{"id":162071,"date":"2026-04-12T01:06:53","date_gmt":"2026-04-12T01:06:53","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=162071"},"modified":"2026-04-12T12:30:26","modified_gmt":"2026-04-12T12:30:26","slug":"fantasmas-en-parana-440-la-ultima-noche-del-chantecler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/fantasmas-en-parana-440-la-ultima-noche-del-chantecler\/","title":{"rendered":"Fantasmas en Paran\u00e1 440: la \u00faltima noche del Chantecler"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Fantasmas en Paran\u00e1 440: la \u00faltima noche del Chantecler<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del <strong>Chantecler<\/strong> a <strong>Ca7riel y Paco Amoroso<\/strong>, la Buenos Aires nocturna cambi\u00f3 el piano de cola por el sintetizador, pero no perdi\u00f3 su hambre de espect\u00e1culo. En Paran\u00e1 440, las coperas hac\u00edan girar el whisky mientras el Pr\u00edncipe Cubano oficiaba de maestro de ceremonia. Hoy, los beats retumban en Niceto, las gorras se mezclan con el perfume caro y el pogo reemplaz\u00f3 al tango. Aquellos variet\u00e9s de lentejuela y champ\u00e1n mutaron en rituales electr\u00f3nicos con ritmos fren\u00e9ticos, pero la sed es la misma: brillar en la oscuridad porte\u00f1a. Lo que antes eran cortinados de pana roja, ahora son luces estrobosc\u00f3picas; lo que fue D\u2019Arienzo, hoy es <strong>\u00abBa\u00f1o Mar\u00eda\u00bb<\/strong>. Y aunque la ciudad haya cambiado de ropa, sigue bailando. Porque el alma de Buenos Aires, entre tango y trap, siempre supo hacer de la noche su religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un tango sin comp\u00e1s, un lamento entre escombros y champagne. Buenos Aires llora a su cabar\u00e9 m\u00e1s glorioso: el Chantecler.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 5 de marzo de 2025 se cumplen 65 a\u00f1os desde que el cabar\u00e9 Chantecler cerr\u00f3 sus puertas para siempre. Pero esta no es una nota nost\u00e1lgica. Es un conjuro. Un grito de tango con ecos de compadritos que se niegan al olvido. En la esquina de Paran\u00e1 440, donde ahora se apilan oficinas grises y burocracias an\u00f3nimas, todav\u00eda resuenan los tacones de las coperas, el bandone\u00f3n de D\u2019Arienzo y las risas maquilladas de Ren\u00e9. \u00bfQui\u00e9n puede borrar el alma de un cabar\u00e9 con una piqueta?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Paran\u00e1 entre luces rojas y pan de oro<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corr\u00eda diciembre de 1924 cuando Buenos Aires estren\u00f3 uno de sus templos m\u00e1s osados: el cabar\u00e9 Chantecler. No era solo un local nocturno, era un manifiesto de la ciudad en su esplendor. La orquesta de Julio de Caro, con su \u201cBuen Amigo\u201d dedicado al doctor Enrique Finochietto, inaugur\u00f3 un escenario que ver\u00eda desfilar al linaje sonoro del tango.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El edificio fue levantado con ambici\u00f3n francesa, como si Buenos Aires quisiera competirle el alma a Montmartre. Su due\u00f1o, Charles Seguin, no escatim\u00f3 ni en m\u00e1rmol ni en deseo. Pistas m\u00faltiples, cortinados de pana roja, tel\u00e9fonos en cada palco y una pileta climatizada donde nadaban diosas vestidas de sirena. En el fondo, todo estaba pensado para la ilusi\u00f3n. Buenos Aires no dorm\u00eda, flotaba en el vaiv\u00e9n del dos por cuatro y el tintinear de copas con whisky que, en verdad, eran t\u00e9s con az\u00facar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las noches del Pr\u00edncipe<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngel S\u00e1nchez Carre\u00f1o, alias el Pr\u00edncipe Cubano, fue su rostro m\u00e1s visible. Maestro de ceremonias, director de almas nocturnas, fue quien bautiz\u00f3 a D\u2019Arienzo como \u201cEl Rey del Comp\u00e1s\u201d mientras acariciaba su bast\u00f3n de mando invisible. Entre bastidores, Giovanna Ritana y Amadeo Garesio tej\u00edan los hilos del poder prostibulario, ese que sosten\u00eda no solo el cabar\u00e9, sino un mundo paralelo con sus propias reglas, sus propios reyes y una \u00fanica reina: la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n fue madama Ritana? Una esfinge entre joyas, copa en mano, con perfume a Chanel N\u00b05 y pasado trapecista. Se la vio llorar champagne por Ren\u00e9, la milonguita que nunca bail\u00f3 de espaldas al amor. Muri\u00f3 de c\u00e1ncer y fue reemplazada por otra Ritana, la joven N\u00e9lida Comba. Pero ya no era lo mismo. El cabar\u00e9 hab\u00eda empezado a deshacerse como una l\u00e1grima mal delineada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cAdi\u00f3s Chantecler\u201d: el tango que llor\u00f3 escombros<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enrique Cad\u00edcamo lo sab\u00eda. Lo escribi\u00f3 con rabia contenida y melancol\u00eda de esquina mojada:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTe redujo a escombros la fr\u00eda piqueta&#8230;<br \/>Pr\u00edncipe Cubano te veo muy triste<br \/>pasar silencioso frente al Chantecler.