{"id":178418,"date":"2026-07-23T12:01:52","date_gmt":"2026-07-23T12:01:52","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=178418"},"modified":"2026-07-23T12:04:04","modified_gmt":"2026-07-23T12:04:04","slug":"el-viejo-gomero-de-bonpland-y-honduras-un-gigante-silencioso-que-vio-cambiar-todo-palermo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/el-viejo-gomero-de-bonpland-y-honduras-un-gigante-silencioso-que-vio-cambiar-todo-palermo\/","title":{"rendered":"El viejo gomero de Bonpland y Honduras: un gigante silencioso que vio cambiar todo Palermo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mucho antes de que llegaran los edificios modernos, los caf\u00e9s de moda y las oficinas de grandes empresas, este gomero ya estaba ah\u00ed. En la esquina de Bonpland y Honduras, a pocos metros de Corporaci\u00f3n Am\u00e9rica y donde durante a\u00f1os funcion\u00f3 el recordado Bar del Gallego, sobrevive uno de esos \u00e1rboles que cuentan la historia del barrio sin pronunciar una sola palabra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su copa, hoy reducida por sucesivas podas, deja entrever que alguna vez fue mucho m\u00e1s imponente. El tronco, grueso y retorcido, revela la edad de un ejemplar que f\u00e1cilmente podr\u00eda superar los 50 o 60 a\u00f1os, e incluso ser bastante m\u00e1s antiguo. Aunque mutilado por las exigencias del tendido el\u00e9ctrico y del crecimiento urbano, contin\u00faa ofreciendo sombra, refugio para las aves y un fuerte contraste de color con los pl\u00e1tanos desnudos del invierno porte\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los gomeros pertenecen al g\u00e9nero <strong>Ficus<\/strong>, \u00e1rboles de hoja perenne famosos por su extraordinaria longevidad y por desarrollar ra\u00edces muy vigorosas. En Buenos Aires existen ejemplares hist\u00f3ricos que llevan m\u00e1s de dos siglos en pie, como el legendario gomero de Recoleta. Tambi\u00e9n Palermo conserva varios ficus notables en parques y espacios verdes, donde encuentran lugar para desplegar todo su tama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta esquina, el \u00e1rbol parece ser el \u00faltimo gran testigo de un Palermo distinto. Cuando alrededor predominaban las casas bajas y los comercios de barrio, el gomero ya acompa\u00f1aba la vida cotidiana de vecinos, clientes del Bar del Gallego y trabajadores que pasaban cada ma\u00f1ana por Bonpland. Hoy observa un paisaje completamente transformado, con nuevos edificios, oficinas y un movimiento permanente de turistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para quienes practican el llamado <strong>turismo bot\u00e1nico<\/strong> o simplemente disfrutan descubriendo \u00e1rboles singulares durante una caminata, este ejemplar merece una parada. No aparece en las gu\u00edas tradicionales ni figura entre los grandes monumentos naturales de la ciudad, pero representa ese patrimonio cotidiano que muchas veces pasa inadvertido.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un \u00e1rbol que resiste<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gomero es una especie de crecimiento lento pero muy resistente. Sus hojas verdes permanecen durante todo el a\u00f1o y ayudan a reducir el calor urbano, absorber di\u00f3xido de carbono, retener polvo en suspensi\u00f3n y ofrecer refugio a distintas especies de aves e insectos. Precisamente por el enorme desarrollo de sus ra\u00edces, hoy ya no se recomienda plantar nuevos gomeros en veredas angostas, aunque los ejemplares hist\u00f3ricos forman parte inseparable del paisaje porte\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Para descubrir caminando<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes recorran Palermo Hollywood pueden sumar este \u00e1rbol a un peque\u00f1o circuito natural que une historia, arquitectura y patrimonio verde. A veces los mejores recuerdos de un viaje no est\u00e1n en los grandes monumentos, sino en esos gigantes silenciosos que llevan d\u00e9cadas viendo pasar generaciones enteras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque mientras los bares cambian de nombre, los edificios se renuevan y el barrio se transforma, el viejo gomero de Bonpland y Honduras sigue firme, record\u00e1ndonos que la naturaleza tambi\u00e9n escribe la historia de Palermo.