Pablo Ruiz Picasso

Picasso en clave de género: el Museo Brooklyn

Picasso en clave de género: el Museo Brooklyn se anima a complejizar el arte del genio modernista

En el «año Picasso», que conmemora los 50 años de la muerte del artista con exposiciones y tributos en todo el mundo, una muestra en el Museo de Brooklyn propone complejizar el legado del artista a través de una lente crítica, contemporánea y feminista, sin caer en una reducción vacía de su influencia artística pero sí buscando expandir conversaciones en clave de género.

¿Es posible profundizar la mirada sobre un artista sin que eso signifique cancelarlo? ¿Cómo separar la obra del autor? ¿Cuál es el límite ético entre el arte y el discurso? ¿Cómo desarmar el manto sacrosanto que acompaña a la figura del genio? Pablo Picasso forma parte de ese Partenón de preguntas y dilemas incómodos de resolver, algo a lo que se ha atrevido ahora la comediante australiana Hannah Gadsby (famosa por el monólogo «Nanette», donde con humor analizó el comportamiento de destacadas figuras del arte), convocada por el Museo Brooklyn de Nueva York en la exposición «It’s Pablo-matic», algo así como «pablomático» en un juego de sufijo y nombre propio que juega con la idea de «problemático».

Aunque el comportamiento de Picasso con las mujeres es voxpopuli y el ámbito académico ha estudiado y revelado el machismo detrás del artista, el mercado del arte y sus espacios expositivos pocas veces se han hecho eco de eso. Sólo basta mirar las cotizaciones millonarias de sus obras, que poco han sufrido perjuicios por las relecturas del hombre detrás de la tela.

La flamante exposición que se podrá ver hasta el 24 de septiembre se diferencia de los homenajes a toda pompa que se realizan en el mundo por los 50 años de su muerte y se anima a meterse en un terreno complejo que no propone un movimiento hacia la cancelación sino el comienzo de «conversaciones complicadas y con matices», sobre el legado del artista, como definieron Lisa Small y Catherine Morris, ambas curadoras del museo de Brooklyn.

Así, a través de un recorrido en audio que presenta el humor incisivo y la aguda crítica de Gadsby, la muestra incluye obras de Picasso y muchos otros artistas a partir de preguntas complejas sobre la misoginia, la creatividad, el canon histórico-artístico y la figura del genio. «Picasso dijo: «¡Puedes tener todas las perspectivas a la vez!» ¡Qué héroe! Pero dime, ¿alguna de esas perspectivas es de mujer? Bueno, entonces no me interesa», presenta Hannah Gadsby la intención de la exposición.

La humorista y teórica del arte se refiere a las obras exhibidas del maestro modernista, entre las que destacan una serie de grabados de estilo neoclásico y temática sexual, y varios cuadros cubistas de mujeres desnudas durmiendo, incluida su joven amante Marie Thérèse Walter.

En uno de esos retratos, como reconstruye el diario español El Debate, «Mujer desnuda acostada», se advierte que «los pechos y las nalgas siempre estaban a la vista para deleite de la mirada masculina» y que Walter es descrita por Picasso como un «cefalópodo de ensueño con apéndices como tentáculos», a lo que Gadsby responde que se siente «incómoda» por tal «cosificación».

La conversación que pretende abrir esta exposición involucra a los visitantes a quienes se los convoca a opinar en tarjetas sobre cómo está cambiando su mirada sobre la obra de Picasso luego de recorrer estas obras resultantes de la exploración de su «psique sexual», convertidas en ejemplos de genialidad.