Legislatura

Ciudad: Presupuesto 2023 es de 2.154 billones de pesos.

JxC aprobó el Presupuesto porteño del 2023. Se aprobó el Presupuesto porteño del 2023. Castigo a la clase media con más impuestos, más ABL y más patentes, multas, y más veredas donde hay veredas. JxC es decir el PRO y la UCR bajaron el gasto en salud, educación y cultura.

El proyecto incorpora gastos anuales por 2.154 billones de pesos, contra los 1.220 billones que se ejecutarán en 2022. La oposición y organizaciones sociales y sindicales denunciaron ajustes en salud, educación y cultura.

La Legislatura porteña aprobó, con los votos de los legisladores de Juntos por el Cambio (JxC), el proyecto de Presupuesto 2023 de la ciudad de Buenos Aires, que prevé gastos de $2,154 billones y que fue cuestionado por la oposición y por organizaciones sindicales que denunciaron ajustes en salud y educación, al tiempo que aumentaron las partidas para publicidad y propaganda.

Con 33 votos a favor -de Vamos Juntos, UCR-Evolución, Republicanos Unidos y Consenso Federal-, y 27 en contra -del Frente de Todos, la Izquierda y Libertad Avanza- quedó aprobado el presupuesto.

La sesión

Durante la sesión, la legisladora del Frente de Todos (FdT) Claudia Neira dijo que el presupuesto del Gobierno porteño no prevé la «recomposición salarial» que demandan los médicos residentes de los hospitales porteños, quienes «cobran 120.000 pesos (mensuales) y hacen guardias de 24 horas que no son pagas».

Neira también afirmó que a 15 años de gobiernos del PRO en la Ciudad, el sistema de salud porteño «está en crisis».

Respecto a la estructura tributaria de la Ciudad, la legisladora afirmó que mientras los impuestos sobre el patrimonio, como los inmuebles- descendieron «un 40% desde 2008, aumentaron los que afectan a la actividad comercial y el consumo», entre ellos Ingresos Brutos y el tributo sobre las compras con tarjetas de crédito.

Luego, Juan Manuel Valdés (FdT), sostuvo que el oficialismo porteño «plantea un modelo de ciudad en el que los contribuyentes se ven obligados a asumir una desmedida carga tributaria, que subió alrededor del 53% desde que empezaron a gobernar en 2007».

Y agregó: «Intentamos derogar el impuesto a las tarjetas hace unas semanas, que grava 1,2% cada consumo, pero el PRO no bajó a sesionar».

Para Valdés, el nuevo presupuesto de la ciudad de Buenos Aires muestra que los porteños son «rehenes de la campaña presidencial de Horacio Rodríguez Larreta».

Los legisladores del FdT concurrieron a la sesión con guardapolvos blancos, en apoyo en reclamo de los médicos, y con carteles que decían «Presupuesto de campaña».

Gabriel Solano, del Frente de Izquierda, señaló a su turno que el presupuesto aprobado hoy «convalida una política de ajuste contra los trabajadores».

Y añadió que «la participación en el presupuesto del gasto en salud baja un punto porcentual» para el año próximo, mientras el gasto del Gobierno porteño para publicidad «aumenta en términos reales un 171%».

Mercedes de Mendieta, también del Frente de Izquierda, se refirió al «descenso progresivo» de la partida presupuestaria para educación, que en «2007 era del 27% y en el 2023 será del 16%».

«Intentamos derogar el impuesto a las tarjetas hace unas semanas, que grava 1,2% cada consumo, pero el PRO no bajó a sesionar»Juan Manuel Valdés

La legisladora de izquierda recordó de esta forma que Mauricio Macri comenzó a gobernar la ciudad de Buenos Aires en diciembre de 2007, a quien Rodríguez Larreta sucedió en 2015.

Desde La Libertad Avanza, Ramiro Marra sostuvo que el Gobierno porteño «va a recaudar un 23% más que el año pasado y ni se le ocurre pensar en cómo bajarle los impuestos al contribuyente».

«Lo único que piensa -añadió- es cómo va a hacer para gastar esa plata. En lugar de seguir realizando gastos inútiles e innecesarios podrían probar con aliviar un poco al sector privado que cada vez la pasa peor».

Marina Kienast, del bloque Republicanos Unidos (RU), que integra el interbloque JxC, dijo a su turno que el presupuesto sancionado «no es el mejor para fortalecer al sector privado», pero agregó que su bloque trabajó con la coalición y logró «introducir modificaciones».

«Nuestra decisión de acompañar a la coalición en esta ocasión -agregó- se apoya en la necesidad de lograr acuerdos para dar estabilidad a la ciudadanía».

Para reunir los votos necesarios para la aprobación del presupuesto, Vamos Juntos debió ceder a pedidos de RU.

Al respecto, RU afirmó en un comunicado que «logró la baja de $4,000 millones a través de un ajuste en lo que cobra la ciudad por la patente de los vehículos valuados en menos de 1 millón de pesos».