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">El Bar del Gallego: la esquina que resisti\u00f3 al dinero hasta el \u00faltimo d\u00eda<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mucho antes de que Palermo Hollywood se convirtiera en un polo gastron\u00f3mico y de oficinas, en la esquina de Honduras y Bonpland hab\u00eda un lugar donde el lujo no importaba. Importaban el plato abundante, el caf\u00e9 servido en vaso de vidrio, el saludo del due\u00f1o y la sensaci\u00f3n de estar en el bar de siempre. Ese lugar fue el <a href=\"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/bar-del-gallego\/\" data-type=\"post\" data-id=\"104502\">Bar del Gallego<\/a>, uno de los bodegones m\u00e1s queridos de Palermo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEiWwHGhr2cxUtb5nE9nBbglqldrTfTFmbaedRFOA4wOObKQYL5MYRWxD1hmrJ9F8RPqrtQQrRfWn_vKI5xr7S2DHS9MO6_KI5LdBi7MO5VWve9xDvPlQv7RpvgcpQSgICkFU2a95xf6bpbw\/s950\/emilio-sangil-atiende-cocina-sirve-y-controla-que-sus-clientes-esten-felices-y-satisfechos-0711-g1.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEiWwHGhr2cxUtb5nE9nBbglqldrTfTFmbaedRFOA4wOObKQYL5MYRWxD1hmrJ9F8RPqrtQQrRfWn_vKI5xr7S2DHS9MO6_KI5LdBi7MO5VWve9xDvPlQv7RpvgcpQSgICkFU2a95xf6bpbw\/s320\/emilio-sangil-atiende-cocina-sirve-y-controla-que-sus-clientes-esten-felices-y-satisfechos-0711-g1.jpg\" alt=\"\" title=\"\"><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bar fue fundado en <strong>1978<\/strong> por <strong>Emilio Sangil<\/strong>, un inmigrante gallego nacido en Lourido, Lugo, que lleg\u00f3 a la Argentina siendo muy joven. Compr\u00f3 la esquina cuando Palermo todav\u00eda era un barrio de talleres mec\u00e1nicos, dep\u00f3sitos, peque\u00f1as f\u00e1bricas y calles tranquilas. Ni siquiera exist\u00eda el nombre \u00abPalermo Hollywood\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhGGrQgLn1Z91nVATif2F9I86zArFsKRO3rFolSwlenE0_oPjaWNTEN5ki3f8f6-pfFHHHR62YogCK1ors42i6QgQeBepdvGwnbs7pNiHC3yuCU8Nd_aSr4YUIk4Hc-Y6Fbu3M-WGQzkvfx\/s190\/images+%252824%2529.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhGGrQgLn1Z91nVATif2F9I86zArFsKRO3rFolSwlenE0_oPjaWNTEN5ki3f8f6-pfFHHHR62YogCK1ors42i6QgQeBepdvGwnbs7pNiHC3yuCU8Nd_aSr4YUIk4Hc-Y6Fbu3M-WGQzkvfx\/s0\/images+%252824%2529.jpg\" alt=\"\" title=\"\"><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El hombre que nunca quiso vender<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el paso de los a\u00f1os, alrededor del bar comenz\u00f3 a crecer el imperio inmobiliario y empresarial de <strong>Eduardo Eurnekian<\/strong>. La sede de Corporaci\u00f3n Am\u00e9rica fue ocupando gran parte de la manzana y la esquina del Gallego se transform\u00f3 en una pieza clave para completar ese frente urbano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEjnLzSG4rLzI4NAbR3oXhyvQ2BQbY0vN4ATy20BV2Mzzjxq56Gja1Tf0gALT9drbZHyntQWPwHyI86kOZsdp7RUnJSH1rEIp58Fv5_2lU8MBuzLbFDCZknNAaaDjnMnovs9xD2FMp0gIrs1\/s414\/IVBKG2E6PIWBZ2NEMQOLRQDGX4.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEjnLzSG4rLzI4NAbR3oXhyvQ2BQbY0vN4ATy20BV2Mzzjxq56Gja1Tf0gALT9drbZHyntQWPwHyI86kOZsdp7RUnJSH1rEIp58Fv5_2lU8MBuzLbFDCZknNAaaDjnMnovs9xD2FMp0gIrs1\/s320\/IVBKG2E6PIWBZ2NEMQOLRQDGX4.jpg\" alt=\"\" title=\"\"><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia cuenta que, alrededor de <strong>2008<\/strong>, Eurnekian le ofreci\u00f3 cerca de <strong>un mill\u00f3n de d\u00f3lares<\/strong> por la propiedad. Para muchos hubiese sido una fortuna imposible de rechazar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhSou-MUoWw-4rnJYqigwfiJq-TCIuvtFObY1mWzpvPmzdgAgDk4iDElj_N9o0ZJd6Tmo-2EDZw5rEkHb0qOLZGD1iiTHSM5ygH9_i7ySQ0GwQy_ei2MuIFc2oSPYJ1Qz5IO0zSdVgY_i0l\/s671\/5ffa3ba3814a2_671_377%2521.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhSou-MUoWw-4rnJYqigwfiJq-TCIuvtFObY1mWzpvPmzdgAgDk4iDElj_N9o0ZJd6Tmo-2EDZw5rEkHb0qOLZGD1iiTHSM5ygH9_i7ySQ0GwQy_ei2MuIFc2oSPYJ1Qz5IO0zSdVgY_i0l\/s320\/5ffa3ba3814a2_671_377%2521.jpg\" alt=\"\" title=\"\"><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Don Emilio dijo que no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su vida era ese bar. Viv\u00eda en el piso superior y pasaba pr\u00e1cticamente todo el d\u00eda atendiendo el negocio, controlando la cocina, sirviendo mesas y conversando con clientes que ya eran amigos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00faltimo refugio del viejo Palermo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Bar del Gallego nunca necesit\u00f3 marketing.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhBj3IG8kmmhaEgmU9G70ExyZC7ld6XpOZ_Cf6cLwD3lpH_dvDcyGRPUfnSTpR0gUzl_6sCjZSYoeqc_s1JB24F45Z1j7NFaEikRXHLFUWEPeD-WjV4cOtBE7GzCIQ8-g54sHNcmyb7iuD3\/s1600\/milanesa_napolitana-773922.