{"id":175911,"date":"2026-05-23T20:46:35","date_gmt":"2026-05-23T20:46:35","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=175911"},"modified":"2026-05-23T20:46:37","modified_gmt":"2026-05-23T20:46:37","slug":"la-falta-de-respeto-de-los-mormones-a-santa-catalina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/la-falta-de-respeto-de-los-mormones-a-santa-catalina\/","title":{"rendered":"La falta de respeto de los Mormones a Santa Catalina"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pleno coraz\u00f3n del casco hist\u00f3rico porte\u00f1o, donde todav\u00eda resisten las sombras largas del Buenos Aires colonial, se abri\u00f3 una pelea que mezcla patrimonio, religi\u00f3n, negocios inmobiliarios y memoria urbana. La construcci\u00f3n de un megatemplo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas \u2014conocidos popularmente como mormones\u2014 qued\u00f3 bajo fuego luego de que un dictamen oficial desaconsejara avanzar con la obra por considerarla \u201cincompatible con la preservaci\u00f3n\u201d del hist\u00f3rico conjunto de Santa Catalina de Siena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la verdad es que el debate no es menor. Porque no se trata solamente de levantar un edificio m\u00e1s. Se trata de meter una mole de casi 36 metros de altura, oficinas, estacionamientos subterr\u00e1neos y miles de metros cuadrados construidos al lado de uno de los rincones m\u00e1s antiguos y delicados de la Ciudad de Buenos Aires. Un lugar donde todav\u00eda sobreviven paredes del siglo XVIII, antiguos claustros, huertas coloniales y hasta restos arqueol\u00f3gicos de viejos cementerios conventuales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Santa Catalina: un pedazo del Virreinato atrapado en el microcentro<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia y Monasterio de Santa Catalina de Siena no son un decorado tur\u00edstico. Son parte viva de la historia porte\u00f1a. Las obras comenzaron en 1738 y el complejo abri\u00f3 en 1745, cuando Buenos Aires todav\u00eda ni siquiera era capital del Virreinato del R\u00edo de la Plata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras hoy alrededor rugen colectivos, motos y oficinas financieras, detr\u00e1s de esos muros todav\u00eda se respira otra velocidad. Ah\u00ed funcion\u00f3 el primer monasterio femenino de Buenos Aires. Ah\u00ed se refugiaron religiosas durante invasiones, epidemias y guerras. Ah\u00ed hubo camposantos coloniales. Ah\u00ed crecieron \u00e1rboles centenarios mientras la ciudad se convert\u00eda lentamente en una jungla de cemento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso el complejo fue declarado Monumento Hist\u00f3rico Nacional y forma parte de un \u00c1rea de Protecci\u00f3n Hist\u00f3rica. No es un detalle administrativo. Es una advertencia: ciertos lugares no deber\u00edan tocarse como si fueran un lote cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El dictamen que encendi\u00f3 la alarma<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Subcomisi\u00f3n de Patrimonio de la Comisi\u00f3n Nacional de Monumentos fue contundente. El informe oficial sostuvo que la construcci\u00f3n proyectada generar\u00eda \u201criesgos estructurales graves\u201d, da\u00f1o arqueol\u00f3gico, alteraciones del microclima e impacto visual negativo sobre el monasterio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, el documento remarca algo clave: la obra romper\u00eda la \u201clectura hist\u00f3rica, simb\u00f3lica y est\u00e9tica\u201d del conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traducido al castellano porte\u00f1o: te meten una mole moderna al lado de una joya colonial y destruyen la armon\u00eda urbana que sobrevivi\u00f3 casi tres siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema ya dej\u00f3 de ser te\u00f3rico. En los \u00faltimos d\u00edas aparecieron rajaduras en sectores del convento y la iglesia, en medio de obras de peatonalizaci\u00f3n cercanas, aumentando el temor sobre c\u00f3mo podr\u00edan afectar excavaciones todav\u00eda m\u00e1s agresivas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQui\u00e9nes son los mormones?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas naci\u00f3 en Estados Unidos durante el siglo XIX, fundada por Joseph Smith en 1830. Su centro espiritual sigue estando en Salt Lake City, Utah.