{"id":169468,"date":"2026-07-25T09:12:16","date_gmt":"2026-07-25T09:12:16","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=169468"},"modified":"2026-07-25T12:31:53","modified_gmt":"2026-07-25T12:31:53","slug":"de-los-payadores-al-tango-como-la-letra-se-quedo-con-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/de-los-payadores-al-tango-como-la-letra-se-quedo-con-buenos-aires\/","title":{"rendered":"De los payadores al tango: c\u00f3mo la letra se qued\u00f3 con Buenos Aires"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De los payadores al tango: c\u00f3mo la letra se qued\u00f3 con Buenos Aires<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Buenos Aires, entre el fin del siglo XIX y el borde de los a\u00f1os 70.<\/strong><br \/>Si uno quiere entender el tango de verdad \u2014no el souvenir, no la postal para turistas, no el \u201cay qu\u00e9 nostalgia\u201d de cat\u00e1logo\u2014 tiene que mirar una cosa: <strong>la letra<\/strong>. La m\u00fasica puede ser genial, s\u00ed. Pero la letra es la que le puso ideas, personajes, broncas, c\u00f3digos, heridas y barrio. Y antes de que el tango tuviera letra \u201ctanguera\u201d, antes de que el tango supiera siquiera c\u00f3mo llamarse, ya exist\u00eda el oficio que lo iba a fabricar: <strong>el payador<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El payador: el escritor oral de un pa\u00eds que todav\u00eda se estaba inventando<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El payador fue una figura popular y seria. No era \u201cfolclore de decoraci\u00f3n\u201d: era entretenimiento, duelo verbal, noticia, filosof\u00eda de esquina y, sobre todo, <strong>autoridad cultural del pueblo<\/strong>. El payador improvisaba. Pero improvisar no es hablar al boleo: improvisar es tener t\u00e9cnica, memoria, o\u00eddo, ritmo y biblioteca interna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed aparece un dato clave, que sigue valiendo hoy: <strong>el pueblo, cuando se representa a s\u00ed mismo, se representa \u201cen culto\u201d<\/strong>. Cuando el hombre com\u00fan canta sus problemas, los eleva. No porque sea snob, sino porque el arte es eso: <strong>subir de rango la vida diaria<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso el <em>Mart\u00edn Fierro<\/em> funciona como prueba madre: es poes\u00eda popular, pero cuando Fierro paya con el Moreno, los dos se ponen a discutir temas \u201caltos\u201d: tiempo, destino, existencia. \u00bfPor qu\u00e9? Porque hay una tradici\u00f3n del siglo XIX que cree en la poes\u00eda como espacio de pensamiento. Y porque el verso, sobre todo el <strong>octos\u00edlabo<\/strong>, era una tecnolog\u00eda cultural: simple, transportable, memorizable, transmitida de boca en boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es lo que hereda el tango: <strong>m\u00e9trica, o\u00eddo, picard\u00eda y dramatismo<\/strong>. El tango no nace de golpe como g\u00e9nero \u201cpuro\u201d. Nace mezclado, mestizo, con barro, con escenario, con patio, con burdel, con conventillo y con caf\u00e9. Y en esa mezcla, los payadores fueron <strong>los primeros que \u201ccantaron tangos\u201d cuando todav\u00eda no exist\u00eda un cantor de tango<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuando empieza el siglo: grabar la voz y fijar el mito<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras grabaciones de payadores en Buenos Aires, hacia comienzos del siglo XX, no son un detalle t\u00e9cnico: son un hecho cultural enorme. Cuando la voz se graba, lo oral deja de ser ef\u00edmero. Se convierte en registro. Ah\u00ed aparecen nombres como <strong>Arturo Nava<\/strong>, <strong>Gabino Ezeiza<\/strong>, <strong>Gineo Caz\u00f3n<\/strong> y un personaje que es llave maestra: <strong>\u00c1ngel Villoldo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Villoldo es lo que despu\u00e9s el tango va a necesitar siempre: un tipo que entienda el pulso popular y, a la vez, sepa fabricar forma. Villoldo es payador, cantor, compositor y tambi\u00e9n un animal de \u00e9poca: sabe qu\u00e9 se canta en los m\u00e1rgenes, qu\u00e9 se baila, qu\u00e9 se silba, qu\u00e9 se repite.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ac\u00e1 conviene decirlo sin maquillaje: en ese arranque, la tem\u00e1tica \u201cruidosa\u201d del tango \u2014prost\u00edbulos, compadritos, canfinfleros, gui\u00f1os proxenetas\u2014 no es un accidente moral: <strong>es el ambiente social donde el tango se cocina<\/strong>. Despu\u00e9s el tango se ir\u00e1 \u201cpresentabilizando\u201d (para entrar a la radio, al teatro grande, a los salones, a la industria del disco). Pero al comienzo el tango es frontal, fiestero, desafiante. <strong>No es triste.