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Yoga para pacientes que padecen demencia tipo Alzheimer

Por María Alejandra Vasquez, Instructora de Hatha Yoga del equipo de Manantial Grupo Humano (www.residenciamanantial.com.ar).

El Yoga es un sistema filosófico y una disciplina tradicional que data aproximadamente 3.000 años antes de Cristo, originado en la India. El termino sanscrito (antigua lengua clásica de la India) Yoga, deriva de la raíz “yuj” que significa integración, unión. Yoga significa esencialmente la integración de la personalidad en todos los niveles posibles: físico-mental, social, intelectual, emocional y espiritual.

Las prácticas de yoga están siendo efectivamente adaptadas en diferentes áreas de la salud, brindando herramientas desde el aspecto terapéutico para la prevención de enfermedades y tratamiento complementario de distintas patologías; con el objetivo de restablecer el equilibrio en el Organismo como totalidad.

¿Cómo se aplica en pacientes con Alzheimer? El Yoga es una ciencia práctica, cualquiera puede practicarlo, siempre que se consideren los límites de edad y el estado de salud individual. El Yoga utiliza técnicas psico- físicas, llamadas “Asana” o posturas estáticas, que se practican con el cuerpo de manera consciente y no sistemática, brindando un efecto determinado sobre la mente, integra cuerpo y mente. Los Asanas o posturas se realizan sin esfuerzo y no producen cansancio. Aprendiendo a relajarse; eliminando contracturas en los músculos y articulaciones, se promueve una sensación de paz y bienestar.

En los primeros estadios:

-Asanas de flexión y extensión de miembros superiores e inferiores.

– Ejercicios de lateralidad nombrando distintas partes del cuerpo (levanta el brazo, extenderlo hacia la derecha).

– Ejercicios de movimientos simples (abrí bien los dedos de la mano).

-Ejercicios de toma de conciencia de la respiración (observación de la respiración en diferentes aéreas del cuerpo).

En estadios más complejos, cuando apenas hay respuesta vital a estímulos sonoros, visuales y táctiles se pueden dar:

– Propuestas de movimiento asistidas.

– Realización de asanas simples dirigidas y asistidas

– Silencios y estados de quietud en compañía.

-Ejercicios simples de coordinación de la respiración con movimientos corporales.

¿Para qué sirven estos ejercicios?

– Para identificar el esquema corporal.

– Estimular el placer por el movimiento.

– Ejercitar la memoria y la concentración.

– Reconocer la lateralidad en el espacio.

– Relajarse.

– Conectarse con la realidad circundante.

– Diferenciarse con el otro.

– Lograr un estado de quietud.

-Disminuir estados de ansiedad, estrés y depresión.

En los pacientes que padecen Alzheimer, esta técnica es de gran utilidad pues los ayuda a mantener el tono muscular, la flexibilidad de las articulaciones, mejorar la capacidad cardio-respiratoria y también es importante para mantener las funciones cognitivas y funcionales necesarias para las actividades básicas de la vida cotidiana, enlenteciendo su deterioro. De esta manera, apuntando a mejorar su calidad de vida.