Casa Obarrio Palacio Bergamali

Casa Obarrio o Palacio Bergamali: el petit hotel armenio de Palermo Chico

En Manuel Obarrio 2967, dentro del Área de Protección Histórica Grand Bourg y Palermo Chico, una casona neoclásica de principios del siglo XX reúne arquitectura, memoria armenia, obra de Israel Arslan, huella de la familia Bergamali y una reciente polémica por un cartel de demolición que inquietó al barrio.

En Palermo Chico, donde las calles todavía conservan algo de jardín europeo, rejas trabajadas y silencio de otro siglo, hay una casa que volvió a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: qué se conserva, qué se reforma y qué se pierde cuando la presión inmobiliaria entra en las zonas más protegidas de Buenos Aires.

La propiedad está en Manuel Obarrio 2967, en Barrio Parque, dentro del distrito APH3 Ámbito Grand Bourg y Palermo Chico. En la normativa porteña aparece catalogada como inmueble con protección E, es decir, protección estructural. La Ley 2548 también la incluye como “Edificio Representativo: Vivienda Individual en Manuel Obarrio 2967”, un dato clave porque confirma que no se trata de una vivienda más dentro del paisaje urbano: es parte del catálogo patrimonial de la Ciudad. (Boletín Oficial Buenos Aires)

La casa es conocida como Casa Obarrio y también como Palacio Bergamali, aunque este último nombre no aparece como denominación oficial en la normativa consultada. Sí figura en el registro de obras de JAI Desarrollos Inmobiliarios, que la menciona como “Palacio Bergamali” y consigna una puesta en valor y reforma integral entre 2001 y 2003, con 8 ambientes, 4 pisos y unos 1.000 m² totales.

La construcción, de estilo neoclásico, fue levantada a comienzos del siglo XX. Las fuentes periodísticas recientes la vinculan con el arquitecto Arslan, identificado en la reconstrucción histórica como Israel Arslan, figura central de la comunidad armenia en la Argentina. Infobae la describe como una casona suntuosa, aunque los profesionales vinculados al proyecto actual prefieren llamarla petit hotel de principios del siglo XX antes que mansión. También se menciona que tuvo antecedentes como sede de embajadas, aunque no aparecen públicamente precisados los países.

Casa Obarrio

Israel Arslan, el arquitecto armenio detrás de una Buenos Aires silenciosa

Israel Arslan, también citado como Arslanian, nació en Kayserí en 1879. Se formó en París, donde obtuvo el título de arquitecto en 1909, y ese mismo año llegó a Buenos Aires. Su trayectoria no fue solamente profesional: se convirtió en una figura de peso dentro de la colectividad armenia local.

Su obra más reconocida en Palermo es la Catedral Armenia San Gregorio El Iluminador, ubicada en Armenia 1353/69. La construcción comenzó en la década de 1930 y fue consagrada en 1938. El Centro Armenio recuerda que la catedral fue construida gracias al esfuerzo de la comunidad armenia en la Argentina, en el contexto de una diáspora marcada por el Genocidio Armenio de 1915. (Centro Armenio)

Esa conexión vuelve más importante a la Casa Obarrio. No es solamente una pieza de arquitectura residencial: es una puerta hacia la historia de los armenios que llegaron a Buenos Aires buscando reconstruir vida, trabajo, idioma, fe y comunidad.

Armen Bergamali y la memoria de la colectividad armenia

El nombre Bergamali aparece ligado a una de las figuras relevantes de los primeros tiempos de la colectividad armenia en Buenos Aires. Armen Bergamali, nacido en Esmirna, fue considerado uno de los hombres más ricos de esa comunidad inicial. Durante varios años presidió el Centro Armenio, integró el consejo directivo del Banco Sirio Libanés y fundó la empresa textil La General de Tejidos.

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Casa Obarrio

Otra fuente de la diáspora armenia señala que Armen Bergamali fue una figura central en la fundación de la Colectividad Armenia de Buenos Aires, que presidió por más de 30 años, y que también participó en la construcción de la Catedral San Gregorio El Iluminador.

La información disponible vincula a la casa con la familia Bergamali como posible propietaria original, pero conviene decirlo con cuidado: no encontré una escritura pública abierta ni una ficha oficial que confirme en forma directa esa titularidad original. Lo que sí existe es una denominación patrimonial y comercial posterior, “Palacio Bergamali”, usada por JAI Desarrollos en la reforma de 2001 a 2003.

El Pasaporte Nansen: cuando llegar era volver a existir

La historia armenia en la Argentina también está atravesada por una palabra tremenda: refugiado. Después del Genocidio Armenio y del derrumbe del Imperio Otomano, miles de armenios quedaron sin ciudadanía efectiva. En ese contexto surgió el Pasaporte Nansen, un documento internacional creado para que personas desplazadas pudieran viajar y tener existencia legal.

Un trabajo académico sobre la recepción de armenios post-genocidio señala que, por un acuerdo firmado en 1924, 38 Estados aceptaron reconocer el Pasaporte Nansen como documento de identidad de los refugiados armenios. Ese documento les permitía contar con una existencia jurídica en un mundo que les había quitado territorio, papeles y certezas.

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Por eso, cuando se habla de Arslan, de Bergamali y de la Catedral Armenia de Palermo, no se habla solamente de arquitectura. Se habla de una comunidad que llegó golpeada por la historia y construyó instituciones, empresas, templos, escuelas y casas. Buenos Aires también está hecha de eso, aunque a veces las inmobiliarias la miren como si fuera un Excel con balcones.