Claudio Romero, del bloque Vamos Juntos, el bloque más numeroso de JxC en la Legislatura, dijo al iniciar el debate que, con este presupuesto, «la Ciudad va a tener déficit cero, con un leve superávit», y agregó que en 2023 «no habrá aumento de impuestos ni nuevos tributos».

Además, aseguró que «baja el peso de la deuda en un 30%», y puntualizó que «habrá una fuerte inversión en obras públicas».

Por último, mencionó que se trata del último presupuesto de Rodríguez Larreta como jefe de Gobierno porteño.

«Dejamos cuentas ordenadas, el éxito de la gestión es el cumplimiento del presupuesto. Pagamos lo que debemos y no gastamos más de lo que tenemos, eso es lo que hace una administración eficiente», concluyó Romero.

Junto con el presupuesto, se aprobaron el Código Fiscal y la Ley Tarifaria del 2023, y una segunda ampliación de los gastos de este año.

El debate se extendió por más de cinco horas, comenzando al mediodía y finalizando después de las 17.30.

Por el lado del oficialismo, la diputada Natalia Fidel, presidenta de la Comisión de Obras y Servicios Públicos, defendió el proyecto al afirmar que “la Ciudad de Buenos Aires ha alcanzado un estado de equilibrio de sus cuentas públicas que nos permite alcanzar el déficit 0″.

«Es especialmente valorable que este equilibrio financiero se ha conseguido sin aumento de impuestos ni creación de nuevos tributos; recuperando el nivel de obra pública a su valor máximo desde el comienzo de la pandemia; aumentando la inversión en su principal prioridad que son los Servicios Sociales; manteniendo la inversión en seguridad; y, además, con una fuerte baja de pagos de los intereses de la deuda», subrayó la legisladora.

En paralelo al inicio de la sesión, afuera de la sede legislativa ubicada en la calle Perú al 100 del centro porteño, gremios y movimientos sociales realizaban una protesta / oto: Lara Sartor

Movilización en rechazo al ajuste

Organizaciones sociales y gremiales se movilizaron este jueves a la Legislatura porteña en rechazo al Presupuesto 2023 ya que, según sostienen, contempla un ajuste en áreas como educación y salud, mientras destina recursos a publicidad para financiar la campaña presidencial del jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

En la mañana del jueves, previendo la movilización, el oficialismo porteño desplegó en las inmediaciones de la Legislatura un operativo que incluye vallas que bloquean los accesos al edificio y presencia de efectivos de la Policía de la Ciudad que impiden el paso.

Participaron de la movilización la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), la Asociación Docente Ademys, y la Asamblea de Médicos Residentes y Concurrentes.

La oposición y organizaciones sociales y sindicales denuncian ajustes en salud, educación y cultura / Foto: Lara Sartor
“Unidad de docentes y trabajadores de salud para que todas nuestras luchas triunfen”, ”Salario digno ya”, ”Menos marketing y más presupuesto” son algunas de las consignas que los manifestantes llevaron para visibilizar su reclamo, junto a un muñeco gigante que representa al jefe de Gobierno porteño.

Debido al vallado dispuesto alrededor del edificio de la Legislatura, el escenario central -montado sobre un camión- se instaló frente al monumento a Roca, en Diagonal Sur y Perú, donde pronunciaron sus discursos referentes de UTE, Ademys, concurrentes y residentes, de SADOP y del Instituto de Cultura.

Previo a iniciar la sesión, algunos legisladores del Frente de Todos y de la Izquierda también realizaron intervenciones, como Mercedes De Mendietta, Alejandrina Barry, Gabriel Solano y Maru Bielli.

También se podían ver carteles que denunciaban «La solución de Acuña siempre es cerrar» y manifestaciones en contra de los cierres a la carreras en los Institutos de formación técnica superior.

Con malabares y zancos, artistas callejeros de la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD) se sumaron a la protesta en reclamo de mayor presupuesto para esa institución.

Desde UTE, además de movilizar, realizan un paro y, en un comunicado, indicaron que «el Ministerio de Educación con Soledad Acuña al frente, no sólo desoye los pedidos de respuesta a las necesidades que manifiesta la comunidad educativa, sino que además pretende criminalizar, silenciar, disciplinar, atemorizar y castigar a quienes aplican su voz para denunciar el vaciamiento, la precarización, la privatización, el hostigamiento y la persecución».

Ademys, por su parte, también lleva adelante un paro, y denunció que el Presupuesto porteño del año próximo «incluye un ajuste de fondos para el sector de la educación».

Mercedes de Mendieta, legisladora porteña de Izquierda Socialista e integrante de Ademys, sostuvo por su parte que «Larreta se postula para las elecciones 2023 con un presupuesto de ajuste en la Ciudad».

Los médicos, en tanto, mantienen hace semanas un conflicto en reclamo de aumento de salaris para los residentes y una remuneración para los concurrentes.