{"id":177227,"date":"2026-06-24T12:49:50","date_gmt":"2026-06-24T12:49:50","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=177227"},"modified":"2026-06-24T12:49:53","modified_gmt":"2026-06-24T12:49:53","slug":"hay-que-pegarle-al-chancho-para-que-aparezca-el-dueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/hay-que-pegarle-al-chancho-para-que-aparezca-el-dueno\/","title":{"rendered":"Hay que pegarle al chancho para que aparezca el due\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Cultura Palermonline<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay frases que no nacen en los libros. Nacen en los caminos de tierra, en los galpones donde se mezclan el olor del cuero, el humo del mate cocido y las conversaciones de hombres que aprendieron a leer el mundo antes que las palabras. \u00abHay que pegarle al chancho para que aparezca el due\u00f1o\u00bb pertenece a esa categor\u00eda de sentencias populares que parecen simples, incluso brutales, pero que esconden una mirada profunda sobre el poder, la responsabilidad y la naturaleza humana. No es una frase sobre animales. Es una frase sobre personas. Sobre aquellos que permanecen ocultos mientras todo marcha bien, pero que aparecen inmediatamente cuando sienten amenazado aquello que consideran suyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez conoc\u00eda ese mundo. En el universo del <em>Mart\u00edn Fierro<\/em> los verdaderos responsables de las desgracias rara vez est\u00e1n en primera fila. El gaucho enfrenta a soldados, jueces, partidas policiales y funcionarios, pero detr\u00e1s de cada decisi\u00f3n existe un sistema de intereses que casi nunca muestra su rostro. La sabidur\u00eda popular del campo argentino entendi\u00f3 que los due\u00f1os del poder suelen mantenerse lejos del ruido. Permanecen invisibles mientras las cosas funcionan. Sin embargo, cuando algo toca sus privilegios, cuando alguien cuestiona un beneficio o altera una comodidad, aparecen de inmediato. No para explicar. No para dialogar. Aparecen para defender. Y en ese gesto dejan al descubierto aquello que antes intentaban ocultar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ernesto Sabato tambi\u00e9n habr\u00eda encontrado en esta frase una met\u00e1fora perfecta de la condici\u00f3n humana. Sus novelas est\u00e1n pobladas de personajes que viven detr\u00e1s de m\u00e1scaras. Personas que aparentan una cosa y son otra. Individuos que hablan de ideales mientras persiguen intereses secretos. Sabato desconfiaba profundamente de las apariencias porque sab\u00eda que el alma humana est\u00e1 hecha de contradicciones. Lo importante no es lo que una persona proclama en voz alta. Lo importante es aquello que sale desesperadamente a proteger cuando siente que puede perderlo. All\u00ed aparece la verdad. All\u00ed se rompe el disfraz. All\u00ed se revela el due\u00f1o del chancho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia carcelaria, tan rica en c\u00f3digos y observaci\u00f3n social, tambi\u00e9n conoce esta l\u00f3gica. En los pabellones muchas veces el verdadero poder no est\u00e1 en quien grita m\u00e1s fuerte ni en quien ocupa el lugar m\u00e1s visible. Existen liderazgos silenciosos, alianzas ocultas y jerarqu\u00edas invisibles. Los viejos presos saben que para entender qui\u00e9n manda realmente hay que observar las reacciones. Basta tocar un inter\u00e9s, cuestionar una regla no escrita o alterar un equilibrio para que aparezcan quienes tienen algo que perder. El ruido revela la estructura. El conflicto ilumina los v\u00ednculos. La tensi\u00f3n muestra aquello que la calma escond\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia argentina est\u00e1 llena de ejemplos parecidos. Cada vez que una investigaci\u00f3n period\u00edstica avanza, cada vez que una denuncia p\u00fablica genera incomodidad o cada vez que una discusi\u00f3n rompe consensos silenciosos, comienzan a aparecer voces inesperadas. Personas que nadie hab\u00eda nombrado sienten la necesidad de responder. Sectores que parec\u00edan indiferentes reaccionan con intensidad. Defensores espont\u00e1neos surgen de lugares impensados. Y entonces ocurre algo fascinante: la sociedad descubre conexiones que antes permanec\u00edan invisibles. El viejo refr\u00e1n vuelve a funcionar como una herramienta para interpretar la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cultura popular posee una virtud que muchas veces la academia olvida. Tiene la capacidad de condensar siglos de observaci\u00f3n humana en unas pocas palabras. Donde un tratado filos\u00f3fico necesita cientos de p\u00e1ginas, el lenguaje popular encuentra una imagen simple y poderosa. El chancho no es el chancho. El due\u00f1o no es solamente el due\u00f1o. Son s\u00edmbolos. Son personajes de una representaci\u00f3n eterna donde se enfrentan la verdad y la apariencia, el inter\u00e9s y el discurso, la realidad y la m\u00e1scara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s por eso esta frase sigue viva en la Argentina del siglo XXI. Porque el pa\u00eds cambi\u00f3 sus tecnolog\u00edas, sus ciudades, sus gobiernos y sus costumbres, pero no cambi\u00f3 demasiado la naturaleza humana. Seguimos viviendo rodeados de relatos, de discursos y de versiones interesadas. Seguimos intentando descubrir qui\u00e9nes son los verdaderos protagonistas detr\u00e1s de cada conflicto. Seguimos pregunt\u00e1ndonos qui\u00e9n gana, qui\u00e9n pierde y qui\u00e9n se beneficia cuando ocurren determinados acontecimientos. Y muchas veces la respuesta aparece cuando alguien toca aquello que parec\u00eda intocable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las grandes frases populares sobreviven porque contienen una verdad inc\u00f3moda. Nos recuerdan que los intereses casi nunca desaparecen; simplemente permanecen agazapados. Nos ense\u00f1an que el poder prefiere el anonimato mientras puede conservarlo. Nos advierten que la verdadera identidad de las personas suele revelarse en momentos de tensi\u00f3n y no en tiempos de tranquilidad. Y nos obligan a mirar m\u00e1s all\u00e1 de la superficie, all\u00ed donde las explicaciones oficiales se terminan y comienza la complejidad de la vida real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s de haber nacido en alg\u00fan rinc\u00f3n perdido de la llanura argentina, esta frase sigue resonando con una fuerza extraordinaria. Porque habla del campo, pero tambi\u00e9n de las ciudades. Habla de los corrales, pero tambi\u00e9n de los parlamentos. Habla de animales, pero en realidad habla de hombres. Y porque detr\u00e1s de su aparente sencillez esconde una lecci\u00f3n que Hern\u00e1ndez, Sabato y tantos observadores de la condici\u00f3n humana habr\u00edan compartido sin dudar: <strong>para conocer qui\u00e9n ejerce realmente el poder, muchas veces no hay que mirar qui\u00e9n habla primero, sino qui\u00e9n aparece cuando algo empieza a doler.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Cultura Palermonline Hay frases que no nacen en los<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":128931,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-177227","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/177227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=177227"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/177227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":177228,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/177227\/revisions\/177228"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/128931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=177227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=177227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=177227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}