Casa Obarrio abandonada a su suerte

El barrio de Thays y el valor de la escala

La Casa Obarrio está en uno de los sectores más delicados de Palermo. Barrio Parque o Palermo Chico fue proyectado como barrio jardín, con trazado curvo, calles arboladas, retiros, jardines y una escala distinta a la cuadrícula tradicional porteña. Carlos Thays imaginó allí otra Buenos Aires: menos rígida, más paisajística, más residencial.

El APH3 protege justamente ese conjunto: no sólo edificios aislados, sino una atmósfera urbana. La normativa del área incluye límites de altura, exigencias sobre retiros, cerramientos transparentes y criterios para mantener la lectura del paisaje barrial. En el listado de inmuebles catalogados figura Manuel Obarrio 2967 con protección estructural.

La protección estructural no significa que una casa quede congelada como museo. Permite intervenciones, restauraciones y refuncionalizaciones, pero bajo reglas. La idea es conservar los valores arquitectónicos que hacen que ese edificio sea parte de la memoria urbana.

La polémica de 2025: el cartel de demolición que prendió fuego las redes

En abril de 2025, un cartel de obra del Gobierno porteño frente a la propiedad encendió todas las alarmas. El código QR llevaba a información oficial donde aparecía la palabra demolición. En un barrio ya sensibilizado por obras en altura, la reacción fue inmediata: vecinos, cuentas patrimoniales y usuarios de redes denunciaron que podía perderse una casona histórica en buen estado.

La primera información pública sostuvo que la propiedad tenía un permiso de demolición vinculado al expediente EX-2024-32652824-GCABA-DGROC, pese a estar en un área protegida. Noticias Argentinas informó además que el inmueble estaba registrado con protección estructural nivel E.

Después llegó la aclaración oficial. Según explicaron desde el Gobierno porteño y responsables de la obra, la casona principal no será demolida. La confusión se habría originado porque el permiso abarcaba varias parcelas: una donde está la casa, otra vinculada a la pileta y una parcela lindera. La demolición mencionada alcanzaría unos 70 m² de sectores sin valor patrimonial, incluyendo parte de subsuelo y una construcción menor de planta baja, identificada como una ampliación de los años 90.

Diferentes medios también informaron en su momento que el GCBA aseguró que la Casa Obarrio no será demolida y que se encuentra en proceso de restauración. La nota remarca que el inmueble está dentro del APH3 y que su protección estructural obliga a conservar fachadas y aspectos relevantes.

Qué pasa hoy con la casa

Con la información pública disponible, el estado actual puede resumirse así: la casona histórica sigue en pie, no hay confirmación de demolición total y el proyecto apunta a restauración, puesta en valor y refuncionalización.

La propiedad aparece vinculada a Liderpower S.A. en las notas sobre la polémica. Registros societarios públicos muestran que esa sociedad tuvo domicilio especial en Manuel Obarrio 2967 y cambios de autoridades registrados en el Boletín Oficial en 2022. Eso no equivale por sí solo a reconstruir una lista de habitantes ni de propietarios históricos completos, pero sí muestra un uso societario contemporáneo del domicilio.

Sobre quiénes vivieron allí después de la etapa Bergamali, no aparece en fuentes abiertas confiables una lista completa y verificable. Sí hay menciones periodísticas a antecedentes como sede de embajadas, pero sin precisión documental sobre cuáles.

Una casa, muchas capas

La Casa Obarrio o Palacio Bergamali concentra varias Buenos Aires al mismo tiempo. La Buenos Aires elegante de los petit hôtels. La Buenos Aires armenia que llegó con dolor y levantó instituciones. La Buenos Aires de Carlos Thays, que entendía que una ciudad también se diseña con árboles, retiros y curvas. Y la Buenos Aires actual, donde cada cartel de obra en un área protegida despierta sospechas porque los vecinos ya vieron demasiadas veces la misma película.

La buena noticia es que, según la información oficial y periodística disponible, la casona no será demolida. La mala es que el susto no nació de la nada. En Palermo Chico, como en otros barrios porteños, el patrimonio no se pierde solamente con una topadora: también puede perderse por goteo, por excepciones, por ampliaciones mal explicadas, por englobamientos y por proyectos que respetan la letra mínima de la norma pero rompen el espíritu del lugar.

Manuel Obarrio 2967 sigue ahí, detrás de su reja, como una postal de otra ciudad. Y quizá esa sea la mejor forma de mirarla: no como una reliquia de ricos viejos, sino como una pieza de memoria urbana. Porque cuando una casa así cae, no cae una pared. Cae una parte del relato de Buenos Aires.


Datos duros

Nombre conocido: Casa Obarrio / Palacio Bergamali.
Dirección: Manuel Obarrio 2967, Palermo Chico, CABA.
Área: APH3 Grand Bourg y Palermo Chico.
Protección: E, protección estructural.
Catalogación: Edificio Representativo: Vivienda Individual en Manuel Obarrio 2967.
Arquitecto atribuido: Israel Arslan / Arslanian.
Estilo: neoclásico / petit hotel de principios del siglo XX.
Reforma documentada: JAI Desarrollos Inmobiliarios, 2001-2003.
Superficie informada por JAI: 1.000 m² totales, 8 ambientes, 4 pisos.
Polémica reciente: cartel de demolición en 2025; el GCBA y responsables de obra aclararon que la casona principal no será demolida.
Estado informado: restauración, puesta en valor y refuncionalización.