{"id":83125,"date":"2019-09-15T12:46:24","date_gmt":"2019-09-15T12:46:24","guid":{"rendered":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/?p=83125"},"modified":"2019-09-15T12:46:25","modified_gmt":"2019-09-15T12:46:25","slug":"razon-dialectica-y-memoria-en-borges-escribe-carlos-penelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/razon-dialectica-y-memoria-en-borges-escribe-carlos-penelas\/","title":{"rendered":"Raz\u00f3n, dial\u00e9ctica y memoria en Borges. Escribe Carlos Penelas ."},"content":{"rendered":"<p>Por Carlos Penelas<\/p>\n<p>Nuestra imaginaci\u00f3n, nuestro sentir provienen del pensamiento y de la sensibilidad hel\u00e9nica. Homero, Her\u00e1clito, Arist\u00f3teles, S\u00f3crates, Parm\u00e9nides, Esquilo\u2026 forman parte de nuestra visi\u00f3n, de nuestra b\u00fasqueda \u00e9tica y est\u00e9tica. La mirada de estos dioses terrenales llevaron el fuego de la humanidad. Los poetas, el mundo m\u00e1gico, la representaci\u00f3n y lo ut\u00f3pico, la palabra refinada son ejemplos de ese universo \u00fanico que nos llega y nos ayuda a la formaci\u00f3n moral e intelectual.<\/p>\n<p>La experiencia de la vida siempre condiciona al poeta. Hay un mundo que se crea ante la decadencia de todo lo que existe. Y debemos observar que la dualidad de la poes\u00eda frente al existir es s\u00f3lo aparente.<\/p>\n<p>Como toda obra de trascendencia la de Borges act\u00faa en un \u00e1mbito literario universal. Sin duda hay otras convergencias, la hispanoamericana, la europea. En Argentina, durante d\u00e9cadas se la ha tildado de extranjerizante. Sin duda es argentina por la avidez cultural cosmopolita, ente otras cosas. En primer lugar \u2013 son varios los enfoques que intentaremos se\u00f1alar de forma sint\u00e9tica \u2013 la insularidad de su prosa, la novedad de la prosa borgeana es una realizaci\u00f3n privilegiada de la tradici\u00f3n hispanoamericana. Pero en toda su obra admiramos la mirada de un escritor dotado para la especulaci\u00f3n intelectual. Y hay, adem\u00e1s, una reelaboraci\u00f3n de nuestra realidad cultural. Recuperamos en sus p\u00e1ginas la complejidad de su mundo pero tambi\u00e9n nuestra propia invenci\u00f3n del hecho creador.<\/p>\n<p>Creemos oportuno recordar que muchos de sus detractores no vieron, o no quisieron ver, sus textos y s\u00f3lo glosaron sus opiniones period\u00edsticas. All\u00ed est\u00e1, como ejemplo, el poema Cristo en la cruz, perteneciente al libro Los conjurados. Este poema no puede ajustarse a un r\u00e9gimen fascista, se llame Pinochet o Videla. Ni al populismo que amenaza la soledad y la \u00e9tica. Escribi\u00f3 adem\u00e1s: \u201c\u2026desconfiar\u00edamos de la inteligencia de un Dios que mantuviera cielos e infiernos\u201d.<\/p>\n<p>La teolog\u00eda era para Borges lo m\u00e1s fascinante de la literatura fant\u00e1stica. La particularidad de su po\u00e9tica est\u00e1 en haber interpretado el arte como continuidad y superaci\u00f3n, m\u00e1s que como ruptura con la tradici\u00f3n. El poeta aspira a un arte intemporal desde una visi\u00f3n metaf\u00f3rica de su existencia. Su l\u00edrica significa un renovado lenguaje de condensaci\u00f3n. Sus ra\u00edces son parte de la tradici\u00f3n de la poes\u00eda metaf\u00edsica. Y fundamenta, a su vez, una \u00e9tica no dogm\u00e1tica. En su tem\u00e1tica encontramos los antepasados, la patria, la memoria y el olvido, el ejercicio de la literatura. La soledad y la muerte.<\/p>\n<p>Es importante recordar ciertos hitos, ciertos contextos. Al leer Las ruinas circulares, tal vez uno de los mejores cuentos del autor, deber\u00edamos releer La \u00faltima visita del caballero enfermo de Giovanni Pappini. Obras que nos remiten a la creaci\u00f3n m\u00e1s profunda, m\u00e1s \u00edntima. Tambi\u00e9n la lectura \u2013 son viajes, laberintos, espejos \u2013 de La fiesta del monstruo de H.Bustos Domecq (Borges-Bioy Casares), relato de 1947, que se inicia con unos versos de La Refalosa de Hilario Ascasubi y que tiene como fuente El Matadero de Esteban Echeverr\u00eda, nos indica el pathos de lo oculto, una suerte de comprensi\u00f3n de nuestra naturaleza, de nuestro enigma. Luego El simulacro, publicado en El Hacedor (1960) con las representaciones y el luto universalmente impuesto en el pa\u00eds. All\u00ed hablar\u00e1 Borges de \u201cla f\u00fanebre farsa\u201d y de \u201cla crasa mitolog\u00eda, temas que conviven en la decadencia de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>La literatura argentina cuenta, despu\u00e9s de Sarmiento, con escritores que tuvieron fama internacional: Lugones. S\u00e1bato, Cort\u00e1zar y Borges. Y otros que formaron la frondosidad de la literatura nacional como Molinari, Franco, Mujica L\u00e1inez, Marechal, Mart\u00ednez Estrada o Quiroga. Divergencias y convergencias, sin duda, pero estamos intentando hacer una lectura estil\u00edstica. La est\u00e9tica de Borges es la de un creador de met\u00e1foras. Enfatiza la met\u00e1fora como n\u00facleo del lenguaje literario.