el Banco Central

El bimonetarismo. ¿Revolución financiera o remake del «deme dos» de los 90?

El bimonetarismo ya no es promesa: pagos en dólares con tarjeta y cuotas, la jugada incierta del BCRA
Subtítulo: Entre reformas improvisadas y una economía dual, el plan Caputo avanza sin ley ni respaldo técnico.

¿Revolución financiera o remake del «deme dos» de los 90?

En un intento por consolidar el camino hacia el bimonetarismo, el Banco Central confirmó que trabaja en una nueva medida: permitir compras en dólares y en cuotas con tarjeta de crédito. La directora Silvina Rivarola admitió que “hay que acomodar los sistemas”. Mientras tanto, desde el sector bancario advierten que la ingeniería técnica y regulatoria es compleja, y los expertos financieros ponen el grito en el cielo. El proyecto, impulsado por Caputo, busca capturar los dólares del colchón, aunque todavía no tiene sustento legal.


Buenos Aires, mayo de 2025 –
A paso redoblado y con el sello de la improvisación, el Gobierno de Javier Milei redobla su apuesta por una economía bimonetaria. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó que avanza con medidas para permitir el pago de consumos en dólares y en cuotas con tarjetas de crédito, tanto para bienes como para servicios.

Silvina Rivarola, directora del BCRA, fue quien soltó la bomba durante un streaming del canal Tiempo Libre, reconociendo que se están “acomodando los sistemas” y que aún no hay fecha concreta para la implementación, pero sí una decisión política tomada: permitir operaciones en dólares dentro del país como parte de un nuevo intento de “remonetización en moneda dura”.

El plan tiene nombre y apellido: Luis Caputo, Ministro de Economía y viejo conocido de los fondos de inversión. En una reciente reunión con ejecutivos de Ford, Caputo ya había deslizado esta posibilidad, afirmando que “todo lo que se venda en cuotas en dólares va a tener un salto importante en la demanda”. En esa misma mesa, se habló de competitividad, remonetización y blanqueo de ahorros bajo el ala de una economía informal que el Estado ahora pretende absorber… sin red legal.

Las sombras del “deme dos”

A simple vista, la propuesta tiene aroma a boom noventista: viajar, gastar, cuotificar, todo en billetes verdes. Pero la Argentina del 2025 no es la de los 90. Ni hay convertibilidad, ni hay confianza, ni hay institucionalidad sólida. Y los dólares del colchón, que alguna vez salvaron a más de un ahorrista del corralito, ahora corren riesgo de licuarse o ser atrapados por un sistema sin garantías.

Desde la City porteña, el gurú financiero Juan V. R., consultado por Palermo Online, fue tajante:
“No es momento para mover los dólares. Sin ley, sin marco regulatorio y con antecedentes catastróficos, el riesgo es altísimo. Esta no es una reforma financiera, es una señal política para hacer creer que hay control donde no lo hay.”

Obstáculos técnicos y legales

Los bancos privados ya levantaron la mano. Implementar este sistema implica modificar todas las estructuras de pagos, impuestos y riesgo crediticio, ya que las tarjetas de crédito están diseñadas para operar con una moneda de curso legal, no con billetes que siguen siendo atesorados por fuera del sistema.

Hoy por hoy, existen mecanismos para pagar con dólares con tarjeta de débito, e incluso se permite cuotificar consumos con débito automático programado, pero apenas unas pocas empresas lo ofrecen, y no hay financiamiento bancario involucrado. En el caso de las tarjetas de crédito, los bancos asumirían riesgos de cobro en una moneda que no controlan, y que el Estado no respalda con legislación.

Además, los pagos en dólares desde el exterior están gravados con impuestos, mientras que los internos no deberían estarlo. ¿Cómo distinguir entre ambos? Un misterio que nadie resolvió, pero que el BCRA ya pretende implementar.

¿Bimonetarismo o caos monetario?

El fondo del asunto no es menor: ¿avanzar hacia un bimonetarismo de facto sin ley es viable? ¿O es simplemente una forma encubierta de forzar el ingreso de dólares al sistema sin blanqueo formal?

El analista político-financiero Julio Masetti advierte:
“Este es el paso previo a una legalización forzada del uso del dólar. El gobierno no se atreve a dolarizar, pero quiere usar la moneda como ancla psicológica. El problema es que sin ley y con esta informalidad, lo único que puede pasar es que estalle una corrida cuando la gente vea que el sistema no lo sostiene nadie.”

Mientras tanto, las reservas del BCRA repuntaron apenas el viernes, perforando apenas los u$s38.000 millones. Pero todos saben que una parte se sostiene con swaps de China, préstamos del FMI y más contabilidad creativa que solvencia real.