Frente al Planetario Galileo Galilei, en el corazón del Parque Tres de Febrero, se encuentra uno de los relojes de sol más singulares de la Argentina. Fue diseñado en Japón por el profesor Takutaro Yabushi y donado a la Ciudad de Buenos Aires hace más de medio siglo. Aún hoy continúa sorprendiendo a turistas, estudiantes y amantes de la astronomía.
A pocos metros del Planetario Galileo Galilei, sobre la Plaza Astronómica, se levanta un elegante reloj de sol de acero inoxidable montado sobre un pedestal de mármol. La placa recuerda su origen: fue diseñado y construido en Japón por el profesor Takutaro Yabushi, quien lo donó a la Ciudad de Buenos Aires en 1970. La inauguración se realizó el 1.º de agosto de ese año, convirtiéndose rápidamente en uno de los símbolos científicos del parque. (Planetario Galileo Galilei)
¿Cómo funciona un reloj de sol?
Su funcionamiento parece sencillo, pero detrás hay una enorme precisión astronómica.
El plano metálico inclinado, llamado gnomon, proyecta una sombra sobre el cuadrante. Esa sombra se desplaza a medida que el Sol recorre el cielo debido a la rotación de la Tierra.
A diferencia de los relojes comunes, este ejemplar incorpora la denominada «ecuación de tiempo», una corrección astronómica que permite compensar las diferencias entre el tiempo solar verdadero y el tiempo medio utilizado por nuestros relojes. Gracias a ese sistema puede ofrecer una lectura mucho más precisa que un reloj solar tradicional. (Palermo Online Noticias)
Una obra del profesor Takutaro Yabushi
Takutaro Yabushi fue un reconocido investigador japonés especializado en relojes solares. Sus diseños fueron patentados y se instalaron en distintas ciudades del mundo.
El ejemplar de Buenos Aires combina ciencia, ingeniería y diseño. El pedestal de mármol fue especialmente concebido para sostener el instrumento respetando la orientación exacta hacia el norte geográfico, condición indispensable para que funcione correctamente. (
Dónde está
El reloj se encuentra frente al Planetario Galileo Galilei, dentro del Parque Tres de Febrero, muy cerca del Rosedal, del lago y de los principales circuitos turísticos de Palermo.
Durante una visita se puede recorrer, además:
- El Planetario Galileo Galilei.
- El Rosedal.
- El Puente Blanco.
- El Jardín de los Poetas.
- El Patio Andaluz.
- Los lagos de Palermo.
Una pieza que invita a mirar el cielo
En una época dominada por celulares, relojes inteligentes y satélites, este reloj recuerda que durante miles de años la humanidad aprendió a medir el tiempo observando el movimiento del Sol.
Más que un monumento, es una verdadera lección de astronomía al aire libre y uno de esos detalles que muchos visitantes pasan de largo sin conocer la historia que guarda desde hace más de cincuenta años.
Cada rincón de Palermo tiene una historia esperando ser descubierta. A veces basta con detenerse unos minutos para descubrir que el tiempo también puede medirse con la luz del Sol.
¿Cuántas veces pasaste frente al Planetario sin detenerte a observar este reloj? ¿Qué otros monumentos científicos de Buenos Aires creés que merecen ser más conocidos por vecinos y turistas?
