Canelones de cuatro quesos, acelga y pollo.
Los canelones, conocidos como «cannelloni» en italiano, son un plato de pasta rellena popular en muchas culturas. En Italia, España, Francia, Argentina y Uruguay, se preparan con rellenos como carne, espinacas y quesos, y se cubren con salsa de tomate o bechamel. En el Reino Unido y Estados Unidos, el término «cannelloni» es común y se encuentra en la cocina italoamericana. Aunque los nombres y rellenos varían, la esencia de este plato sigue siendo la misma: una deliciosa combinación de pasta, relleno y salsa que deleita paladares alrededor del mundo.
Ingredientes:
Para los canelones:
- 12 láminas de canelones
- 300 g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 1 manojo de acelga, limpia y picada
- 1 cebolla grande, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 200 g de ricota
- 100 g de queso parmesano rallado
- 100 g de queso mozzarella rallado
- 100 g de queso azul desmenuzado
- 100 g de queso provolone rallado
- 1 huevo
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
Para la salsa bechamel:
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
- 1 litro de leche
- Nuez moscada al gusto
- Sal y pimienta al gusto
Para gratinar:
- Queso parmesano rallado al gusto
Instrucciones:
- Preparar el relleno:
- En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados.
- Añade la acelga picada y cocina hasta que esté tierna. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
- En un bol grande, mezcla la ricota, el queso parmesano, el queso mozzarella, el queso azul y el queso provolone.
- Agrega el pollo desmenuzado y la mezcla de acelga. Incorpora el huevo y mezcla bien.
- Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Cocinar las láminas de canelones:
- Cocina las láminas de canelones según las instrucciones del paquete. Normalmente, esto implica hervirlas durante unos minutos hasta que estén al dente.
- Escurre y deja enfriar.
- Rellenar los canelones:
- Extiende las láminas de canelones y coloca una porción del relleno en cada una.
- Enrolla las láminas para formar los canelones y colócalos en una fuente para horno previamente engrasada.
- Preparar la salsa bechamel:
- En una cacerola, derrite la mantequilla a fuego medio.
- Añade la harina y cocina, revolviendo constantemente, durante unos 2 minutos.
- Gradualmente, añade la leche, sin dejar de batir, hasta obtener una salsa suave y espesa.
- Sazona con sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
- Hornear:
- Vierte la salsa bechamel sobre los canelones en la fuente.
- Espolvorea queso parmesano rallado al gusto por encima.
- Precalienta el horno a 180°C (350°F) y hornea durante unos 25-30 minutos, o hasta que los canelones estén bien calientes y el queso esté dorado y burbujeante.
- Servir:
- Deja reposar unos minutos antes de servir.
¡Disfruta de tus deliciosos canelones de cuatro quesos, acelga y pollo!

Variante argentina: canelones de panqueques con salsa mixta
Para darles un sabor más casero y bien rioplatense, las láminas de pasta pueden reemplazarse por panqueques finos. Se preparan batiendo dos huevos con 250 gramos de harina, medio litro de leche, una pizca de sal y una cucharada de manteca derretida. Luego se cocinan de ambos lados en una sartén apenas engrasada.
El relleno puede mantenerse igual, aunque conviene reducir el queso azul a 50 gramos para que no tape el sabor de la acelga y el pollo. También se pueden incorporar nueces picadas, un poco de perejil fresco o una cucharada de queso crema para conseguir una textura más suave.

Una vez armados, los canelones se acomodan en una fuente sobre una base de salsa de tomate casera. Por encima se agrega la bechamel, abundante queso parmesano y unas pequeñas porciones de mozzarella. Esta combinación, conocida como salsa mixta, aporta acidez, cremosidad y ese gratinado que convierte la superficie en la parte más disputada de la fuente.
Para una versión vegetariana, basta con eliminar el pollo y sumar champiñones salteados, zapallo asado o más acelga. El plato conserva su consistencia, admite ingredientes de estación y demuestra una vieja verdad de la cocina familiar: un buen canelón siempre puede reinventarse sin perder el alma.