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era 1960. Buenos Aires se deshac\u00eda de su piel m\u00e1s cruda. El ingeniero Alsogaray hablaba de sacrificios con su\u00e9teres ingleses mientras los caf\u00e9s cerraban y los tangos dejaban de escribirse. Nadie supo entonces que con el cierre del Chantecler se iba tambi\u00e9n una forma de vivir la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un pa\u00eds entre dos tangos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras ca\u00eda el Chantecler, la Argentina bailaba otro comp\u00e1s: el de la represi\u00f3n. El Plan Conintes tomaba las calles con bayonetas, Tanguito escrib\u00eda poes\u00eda sin saber que ser\u00eda leyenda y Alfredo Alc\u00f3n se consagraba como el Guapo del 900. Aquel 1960 fue bisagra: se mor\u00eda el poeta Scalabrini Ortiz, y nac\u00eda la paranoia estatal. El tango ya no sonaba en la radio, sino en el recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El variet\u00e9 como resurrecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Variet\u00e9: palabra francesa, s\u00ed, pero tambi\u00e9n criolla. Fue ley en los cines durante d\u00e9cadas. Entre pel\u00edcula y pel\u00edcula, alguien recitaba, otro cantaba, otro volaba en telas. El variet\u00e9 fue el ADN del Chantecler. All\u00ed lo mismo pod\u00edas ver a un acr\u00f3bata que a una orquesta t\u00edpica, a un poeta ebrio o a un ministro an\u00f3nimo buscando olvido. Era un resumen de la vida. O de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso no extra\u00f1a que en 2015 Mora Godoy haya intentado, con \u201cChantecler Tango\u201d, devolverle el alma a ese cabar\u00e9 en forma de espect\u00e1culo. Tampoco que las ruinas del edificio hayan servido de set para la pel\u00edcula <em>El cantor del pueblo<\/em>. El Chantecler no acept\u00f3 el olvido. Simplemente mut\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El alma que sobrevive en Palermo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy que Palermo es barismo, sushi y marketing digital, conviene recordar que todo esto empez\u00f3 con un deseo brutal: bailar. Chantecler no estaba en Palermo, pero su esp\u00edritu se pasea por Honduras, Gurruchaga y Fitz Roy. \u00bfNo es acaso el boliche de moda una r\u00e9plica sin alma de aquel cabar\u00e9? \u00bfNo es la influencer una versi\u00f3n posmoderna de la milonguita Ren\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los fantasmas del Chantecler no descansan. Ni quieren. Siguen ah\u00ed, cuando alguien cita a Cad\u00edcamo o cuando el \u00faltimo borracho pide \u201cLa cumparsita\u201d como si fuera la primera vez. Siguen cuando alguien tira manteca al techo, aunque no sepa lo que significa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfY ahora qu\u00e9?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia no termina. En los s\u00f3tanos de la ciudad a\u00fan hay restos de m\u00e1rmol franc\u00e9s, de cortinas rojas olvidadas y telones que no se bajaron nunca. El tango sigue sonando en auriculares baratos, en playlists que mezclan Gardel con Bad Bunny. El alma del Chantecler no pide justicia, pide o\u00eddo. Escuchar es resistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y si alguna noche camin\u00e1s por Paran\u00e1 440 y sent\u00eds que alguien te observa desde un palco invisible, no te asustes. Quiz\u00e1s sea madama Ritana. Quiz\u00e1s Ren\u00e9. O el mism\u00edsimo Pr\u00edncipe Cubano, con un bast\u00f3n y una copa en mano, busc\u00e1ndote para ofrecerte el \u00faltimo tango de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 fue el Chantecler para vos, lector? \u00bfQu\u00e9 rinc\u00f3n porte\u00f1o te resiste como \u00e9l a ser demolido?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Escribinos a <a>lectores@palermonline.com.ar<\/a> y contanos. Que el tango no se cante solo.<\/strong><br \/><strong>Fuente: Palermo Online Noticias | <a class=\"\" href=\"http:\/\/www.palermonline.com.ar\">www.palermonline.com.ar<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fantasmas en Paran\u00e1 440: la \u00faltima noche del Chantecler Del<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":90297,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[51,36],"tags":[],"class_list":["post-162071","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-arte-arte","category-cultura"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162071"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162071\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/90297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}