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mormones tienen presencia en Argentina desde hace d\u00e9cadas y cuentan con templos en Ezeiza, C\u00f3rdoba, Mendoza, Salta y Bah\u00eda Blanca. Seg\u00fan datos de la propia organizaci\u00f3n, poseen m\u00e1s de 500.000 miembros en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ac\u00e1 aparece el choque cultural que muchos vecinos y especialistas remarcan: una cosa es la libertad de culto \u2014que nadie discute\u2014 y otra muy distinta es insertar una arquitectura monumental importada del imaginario religioso norteamericano en el coraz\u00f3n m\u00e1s antiguo de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque el problema no es solamente religioso. Tambi\u00e9n es urbano, hist\u00f3rico y simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buenos Aires tiene c\u00fapulas italianizantes, conventos coloniales, art dec\u00f3, academicismo franc\u00e9s, racionalismo, conventillos y bares de esta\u00f1o. Tiene una identidad construida a golpes de inmigraci\u00f3n, criollismo y melancol\u00eda rioplatense. Y en medio de ese ADN aparece un megaproyecto gigantesco pensado desde Utah, con l\u00f3gica corporativa global, como si San Nicol\u00e1s fuera un barrio gen\u00e9rico del planeta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La ciudad como negocio eterno<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n tambi\u00e9n expone otra enfermedad vieja de Buenos Aires: la tensi\u00f3n entre patrimonio y negocio inmobiliario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde hace a\u00f1os, organizaciones como Basta de Demoler vienen denunciando que el microcentro pierde edificios hist\u00f3ricos mientras crecen proyectos cada vez m\u00e1s agresivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el caso Santa Catalina pega especialmente porque el monasterio sobrevivi\u00f3 invasiones inglesas, crisis econ\u00f3micas, dictaduras, demoliciones salvajes y d\u00e9cadas de abandono estatal. Pero ahora podr\u00eda quedar aplastado visualmente por una estructura monumental que parece salida de un suburbio financiero norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta voces pol\u00edticas muy distintas coincidieron en que el proyecto resulta desproporcionado para esa manzana hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Santa Catalina y el choque contra el megatemplo morm\u00f3n: patrimonio, fe y una discusi\u00f3n que divide a Buenos Aires<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia y Monasterio de Santa Catalina de Siena no es solamente una iglesia antigua del microcentro porte\u00f1o. Es uno de los \u00faltimos pedazos intactos del Buenos Aires colonial que sobrevivi\u00f3 a incendios, especulaci\u00f3n inmobiliaria, demoliciones y gobiernos de todos los colores. Mientras alrededor crecieron torres vidriadas, bancos y oficinas financieras, Santa Catalina qued\u00f3 ah\u00ed, resistiendo como una isla barroca atrapada entre bocinazos y cemento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conjunto comenz\u00f3 a construirse en 1738 y fue inaugurado oficialmente en 1745. Su dise\u00f1o original estuvo ligado a los arquitectos jesuitas Andr\u00e9s Blanqui y Juan Bautista Pr\u00edmoli, dos nombres fundamentales de la arquitectura colonial rioplatense. Blanqui, de hecho, particip\u00f3 en varias de las obras religiosas m\u00e1s importantes del Virreinato, dejando una huella arquitect\u00f3nica profundamente ligada a la identidad hist\u00f3rica de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La iglesia fue dedicada a Santa Catalina de Siena, la m\u00edstica italiana del siglo XIV conocida por su vida austera, su defensa de la fe y sus cartas incendiarias dirigidas a los poderosos de su tiempo. Catalina no era precisamente una santa \u201cdecorativa\u201d. Se enfrentaba a pol\u00edticos, obispos y elites cuando consideraba que estaban corrompiendo el esp\u00edritu cristiano. Hay una iron\u00eda casi literaria en todo esto: hoy su monasterio vuelve a quedar rodeado de poder, dinero y disputas urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El monasterio funcion\u00f3 durante siglos como espacio de clausura para monjas dominicas. All\u00ed se preservaron documentos, reliquias, huertas y hasta enterratorios coloniales. Por eso el lugar tiene valor arqueol\u00f3gico, hist\u00f3rico, espiritual y urbano al mismo tiempo. No es solamente una iglesia \u201clinda\u201d. Es un fragmento vivo de una ciudad que ya casi desapareci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed aparece el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El megaproyecto morm\u00f3n plantea levantar una estructura gigantesca, moderna y completamente ajena al lenguaje arquitect\u00f3nico del entorno hist\u00f3rico. Los cr\u00edticos hablan de una construcci\u00f3n monumental, fr\u00eda y desproporcionada, con una est\u00e9tica cercana al brutalismo contempor\u00e1neo y al gigantismo corporativo norteamericano. El problema no es solamente est\u00e9tico. Tambi\u00e9n es