{"id":176630,"date":"2026-06-10T13:59:02","date_gmt":"2026-06-10T13:59:02","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=176630"},"modified":"2026-06-10T13:59:06","modified_gmt":"2026-06-10T13:59:06","slug":"carlos-mahiques-el-verdadero-poder-detras-del-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/carlos-mahiques-el-verdadero-poder-detras-del-poder\/","title":{"rendered":"Carlos Mahiques, el verdadero poder detr\u00e1s del poder"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carlos Mahiques no es fiscal: es juez de la C\u00e1mara Federal de Casaci\u00f3n Penal, uno de los tribunales m\u00e1s altos del pa\u00eds en materia penal. Su nombre volvi\u00f3 al centro de la escena d<strong>espu\u00e9s de pedir sanciones para fuentes judiciales que hablen con periodistas<\/strong> y de proponer una suerte de regulaci\u00f3n interna del v\u00ednculo entre jueces y prensa; la propia Casaci\u00f3n no avanz\u00f3 con esa iniciativa y dej\u00f3 el tema en debate.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escena es perfecta para una novela negra argentina: un juez cuestionado por el esc\u00e1ndalo de Lago Escondido, molesto con la prensa, denunciando \u201cpersecuci\u00f3n medi\u00e1tica\u201d y hablando de \u201cpromiscuidad informativa\u201d, mientras pretende disciplinar el flujo de informaci\u00f3n que permite saber qu\u00e9 ocurre detr\u00e1s de las puertas pesadas del Poder Judicial.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para una parte del periodismo cr\u00edtico, Mahiques representa al funcionario judicial que no quiere ser observado. Para los sectores del poder que necesitan jueces silenciosos, puede aparecer como un garante del orden interno. Para el pueblo, en cambio, sigue siendo casi un desconocido: uno de esos nombres que no ganan elecciones, no dan la cara en la esquina, pero firman decisiones capaces de cambiar vidas enteras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mahiques tiene algo del personaje oscuro de <em>El nombre de la rosa<\/em>: no necesariamente el monje que grita, sino el custodio de la biblioteca; el que conoce los pasillos, sabe d\u00f3nde est\u00e1n los expedientes, entiende qu\u00e9 puerta se abre y cu\u00e1l se clausura. En esa comparaci\u00f3n literaria, la prensa ser\u00eda el joven que entra con una vela en la mano, buscando ver lo que el convento prefiere dejar en penumbras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema pol\u00edtico no es solo Mahiques. El problema es el modelo de justicia que se incomoda cuando la miran. Porque cuando un juez propone castigar el v\u00ednculo entre periodistas y fuentes, no est\u00e1 defendiendo solamente su honor personal: est\u00e1 tocando un nervio democr\u00e1tico. Sin fuentes, no hay investigaci\u00f3n. Sin investigaci\u00f3n, no hay control p\u00fablico. Sin control p\u00fablico, el poder se vuelve convento, cofrad\u00eda y s\u00f3tano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso Lago Escondido dej\u00f3 instalado un s\u00edmbolo inc\u00f3modo: jueces, empresarios, operadores y periodistas reunidos lejos de la mirada p\u00fablica, en un territorio cargado de sospechas pol\u00edticas. El episodio fue denunciado por periodistas como un caso de presunta corrupci\u00f3n, lawfare y v\u00ednculos opacos entre poder judicial, poder econ\u00f3mico y poder medi\u00e1tico.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la figura de Mahiques funciona como met\u00e1fora. No es apenas un juez enojado con tapas, columnas o filtraciones. Es la imagen de una Argentina donde muchos ciudadanos no saben qui\u00e9n firma, qui\u00e9n confirma, qui\u00e9n revoca, qui\u00e9n absuelve, qui\u00e9n condena, qui\u00e9n protege y qui\u00e9n deja caer. El pueblo ve el resultado; rara vez ve la mano que escribi\u00f3 el fundamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed aparece la frase cruel, pero eficaz: para cierto periodismo, Mahiques es el rostro de una justicia contaminada; para ciertos poderes, es un h\u00e9roe de la reserva corporativa; para la gente com\u00fan, es un apellido perdido entre expedientes. Esa es la tragedia democr\u00e1tica: los desconocidos del Poder Judicial pueden tener m\u00e1s poder real que muchos famosos de la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La C\u00e1mara no acompa\u00f1\u00f3 su propuesta m\u00e1s dura. Ese dato importa. Porque incluso dentro del propio tribunal pareci\u00f3 haber un l\u00edmite frente a la idea de convertir el v\u00ednculo con la prensa en falta grave.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mahiques quiso poner un torniquete. La pregunta pol\u00edtica del d\u00eda es otra: \u00bfquer\u00eda frenar una hemorragia institucional o cortar la circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n? En la Argentina, cuando el poder pide silencio, conviene prender la luz. Porque en los conventos demasiado cerrados, como ense\u00f1\u00f3 Umberto Eco, el veneno casi siempre est\u00e1 en los libros que no quieren que leamos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuando los propios jueces le dijeron que no<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dato pol\u00edtico m\u00e1s relevante de las \u00faltimas horas no es lo que propuso Carlos Mahiques, sino lo que hicieron sus propios colegas. Reunidos en acuerdo de superintendencia, los integrantes de la C\u00e1mara Federal de Casaci\u00f3n Penal decidieron no avanzar con ninguna de las medidas impulsadas por el magistrado para sancionar el intercambio de informaci\u00f3n entre periodistas y fuentes judiciales ni para crear una vocer\u00eda oficial que monopolizara la comunicaci\u00f3n del