Mauricio Macri y el destino de ser el próximo Ramiro Marra: el PRO entre la diáspora y la decadencia
Hay momentos en la vida en los que uno tiene que parar la pelota y preguntarse si no está corriendo derecho al papelón. Mauricio Macri, si sigue en esta senda de desorientación política, va camino a convertirse en un nuevo Ramiro Marra: un personaje extraviado entre discursos de barricada y un protagonismo en caída libre. La reciente reunión de la Mesa Ejecutiva del PRO es la postal de un capitán que no logra frenar la estampida de su tripulación. El éxodo de dirigentes a La Libertad Avanza se convirtió en una hemorragia difícil de taponar y la cumbre partidaria solo sirvió para maquillar la crisis.
El macrismo, que alguna vez supo ser el ariete del centro-derecha, ahora parece una cantera de cuadros para el oficialismo libertario. La última movida de tres legisladores porteños que responden a Patricia Bullrich y decidieron saltar el charco hacia las filas de Karina Milei confirma que el PRO perdió el rumbo. Juan Pablo Arenaza, Silvia Imas y Marilú González Estevarena son solo los últimos en abandonar un barco que ya hace agua. Como si fuera poco, en el Senado, la salida de Luis Juez dejó la jefatura del bloque en manos de Alfredo De Angeli, una señal más del reacomodamiento forzado que atraviesa el partido amarillo.
De referente a espectador: Macri y la deriva del PRO
En la sede partidaria de Balcarce 412, la plana mayor del PRO intentó simular normalidad, pero lo cierto es que la estampida libertaria fue el elefante en la habitación. Se discutió una posible alianza con La Libertad Avanza, aunque los presentes evitaron hablar del tema con nombres y apellidos. “Las personas tienen que estar donde se sientan cómodas”, soltó Silvia Lospennato con una resignación apenas disimulada. Lo que no dijo, pero se sobreentiende, es que cada vez más dirigentes encuentran su zona de confort lejos del macrismo.
Diego Santilli pide pista para traicionar. Solo es un leal al billete
Mientras tanto, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y otros dirigentes como María Eugenia Vidal y Diego Santilli intentan contener lo que queda de un partido que alguna vez fue el proyecto más sólido de la derecha argentina. Sin embargo, la fuga de figuras clave demuestra que, en la interna opositora, el macrismo dejó de ser la opción atractiva.
Si Macri no se aviva, su declive político será idéntico al de Ramiro Marra: de ser un jugador de peso a convertirse en un meme de la política nacional. Y en un país donde el humor negro es deporte nacional, nadie quiere terminar en la categoría de chiste ambulante.
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