<\/strong> La tristeza viene despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Villoldo: el tango se escribe con molde de cupl\u00e9 y contenido de arrabal<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Villoldo, como letrista, trabaja con un molde dominante de la \u00e9poca: el <strong>cupl\u00e9<\/strong>. Ese formato de teatro popular ten\u00eda una marca fuerte: la voz en primera persona, casi siempre femenina, porque el cupl\u00e9 lo cantaban sobre todo cupletistas. Entonces aparece esa estructura del \u201cyo soy\u2026\u201d con despliegue de gracia y auto-presentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso <em>La Morocha<\/em> es tan reveladora: se siente m\u00e1s cerca del cupl\u00e9 que del tango canci\u00f3n posterior. Y <em>El Porte\u00f1ito<\/em> muestra el otro lado: el mon\u00f3logo del compadre que se jacta de su poder de seducci\u00f3n, de su habilidad para el baile, de su dominio del ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Villoldo adem\u00e1s hace algo decisivo: <strong>compone melod\u00edas que se vuelven internacionales<\/strong>. <em>El Choclo<\/em> es un caso de laboratorio: lo toc\u00f3 todo el mundo, en todas partes, durante d\u00e9cadas. Villoldo instala una idea brutal: el tango puede ser exportable sin perder su calle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero su letra todav\u00eda est\u00e1 en un estadio: picaresca, \u201crufianesca\u201d, con humor y c\u00f3digos de mala vida. Es un tango que encara. Todav\u00eda no est\u00e1 el tango que se sienta en la cama a mirar la pared y hablar con la ausencia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El corte de Contursi: cuando el hombre del arrabal aprende a llorar<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El quiebre real, el giro que cambia todo, llega con <strong>Pascual Contursi<\/strong> y su <em>Mi noche triste<\/em> (1916\u20131917). Esto no es \u201cuna canci\u00f3n m\u00e1s\u201d. Es el momento en que el tango se vuelve <strong>relato sentimental<\/strong> y se prepara para dominar el siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contursi no inventa que el tango tenga letra. Letras hab\u00eda. Lo que hace Contursi es otra cosa: <strong>muda el centro emocional del tango<\/strong>.<br \/>Hasta ah\u00ed, el tipo del tango se jacta, compite, se luce. Con Contursi aparece el tipo que se queda solo y dice: me dejaron. Aparece la casa vac\u00eda. La cama fr\u00eda. Aparecen palabras del lunfardo sentimentalizado: \u201cpercanta\u201d, \u201ccotorro\u201d, \u201camurar\u201d. Y aparece una novedad social fuerte: <strong>la emoci\u00f3n masculina<\/strong> en clave popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es pol\u00edtica cultural sin necesidad de proclama: el tango se vuelve apto para el consumo masivo de las clases medias urbanas. El hombre que antes era pura m\u00e1scara y orgullo, ahora <strong>confiesa<\/strong>. Y al confesar, el tango gana un p\u00fablico inmenso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si Villoldo representaba el tango \u201cmargen\u201d, Contursi inaugura el tango \u201ccentro\u201d. No cambia el origen: cambia el destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed se produce algo que suele pasarse por alto: el tango deja de ser solamente baile. Se vuelve canci\u00f3n escuchable, <strong>drama en tres minutos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El gran tema: amor perdido como religi\u00f3n civil<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de <em>Mi noche triste<\/em>, el tango descubre su mina de oro emocional: <strong>el amor ausente<\/strong>. Y a partir de ah\u00ed, una enorme parte de la literatura del tango va a volver una y otra vez a ese n\u00facleo: abandono, traici\u00f3n, nostalgia, recuerdo, culpa, revancha, dignidad, derrumbe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no significa repetici\u00f3n est\u00e9ril: significa que el tango encontr\u00f3 el lugar donde Buenos Aires se reconoce. El tango arma una moral laica: el dolor amoroso como prueba de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ojo con esto: no es solo \u201cromance\u201d. Es tambi\u00e9n <strong>clase social<\/strong>. El amor perdido en el tango es, muchas veces, la historia del ascenso y ca\u00edda, de la mina que \u201cse fue al centro\u201d, del tipo que qued\u00f3 en el barrio, del mundo que cambia y te deja atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Celedonio Flores: el barrio se vuelve idioma<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los a\u00f1os 20 aparece <strong>Celedonio Flores<\/strong>, y ah\u00ed el tango empieza a sonar como suena Buenos Aires cuando habla en serio. Celedonio no adorna: <strong>clava<\/strong>. Su poes\u00eda tiene fuerza, filo, humor \u00e1spero, retrato social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>Margot<\/em> y <em>Mano a Mano<\/em> se ve el mecanismo m\u00e1s famoso del tango: la mujer que asciende, el hombre que queda, el reproche que mezcla amor, resentimiento y lucidez. Celedonio arma personajes que son casi novela breve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su importancia es doble:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>consolida una poes\u00eda popular con calidad literaria real,<\/li>\n\n\n\n<li>vuelve <strong>legibles<\/strong> las letras sin m\u00fasica: si las le\u00e9s en fr\u00edo, funcionan.