tribunal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traducido al castellano de la calle, los propios jueces le pusieron un freno. Nadie sali\u00f3 a decir que Mahiques estuviera equivocado, pero tampoco nadie quiso acompa\u00f1arlo en una iniciativa que fue interpretada por amplios sectores period\u00edsticos como un intento de disciplinar la circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n dentro del Poder Judicial. La propuesta qued\u00f3 archivada bajo una f\u00f3rmula elegante: \u00abcontinuar el debate\u00bb. En la pr\u00e1ctica, signific\u00f3 que no hubo consenso para avanzar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El episodio deja a Mahiques en una posici\u00f3n inc\u00f3moda. Acostumbrado a integrar uno de los tribunales m\u00e1s poderosos del pa\u00eds, termin\u00f3 viendo c\u00f3mo una iniciativa impulsada personalmente por \u00e9l encontraba resistencia dentro de la misma corporaci\u00f3n judicial que pretend\u00eda ordenar. La imagen resulta inevitable: el hombre que quer\u00eda regular la conversaci\u00f3n termin\u00f3 encontrando m\u00e1s objeciones dentro de su propia casa que fuera de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n, adem\u00e1s, expuso una contradicci\u00f3n dif\u00edcil de ocultar. El mismo Poder Judicial que durante d\u00e9cadas convivi\u00f3 con filtraciones interesadas, operaciones cruzadas, trascendidos y relaciones informales entre funcionarios, periodistas y operadores pol\u00edticos, ahora deb\u00eda decidir si transformaba esas pr\u00e1cticas en faltas disciplinarias. La respuesta de Casaci\u00f3n fue negativa. Al menos por ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la derrota institucional de la propuesta tiene una lectura pol\u00edtica evidente. No fue una derrota frente a periodistas opositores, militantes o dirigentes pol\u00edticos. Fue un l\u00edmite impuesto por magistrados que comparten el mismo tribunal. Y cuando son los propios pares quienes bajan el pulgar, el mensaje suele ser m\u00e1s contundente que cualquier editorial o cualquier cr\u00edtica p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si lo definiera un preso que fue condenado por un tribunal donde intervino Mahiques:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs uno de esos hombres que nunca ves en el pabell\u00f3n, nunca escuch\u00e1s en la radio de la c\u00e1rcel y nunca te cruz\u00e1s en la calle, pero cuya firma pesa m\u00e1s que las rejas. Para el preso, representa la cara lejana del poder judicial: alguien que decide desde arriba y cuyos fallos terminan teniendo consecuencias concretas sobre la libertad de otros.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si lo definiera un preso que considera justa su condena:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs un juez m\u00e1s dentro de un sistema que tiene la tarea de confirmar o revisar condenas. No es el polic\u00eda que te detuvo ni el fiscal que te acus\u00f3, sino una pieza de una maquinaria judicial mucho m\u00e1s grande.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si lo definiera un marciano que acaba de llegar a la Tierra:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abObservo un ser humano que no gobierna, no legisla y no fue elegido por millones de votantes, pero posee una considerable capacidad de influencia sobre conflictos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y penales. Su poder no proviene de la popularidad sino de su posici\u00f3n dentro de una instituci\u00f3n llamada Poder Judicial. Es un miembro de una casta especializada en interpretar normas escritas y decidir disputas entre otros humanos.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si el marciano tuviera sentido del humor:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCuriosa especie. Los terr\u00edcolas apenas conocen su nombre, pero pasan horas discutiendo decisiones tomadas por \u00e9l. Parece una de esas figuras que habitan los pisos superiores de la burocracia humana: invisible para la mayor\u00eda, importante para quienes chocan contra sus resoluciones.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si lo definiera un novelista al estilo Umberto Eco:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo ser\u00eda el rey del castillo ni el guerrero del campo de batalla. Ser\u00eda el guardi\u00e1n de los archivos. El hombre que conoce los pasillos, las llaves y los secretos. Uno de esos personajes que rara vez ocupa la tapa del libro, pero cuya intervenci\u00f3n altera el destino de los protagonistas.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia entre todas esas definiciones no habla tanto de Mahiques como de qui\u00e9n lo observa: un condenado, un periodista, un militante, un juez colega o un ciudadano com\u00fan probablemente construir\u00edan retratos completamente distintos de la misma persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Mahiques no es fiscal: es juez de la C\u00e1mara<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":176631,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[16,62],"tags":[13323],"class_list":["post-176630","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-de-la-ciudad","category-pais","tag-carlos-mahiques"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176630","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176630"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176630\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":176633,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176630\/revisions\/176633"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/176631"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}