El Arco de Tito de Buenos Aires.

El 3 de febrero de 1852, Juan Manuel de Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros. En 1874, a punto de dejar la presidencia de la Nación, uno de sus más enconados y célebres adversarios, Domingo F. Sarmiento, presentó un proyecto de ley para la creación de un gran espacio verde, destinado a ser el “pulmón” de la Ciudad de Buenos Aires. El nombre propuesto fue, precisamente, “Parque 3 de Febrero”; el lugar de su emplazamiento, parte de las 600 hectáreas que el Restaurador supo poseer en Palermo.




En noviembre de 1875, se inauguró entonces el paseo, el cual abarcaba el parque propiamente dicho y el Jardín Zoológico, que en esa época estaba ubicado a la misma altura que ahora, pero desde la Av. del Libertador hacia el Río. El arco de uno de los ingresos al antiguo jardín zoológico fue inaugurado en 1902 inspirados en los años de triunfo conmemorativos de la antigua Roma.

El Arco de Tito permanece dentro del viejo conjunto de Portones de los Bosques de Palermo

Es en 1902 que se inaugura el Arco de Tito, inspirado en los arcos de triunfo, que eran arcos conmemorativos de la antigua Roma y vinculada a los viejos portones de Palermo. Los portones de hierro de acceso fueron construidos en Buenos Aires, pero no así la reja, que fue traída desde Francia en barco en 1890 y es particularmente interesante porque no es soldada sino que se conforma con un sistema de encastre y un desarrollo que cubría 18 hectáreas.

El arco permanece dentro del viejo conjunto de Portones de los Bosques de Palermo, diseñado por el Arq. Jules Dormal, ubicado también en Plaza Italia en la entonces Avenida de Las Palmeras. Los portones fueron demolidos en 1917.

En el arco sobre la cara interna hay un bajorrelieve de un domador de caballos. Es atribuido al escultor Lucio Correa Morales, que era sobrino de Holmberg y es nombrado administrador del Parque. Como remate del conjunto tiene una herrería superior con el escudo de la ciudad de Buenos Aires.


Lucio Correa Morales arma su taller de escultura dentro del Zoológico y sus alumnos fueron escultores reconocidos y desarrollaron muchas obras en este espacio, como en el caso del Templo Indostánico y el Pabellón de los Elefantes.

La restauración 

En 2019 se hizo una intervención para la puesta en valor del Arco teniendo en cuenta que el Jardín Zoológico es Monumento Histórico Nacional. La restauración fue hecha por el restaurador Miguel Crespo y el asesoramiento del Arq. Marcelo Fontanetto desde la Comisión Nacional de Monumentos.



EL ORIGINAL Arco de Tito

El arco de Tito (en italiano Arco di Tito; en latín, Arcus Titi) es un arco honorífico,  situado en la Vía Sacra, justo al sureste del Foro, en Roma. Fue construido hacia el año 80 d. C. por el emperador romano Domiciano poco después de la muerte de su hermano mayor, Tito, para conmemorar las victorias de este, incluido el Sitio de Jerusalén del 70 d. C. El arco ha proporcionado el modelo general para muchos arcos triunfales erigidos desde el siglo XVI, y es lo que inspiró el Arco de Triunfo en París, Francia.  El arco se erigió poco después de la muerte de Tito en septiembre del año 81 para conmemorar la toma de Jerusalén y la destrucción del segundo templo de Jerusalén. Las estatuas que decoraban el arco, dos elefantes en bronce, se encontraron en la vía Sacra entre 535 y 536.

Influencia arquitectónica

El arco de Tito ha sido modelo o inspiración para muchos otros arcos erigidos desde el siglo XV, como:

Fachada de la Basílica de San Andrés (Mantua) (1462) por Leon Battista Alberti
El Arco de Triunfo de París, Francia (1806)
El Arco Memorial Nacional, parque nacional Histórico de Valley Forge, Pensilvania (1910)
El Arco de los Soldados y Marineros, Brooklyn (1892)
El Arco de la Plaza Washington, Manhattan (1892)
La Puerta de la India, Nueva Deli, India (1931)
El Arco de los Fusileros, Dublín (1907)