Insisten en la necesidad de avanzar en la ley de «tolerancia cero», al recordar a las víctimas de tránsito.
El Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Tránsito fue conmemorado por el Ministerio del Interior y Transporte con un acto en la ciudad de Buenos Aires, donde la madre de un joven que murió atropellado por un conductor en estado etílico insistió en la necesidad de avanzar en la ley de «tolerancia cero» al alcohol para quienes están al volante de un vehículo.
La ceremonia se realizó en la esquina de avenida Independencia y Lima, donde se encuentra la escultura «Brotes de una nueva conciencia vial», mientras en simultáneo se inauguró una réplica en la ciudad de Ushuaia y en los próximos días descubrirán otras en Mendoza y Salta.
Las esculturas representan a las víctimas de siniestros viales en los cuatro puntos cardinales del país, como «símbolo de la necesaria toma de conciencia a la hora de conducir», señaló la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en un comunicado en el que precisó que en la ciudad de Mendoza la inauguración se realizará el jueves y al día siguiente en Salta.
El acto en Capital Federal comenzó al mediodía con una suelta de globos y luego los bomberos voluntarios de todo el país hicieron sonar sus sirenas con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre los peligros de la conducción imprudente.
«Si bien percibimos una tendencia hacia la disminución de hechos de tránsito, creemos que debemos continuar en la labor redoblando nuestros esfuerzos y creando una nueva cultura vial», dijo durante la ceremonia el director de la ANSV, Felipe Rodríguez Laguens, quien acompañó el dolor de los familiares de las víctimas.
Ema Cibotti, cuyo hijo Manuel fue atropellado en 2006 por un conductor alcoholizado, resaltó la importancia de continuar impulsando la ley para llevar la tolerancia cero de alcohol a las rutas nacionales.
El Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Tránsito fue instaurado por Naciones Unidas y está dirigido a recordar a millones de personas que mueren, sufren heridas y discapacidades como consecuencia de incidentes viales evitables con el mero cumplimiento de las normas y el respeto por la vida.