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Celedonio es barrio sin postal. Barrio con barro, con moral ambigua, con noche concreta.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cad\u00edcamo: cuando el tango aprende a vestirse bien sin volverse careta<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enrique Cad\u00edcamo<\/strong> aporta forma, noche, imagen, estructura. Trae lecturas, trae Francia, trae modernismo, trae vanguardia. Y sobre todo trae una idea: el tango puede ser exquisito sin dejar de ser popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejemplo que siempre vuelve es <em>Niebla del Riachuelo<\/em>: ah\u00ed el tango se vuelve atm\u00f3sfera. El puerto, la bruma, la espera. Cad\u00edcamo instala que el tango no solo cuenta \u201cuna historia\u201d: tambi\u00e9n puede construir un clima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos culturales, Cad\u00edcamo hace algo clave: <strong>sube el est\u00e1ndar<\/strong>. El tango deja de ser un g\u00e9nero \u201cmenor\u201d para convertirse en un campo donde se puede escribir en serio.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Tango y teatro: el sainete como f\u00e1brica de hits y de dramas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre 1924 y 1928 el tango se cruza con el <strong>sainete<\/strong>. Y no como an\u00e9cdota: como sistema industrial-popular. Los autores teatrales escriben tangos, los tangos se estrenan en escena, el p\u00fablico se aprende el tema antes de que exista \u201cviralidad\u201d como palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El teatro aporta al tango dos cosas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>estructura dram\u00e1tica<\/strong> (conflicto, personaje, escena)<\/li>\n\n\n\n<li>y circulaci\u00f3n masiva (la gente sale tarareando)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed se consolidan autores y estilos que hacen del tango una m\u00e1quina narrativa. El tango se vuelve una mezcla muy particular: <strong>\u00e9pico en lo narrativo, l\u00edrico en lo po\u00e9tico y dram\u00e1tico en lo teatral<\/strong>. Esa triple matriz es la firma del g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Disc\u00e9polo: el tango deja de quejarse y empieza a acusar<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con <strong>Enrique Santos Disc\u00e9polo<\/strong>, el tango pega un salto que no es solo est\u00e9tico: es existencial. Disc\u00e9polo no se limita al drama \u00edntimo. Disc\u00e9polo mira el mundo y dice: esto est\u00e1 torcido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su gran aporte es la parodia de la realidad, la exageraci\u00f3n l\u00facida, el grotesco que desnuda. En lugar de \u201cme dejaron\u201d, aparece \u201cnos est\u00e1n estafando la vida\u201d. El tango se vuelve denuncia, sarcasmo, visi\u00f3n amarga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llamarlo \u201cfil\u00f3sofo del tango\u201d puede sonar lindo, pero es inexacto. Disc\u00e9polo es m\u00e1s bien el <strong>gran escritor teatral del tango<\/strong>: usa voces, m\u00e1scaras, inversiones, iron\u00eda. Hace literatura con nervio social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo importante ac\u00e1 es el cambio de escala: con Disc\u00e9polo, el tango ya no es solo historia personal. Es una lectura del siglo. Es Buenos Aires mirando el mundo y diciendo: no me chamuy\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Manzi: el tango descubre el barrio como patria emocional<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si Disc\u00e9polo dramatiza la sociedad, <strong>Homero Manzi<\/strong> inventa el barrio como paisaje po\u00e9tico central. No es que antes no hubiera barrio: hab\u00eda. Pero Manzi lo vuelve <strong>coraz\u00f3n<\/strong> del tango.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manzi trae a <strong>Carriego<\/strong> en la sangre. Carriego, poeta de Palermo, hab\u00eda intuido que el barrio era una nueva forma de vida urbana, una nueva convivencia, una nueva identidad. Manzi toma eso y lo convierte en canci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con Manzi, el tango deja el cabaret como centro y entra en la memoria: calle, esquina, farol, patio, Pompeya, Barracas. Y aparecen personajes que ya no son solo \u201cmala vida\u201d: son vecinos, sombras, figuras de barrio. El tango se vuelve recordatorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ac\u00e1 est\u00e1 lo incisivo: Manzi no hace \u201cpostal tierna\u201d. Hace <strong>mitolog\u00eda urbana<\/strong>. Le da al porte\u00f1o un modo de narrarse.