<br \/>\nEntre los s\u00edmbolos m\u00e1s conocidos en su obra se encuentran el laberinto y el espejo. S\u00edmbolo de la prisi\u00f3n (real o imaginaria) el primero; revelaci\u00f3n del propio ser, el segundo. Desde luego, hay otras interpretaciones. Estas son las m\u00e1s afines a nuestro sentir.<\/p>\n<p>Para finalizar recordemos un juicio de Julio Ortega. \u201cComo ocurre con Mallarm\u00e9 y con Joyce, y tambi\u00e9n con Vallejo y Neruda, la cr\u00edtica sobre Borges forma parte ya de la misma obra de Borges: no porque sea su paciente tributo, sino porque desarrolla su existencia intelectual, dise\u00f1a el \u00e1mbito de su aventura creadora y, en fin, da cuenta de su radical renovaci\u00f3n del acto literario\u201d.<\/p>\n<p>La excepcionalidad, no es un dato menor, se licua entre la multitud. La omnipotencia se transforma \u2013 de m\u00e1s est\u00e1 decir en estos tiempos \u2013 en carencia. La literatura un resquicio, en algunos casos una obstinada ostentaci\u00f3n. La literatura edificante no se ha detenido, como sostiene David Vi\u00f1as, en las sacrist\u00edas ni en las congregaciones beatas.<\/p>\n<p>La literatura -en una \u00e9poca de globalizaci\u00f3n, banalidad y decadencia generalizada \u2013 tiende a polarizarse, a esfumarse. Se hipertrofia la espiritualidad, se crea una escenograf\u00eda en torno a lo inmediato. La creaci\u00f3n necesita silencio, tiempo, maduraci\u00f3n. Y advertimos que las contraposiciones resultan cada d\u00eda m\u00e1s homog\u00e9neas. Sin pedestales, entonces. Sin apelaciones a lo sentimental.<\/p>\n<p>Quien lea sus p\u00e1ginas encontrar\u00e1 a uno de los creadores m\u00e1s l\u00facidos y de inevitable pluralidad, una voz propia que pertenece al tiempo. Conforma una emoci\u00f3n intelectual, una pasi\u00f3n por el idioma, una b\u00fasqueda emotiva del s\u00edmbolo, la integraci\u00f3n equilibrada de lo nacional con lo universal. Eso es lo que hay, eso es lo que leemos. Su vigencia continuar\u00e1 dentro de un mundo cultural cada vez m\u00e1s asediado. Pero tambi\u00e9n necesitamos preguntarnos \u2013 sin ingenuidad, sin idealizaciones \u2013 qui\u00e9n lee en estos tiempos a Victor Hugo, a P\u00e9rez Gald\u00f3s, a Rub\u00e9n Dar\u00edo. Si j\u00f3venes universitarios desconocen la Guerra Civil Espa\u00f1ola o La Comuna de Par\u00eds, estudiantes de teatro ignoran a Meyerhold, j\u00f3venes escritores no leyeron a Molinari o G\u00f3ngora me es muy dif\u00edcil hablar de su vigencia. El legado existe, est\u00e1 en su poes\u00eda y en su prosa. El resto forma parte de una sociedad hip\u00f3crita, rodeada de astucia y groser\u00eda. Quedan islas, sin duda. Lugares donde se crea, se trabaja y se siente lo ut\u00f3pico del hombre.<\/p>\n<p>Entre las amenazadas virtudes nacionales la lectura de Sarmiento, Lugones, Franco o Borges comparten el cielo trasl\u00facido de lo intemporal. All\u00ed la poes\u00eda, el tiempo de la utop\u00eda. Volver a ellos -como a otros poetas de infinitud- nos da aliento en un territorio de r\u00edos oscuros y soledad dur\u00edsima. El lenguaje dial\u00e9ctico entra en la mitolog\u00eda p\u00fablica. De all\u00ed la lectura necesaria de los cl\u00e1sicos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Penelas Nuestra imaginaci\u00f3n, nuestro sentir provienen del pensamiento<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"googlesitekit_rrm_CAoiEKQAcszWB3ENp8kT4cmXl3c:productID":"","footnotes":""},"categories":[16],"tags":[262],"class_list":["post-83125","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-de-la-ciudad","tag-carlos-penelas"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83125\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/palermonline.com.ar\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}