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Palacio Alcorta. Palermo Chico y los lofts más caros

Palermo Chico: los lofts más caros de Buenos Aires y el edificio que tuvo una pista de autos en el techo

Actualización del 7 de diciembre de 2025

El dato que sacude al mercado: hasta u$s5.000 el metro cuadrado

En un mercado que viene acomodándose a los nuevos tiempos, pocos edificios mantienen un magnetismo tan potente como el Palacio Alcorta. Pero su encanto no es sólo arquitectónico: hoy concentra algunos de los valores más altos del metro cuadrado en Buenos Aires, ubicándose entre u$s4.000 y u$s5.000/m², por encima del promedio de Palermo Chico.

Las unidades disponibles presentan cifras que hablan solas:

  • u$s890.000 por un loft de 100 m² con terraza y piscina propia.
  • u$s800.000 por un departamento de 155 m² con dos suites y balcón aterrazado.
  • u$s790.000 por un dúplex de 168 m² con piscina y dos cocheras.
  • u$s610.000 por un loft de 110 m² con vista al jardín central.

Los alquileres también marcan terreno: entre u$s5.000 y u$s6.500 mensuales, un valor que lo posiciona como un producto inmobiliario exclusivo, elegido tanto por profesionales como por residentes de alto poder adquisitivo.

Con expensas que rondan los $800.000, incluyendo luz, agua y ABL, el edificio funciona como una isla premium dentro del barrio más aristocrático de Palermo.


El edificio que nació con un sueño automotriz

Antes de ser el objeto de deseo del mercado, el Palacio Alcorta fue un experimento monumental de modernidad.

Fue inaugurado el 1° de diciembre de 1928, sobre la manzana limitada por Figueroa Alcorta, Ortiz de Ocampo, Martín Coronado y San Martín de Tours, como sede de la concesionaria Chrysler de Resta Hermanos.

Su arquitecto, Mario Palanti —el mismo que dio vida al Palacio Barolo— soñó un edificio que combinara industria, espectáculo y vanguardia. Y lo consiguió.

La pista en la terraza: un autódromo porteño

El rasgo más extravagante de la obra fue su pista de autos en la terraza, conocida como Estadio Olimpo. Inspirada en la fábrica Lingotto de Turín, tenía:

  • 1.700 metros de extensión
  • gradas para 3.000 espectadores
  • curvas peraltadas
  • demostraciones de velocidad en vivo

Buenos Aires tuvo, por un breve período, un autódromo en altura, un delirio futurista que las revistas internacionales miraban con asombro.

Pero la aventura duró poco. En 1931, la concesionaria quebró y la pista quedó en silencio.


La larga vida del gigante: militares, oficinas y olvido

Ya sin autos rugiendo, el edificio cambió de piel varias veces:

  • talleres mecánicos
  • oficinas comerciales
  • sede del Comando de Arsenales del Ejército
  • sede del RENAR

Fue un coloso sin rumbo definido, pero con una estructura tan sólida que resistió todos los usos sin perder su dignidad monumental.


La reconversión de los 90: del acero al lujo residencial

En los años 90, el Estado remató el edificio. Hubo intentos de convertirlo en shopping, pero la resistencia vecinal frenó el proyecto.

Finalmente, IRSA compró la manzana y encargó la reconversión al estudio MSGSSS. La intervención fue quirúrgica:

  • recuperación de la fachada original
  • adaptación de las plantas industriales a lofts
  • construcción de pasarelas curvas que evocan la pista perdida
  • creación de un jardín central con piscina climatizada, hoy el corazón del complejo

El resultado: uno de los desarrollos residenciales más exclusivos de Palermo Chico.


La vida actual en el Palacio Alcorta

Quien ingresa hoy se encuentra con:

  • seguridad 24 h
  • piscina con solárium
  • gimnasio completo
  • jardines internos
  • estacionamiento de cortesía
  • lofts de doble altura
  • curvas y pasarelas que recuerdan el pasado automotriz

Muchos departamentos fueron reciclados con diseño contemporáneo y algunos incluso tienen piscina propia y terrazas amplias.

Los especialistas lo definen como “una burbuja dentro de Palermo Chico”, sin comparables cercanos y con una demanda constante.


Historias y huellas que quedaron en el edificio

El Palacio Alcorta es también un archivo vivo de la ciudad.

  • En los años 30, todavía circulaban anécdotas de vecinos que subían a ver las pruebas de autos desde los balcones de enfrente.
  • Durante décadas, la estructura interna guardó ecos industriales: viejas rampas, espacios de exhibición, zonas de depósito.
  • En los 90, el Museo Tecnológico Renault instaló autos históricos en la planta baja.
  • Hoy, el edificio es escenario de sesiones fotográficas, filmaciones y recorridos de arquitectura que buscan capturar su alma híbrida: mitad fábrica, mitad palacio.

Su curva interna —esa media luna perfecta que abraza el jardín— es una de las postales más hermosas del urbanismo porteño.


Cierre de Palermonline Noticias

Entre precios récord, historia industrial, arquitectura monumental y un aura que no envejece, el Palacio Alcorta sigue siendo uno de los grandes personajes de Palermo. Un edificio que nació para exhibir autos a toda velocidad y terminó convertido en piezas únicas de diseño residencial.

Un recordatorio de lo que Buenos Aires sabe hacer cuando se atreve: mezclar modernidad, riesgo y belleza.

¿Es este el edificio más singular del barrio? ¿Puede un viejo autódromo convertirse en el corazón del mercado premium?
La respuesta queda en manos del jurado lector: lectores@palermonline.com.ar.