t\u00e9cnico y patrimonial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Especialistas advirtieron que las excavaciones profundas y el peso estructural podr\u00edan afectar un suelo extremadamente sensible desde el punto de vista arqueol\u00f3gico. En una zona donde existen t\u00faneles antiguos, enterratorios hist\u00f3ricos y construcciones coloniales con m\u00e1s de 280 a\u00f1os, cualquier vibraci\u00f3n, excavaci\u00f3n o modificaci\u00f3n del subsuelo genera preocupaci\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero adem\u00e1s hay algo simb\u00f3lico que muchos vecinos no toleran: la sensaci\u00f3n de que una l\u00f3gica importada desde Estados Unidos pretende imponerse sobre uno de los rincones m\u00e1s delicados de la identidad porte\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mormones, oficialmente llamados Iglesia de Jesucristo de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas, nacieron en 1830 en Estados Unidos bajo el liderazgo de Joseph Smith. Su desarrollo arquitect\u00f3nico y cultural tiene ra\u00edces completamente distintas a las del catolicismo colonial rioplatense. Sus templos suelen construirse como grandes complejos ceremoniales, aislados del tejido urbano tradicional y pensados para generar impacto visual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed est\u00e1 la pregunta que sobrevuela toda la pol\u00e9mica: si realmente buscan un espacio espiritual y religioso, \u00bfpor qu\u00e9 insistir justamente en una manzana hist\u00f3rica extremadamente sensible? \u00bfPor qu\u00e9 no desarrollar un templo en otro sector de la ciudad donde no exista riesgo patrimonial ni choque arquitect\u00f3nico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque nadie discute la libertad religiosa. Buenos Aires siempre fue una ciudad donde convivieron iglesias cat\u00f3licas, sinagogas, templos evang\u00e9licos, mezquitas y comunidades inmigrantes de todo tipo. El problema aparece cuando el avance inmobiliario empieza a borrar la memoria urbana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos arquitectos sostienen que una ciudad pierde el alma cuando deja de respetar sus escalas hist\u00f3ricas. Y Santa Catalina tiene precisamente eso: escala humana, silencio, sombra colonial y memoria porte\u00f1a. Meter una estructura monumental al lado es, para muchos, como estacionar un crucero en medio de Plaza Dorrego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n ya dej\u00f3 de ser solamente religiosa. Ahora es una batalla sobre qu\u00e9 tipo de ciudad quiere ser Buenos Aires. Una ciudad que preserve sus heridas, sus conventos y sus capas hist\u00f3ricas. O una ciudad donde todo termina subordinado al hormig\u00f3n, al negocio y a proyectos gigantescos que podr\u00edan construirse perfectamente en otro lugar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una pelea que reci\u00e9n empieza<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la Justicia permiti\u00f3 reactivar el tr\u00e1mite administrativo, la batalla est\u00e1 lejos de terminar. ONG patrimonialistas anunciaron nuevas apelaciones y el dictamen oficial sum\u00f3 presi\u00f3n sobre el Gobierno porte\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, Santa Catalina sigue ah\u00ed, silenciosa entre oficinas, bancos y ejecutivos apurados. Un rinc\u00f3n donde todav\u00eda parece escucharse el eco del Buenos Aires virreinal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 esa sea la verdadera pregunta de fondo: si una ciudad pierde sus s\u00edmbolos m\u00e1s antiguos por proyectos gigantescos pensados desde afuera, \u00bfqu\u00e9 queda despu\u00e9s adem\u00e1s del negocio inmobiliario y el hormig\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En pleno coraz\u00f3n del casco hist\u00f3rico porte\u00f1o, donde todav\u00eda resisten<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":175912,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[16,18],"tags":[],"class_list":["post-175911","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-de-la-ciudad","category-periodismo-barrial"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/175911","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=175911"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/175911\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":175914,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/175911\/revisions\/175914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/175912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=175911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=175911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=175911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}