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhBj3IG8kmmhaEgmU9G70ExyZC7ld6XpOZ_Cf6cLwD3lpH_dvDcyGRPUfnSTpR0gUzl_6sCjZSYoeqc_s1JB24F45Z1j7NFaEikRXHLFUWEPeD-WjV4cOtBE7GzCIQ8-g54sHNcmyb7iuD3\/s320\/milanesa_napolitana-773922.jpg\" alt=\"\" title=\"\"><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed desayunaban taxistas, camioneros, mec\u00e1nicos, periodistas, proveedores, empleados de oficinas y vecinos del barrio. Las enormes medialunas, las milanesas napolitanas gigantes, los s\u00e1ndwiches de jam\u00f3n crudo y las pastas caseras construyeron una fama que pas\u00f3 de boca en boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras alrededor abr\u00edan bares modernos con nombres en ingl\u00e9s y decoraci\u00f3n industrial, el Gallego segu\u00eda haciendo exactamente lo mismo de siempre: cocinar abundante, cobrar barato y atender personalmente a cada cliente. Incluso mantuvo hasta el final la costumbre de no aceptar tarjetas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El final de una \u00e9poca<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"707\" height=\"479\" src=\"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/el-bar-del-gallego1.jpg\" alt=\"Bar del Gallego\" class=\"wp-image-104503\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/el-bar-del-gallego1.jpg 707w, https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/el-bar-del-gallego1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 707px) 100vw, 707px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Bar del Gallego<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Emilio Sangil falleci\u00f3 el <strong>31 de mayo de 2013<\/strong>. Pocos meses despu\u00e9s, el <strong>26 de octubre de 2013<\/strong>, el bar cerr\u00f3 definitivamente sus puertas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los herederos finalmente vendieron la propiedad a <strong>Eduardo Eurnekian<\/strong>, concretando una operaci\u00f3n que el fundador hab\u00eda resistido durante a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parad\u00f3jicamente, la esquina nunca volvi\u00f3 a recuperar la vida que ten\u00eda cuando funcionaba el bodeg\u00f3n. Aquel lugar donde durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas hubo olor a caf\u00e9 reci\u00e9n hecho y salsa casera qued\u00f3 convertido en un recuerdo imborrable para varias generaciones de vecinos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEjkuB_7eB7Au9RdLhmDCHxAwVs-Ug6zTAKgymqNLXS8rxIUYIUs2i1Drsb6xb03eCBqCcTl58uIFTC3JH2xyPs7bR_J7MXQ129f0e2pGUzrykZun0wUWXjb4K9sRlcquua72qmJriPL3zaF\/s1600\/emilio_sangil3-775957.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEjkuB_7eB7Au9RdLhmDCHxAwVs-Ug6zTAKgymqNLXS8rxIUYIUs2i1Drsb6xb03eCBqCcTl58uIFTC3JH2xyPs7bR_J7MXQ129f0e2pGUzrykZun0wUWXjb4K9sRlcquua72qmJriPL3zaF\/s320\/emilio_sangil3-775957.jpg\" alt=\"\" title=\"\"><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El gomero que sigue mirando la esquina<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, frente al edificio de Corporaci\u00f3n Am\u00e9rica, todav\u00eda permanece el viejo gomero de Bonpland y Honduras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el barrio cambi\u00f3 de nombre, llegaron las productoras de televisi\u00f3n, aparecieron edificios corporativos y desaparecieron muchos comercios hist\u00f3ricos, el \u00e1rbol contin\u00faa en el mismo lugar donde Don Emilio abr\u00eda cada ma\u00f1ana la persiana de su bar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese gomero vio llegar al inmigrante gallego, vio crecer el bodeg\u00f3n, escuch\u00f3 miles de conversaciones de caf\u00e9 y fue testigo silencioso de una de las transformaciones urbanas m\u00e1s profundas de Palermo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s por eso sigue siendo uno de los mejores monumentos vivos del barrio: porque recuerda que antes de Palermo Hollywood exist\u00eda simplemente Palermo, el de los vecinos, los talleres, los bodegones y las esquinas donde todos se conoc\u00edan por el nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mucho antes de que llegaran los edificios modernos, los caf\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":178419,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[16,20],"tags":[15278,2299,11003],"class_list":["post-178418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-de-la-ciudad","category-turismo-en-el-barrio-de-palermo","tag-bonpland-y-honduras","tag-eduardo-eurnekian","tag-emilio-sangil"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=178418"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":178420,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178418\/revisions\/178420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/178419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=178418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=178418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=178418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}