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">C\u00e1tulo Castillo y Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Castillo: literatura como herencia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de <strong>Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Castillo<\/strong> funciona como puente. Abre la letra del tango al barrio en t\u00e9rminos literarios. Y su hijo <strong>C\u00e1tulo Castillo<\/strong> hereda formaci\u00f3n y oficio: m\u00fasica, poes\u00eda, mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00e1tulo, con su experiencia y su o\u00eddo, termina de consolidar algo: el tango puede ser triste, s\u00ed, pero no por blandito, sino por exactitud. Nostalgia no como perfume, sino como herramienta para mirar la vida.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Homero Exp\u00f3sito: el tango se atreve a la met\u00e1fora moderna<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llega <strong>Homero Exp\u00f3sito<\/strong>, el tango se vuelve audaz. Entra la met\u00e1fora fuerte, la rima interna, el giro inesperado. Ya no es solo contar: es <strong>inventar lenguaje<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Exp\u00f3sito trae lecturas, trae vanguardia, trae s\u00edntesis. Hace del tango un espacio donde la poes\u00eda \u201cculta\u201d y la canci\u00f3n popular se cruzan sin pedir permiso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este punto es clave: el tango, a esa altura, ya no est\u00e1 \u201caprendiendo\u201d a ser literatura. Ya lo es. Lo que discute es <strong>qu\u00e9 tipo de literatura<\/strong> quiere ser.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ferrer y la \u00faltima gran ruptura: el riesgo de volverse minor\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los 60, <strong>Horacio Ferrer<\/strong> rompe la forma. Cambia m\u00e9tricas, inventa palabras, abre el tango hacia lo surreal, lo urbano contempor\u00e1neo, lo experimental. Con Piazzolla arma un d\u00fao que empuja al tango a otra frontera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ah\u00ed nace el dilema que todav\u00eda duele: \u00bfc\u00f3mo innovar sin convertir al tango en un club de entendidos? \u00bfC\u00f3mo romper moldes sin romper al p\u00fablico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, aparece el rock y la industria del disco empieza a medir todo en ventas. El tango queda entre dos fuegos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>ser cl\u00e1sico y sobrevivir,<\/li>\n\n\n\n<li>o arriesgar y volverse minoritario.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La prueba de fuego: una letra de tango tiene que funcionar sin m\u00fasica<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una verdad que atraviesa toda esta historia: <strong>una letra de tango no es un poema de libro<\/strong>. Es otra cosa. Exige s\u00edntesis, golpes de sentido, ritmo verbal, respiraci\u00f3n de cantor. No se puede extender como una novela. Tiene que ser un flash eficaz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso grandes escritores pueden fallar cuando intentan escribir tango. Porque el tango no premia solo la belleza: premia la punter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y por eso tambi\u00e9n el tango se volvi\u00f3, con el tiempo, una cantera de poes\u00eda para la propia literatura argentina. Desde los 60, muchos poetas toman al tango como material: personajes, tonos, frases, climas. Se invierte el fen\u00f3meno: antes el tango buscaba prestigio literario; despu\u00e9s la literatura busca tango para ganar calle y nervio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De los payadores al tango: c\u00f3mo la letra se qued\u00f3<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":169470,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[51,36],"tags":[666,11243,9126,5702,5143,4677,12943,4214,2128,4893,11036,11308,5328,4130],"class_list":["post-169468","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-arte-arte","category-cultura","tag-tango","tag-tango-argentino","tag-tango-ba","tag-tango-ba-festival","tag-tango-buenos-aires","tag-tango-cambalache","tag-tango-de-pista","tag-tango-en-palermo","tag-tango-escenario","tag-tango-hembra","tag-tango-palermo","tag-tango-pista","tag-tango-queer","tag-tangodancer"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=169468"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169468\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":178556,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169468\/revisions\/178556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/169470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=169468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=169468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=169468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}