00eda al menos un taller: mec\u00e1nicos con overol azul, manos negras de grasa y termos compartidos entre mates y cigarrillos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se arreglaban autos y se arreglaba la vida como se pod\u00eda. Hab\u00eda ruido, humo, olor a aceite quemado y a sopa de gallina en las casas de atr\u00e1s. Era una econom\u00eda barrial: el taller era fuente de ingreso y punto de encuentro. Los pibes jugaban a la pelota al lado de una Chevrolet sin ruedas, y nadie se quejaba del bullicio: el barrio era ruidoso como un coraz\u00f3n sano.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Conventillos: el alma colectiva del barrio<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Palermo Viejo hab\u00eda muchas casas de inquilinato: los famosos <strong>conventillos<\/strong>, herederos del siglo XIX, donde cada familia alquilaba una pieza y compart\u00eda ba\u00f1o, patio y cocina. El sonido de la olla de presi\u00f3n era banda sonora de esos patios floridos con jazmines, sillas rotas y sogas con ropa al sol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviv\u00edan inmigrantes gallegos, paraguayos reci\u00e9n llegados, viudas con hijos, laburantes de la construcci\u00f3n y vendedores ambulantes. El conventillo era un universo de c\u00f3digos propios: la solidaridad era norma, el chisme circulaba como el pan y el domingo se compart\u00eda el puchero.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las casas chorizo: arquitectura del arraigo<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre conventillos y talleres, asomaban las legendarias <strong>casas chorizo<\/strong>, ese dise\u00f1o bien porte\u00f1o con habitaciones en fila, un patio alargado, galer\u00eda con rejas floreadas y jazmines trepadores. Eran casas construidas para durar, pensadas para clanes familiares que se heredaban la propiedad como si fuera un tesoro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las casas chorizo de Palermo Viejo eran templos dom\u00e9sticos, con muebles de algarrobo, ventiladores de pie, radio a galena y fotos en blanco y negro en las paredes. Eran s\u00edmbolo de progreso: si ten\u00edas una, eras alguien en el barrio. Y si la cuidabas, tus nietos ten\u00edan garantizada una ra\u00edz en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Palermo en dictadura: la sombra sobre la vereda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que avanzaban los a\u00f1os setenta, la pol\u00edtica se volvi\u00f3 un tema silenciado. Con la dictadura militar, muchas casas fueron allanadas, muchos talleres cerraron, y muchos conventillos se quedaron vac\u00edos. La represi\u00f3n tambi\u00e9n se sinti\u00f3 en el barrio: hab\u00eda patrulleros, desapariciones, miedo y pactos de silencio. Las historias se susurraban, no se contaban.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 queda de todo eso?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, donde hubo un taller, hay un showroom. Donde estuvo un conventillo, hay un edificio de 6 pisos. Las casas chorizo valen millones y est\u00e1n en manos de dise\u00f1adores. Pero el alma de Palermo Viejo sigue viva en los detalles: una persiana de madera que a\u00fan resiste, una vecina que te saluda desde el zagu\u00e1n, un gato durmiendo en el cord\u00f3n de la vereda.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los a\u00f1os 70: una Buenos Aires entre minifaldas, dictadura y goles eternos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La d\u00e9cada del 70 en la Argentina fue una tierra de extremos: mientras la pol\u00edtica se volv\u00eda una olla a presi\u00f3n que terminar\u00eda estallando con la dictadura del \u201976, las calles bull\u00edan con moda colorida, milanesas con papas fritas y estadios repletos de hinchas que so\u00f1aban con la Copa del Mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La moda era un manifiesto de rebeld\u00eda. Las mujeres usaban minifaldas, pantalones pata de elefante y botas blancas hasta la rodilla. Los varones llevaban patillas anchas, camisas con cuellos gigantes y pantalones Oxford. El cuerpo se liberaba, aunque el contexto pol\u00edtico lo vigilaba de cerca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las cocinas, el men\u00fa segu\u00eda siendo porte\u00f1o de alma: milanesa napolitana, puchero, matambre arrollado y fideos con tuco los domingos. Pero ya se colaban los primeros sabores extranjeros: la pizza estilo delivery, los ravioles en caja y la hamburguesa como s\u00edmbolo de modernidad, aunque todav\u00eda se comiera en plato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica era un campo minado. De Per\u00f3n al golpe, del regreso al exilio al terrorismo de Estado. En los barrios, se hablaba en voz baja. En las paredes, los afiches de agrupaciones militantes eran tapados con cal blanca. La represi\u00f3n se volv\u00eda rutina y la alegr\u00eda, un acto de valent\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en el deporte, el pa\u00eds jugaba con el alma. Boca y River se disputaban campeonatos con planteles gloriosos, mientras Diego Maradona debutaba en Argentinos Juniors y comenzaba a encender la mecha de un fuego que marcar\u00eda a generaciones. En los potreros y en las canchas, el f\u00fatbol era refugio y orgullo. Tambi\u00e9n brillaban Vilas en el tenis, Monz\u00f3n en el boxeo y Reutemann en la F\u00f3rmula 1. La bandera argentina ondeaba, por fin, en podios internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Eran a\u00f1os complejos, vibrantes y cargados de futuro. Una Buenos Aires que bailaba mientras temblaba, que cocinaba mientras resist\u00eda, que vest\u00eda colores mientras ca\u00eda en la oscuridad. Y en el coraz\u00f3n de esa ciudad palpitaba Palermo Viejo\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y vos, vecino o visitante\u2026 \u00bfsab\u00e9s caminar el Palermo de hoy con los ojos de ayer?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palermo Viejo en los a\u00f1os 70: entre barro, chapas, conventillos<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":112027,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[16,20],"tags":[],"class_list":["post-160169","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-de-la-ciudad","category-turismo-en-el-barrio-de-palermo"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160169"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160169\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":177097,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160169\/revisions\/177097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/112027"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}