El consumo masivo sigue en caída libre: en enero se hundió 10,6% interanual
Mientras el escándalo de $LIBRA acapara la atención, la economía real sigue dando señales preocupantes. La desaceleración inflacionaria no logró frenar la caída del consumo, que en enero sufrió otro golpe contundente.
Las góndolas están más vacías que nunca, no porque falte mercadería, sino porque escasea quien la compre. Según un informe de la consultora Scentia, el consumo masivo cayó un 10,6% interanual en enero de 2025. Un dato que no solo confirma la tendencia recesiva, sino que deja en claro que la supuesta estabilización de precios aún no significa un alivio para los bolsillos.
Un golpe tras otro
El dato es aún más alarmante si se considera que enero de 2024 ya había sido un mes de fuerte retroceso. Es decir, la base de comparación era baja y aun así el consumo siguió desplomándose. En los supermercados de cadena, la caída fue del 7,2%, mientras que en los autoservicios de cercanía la situación fue peor: una baja del 13,5% interanual.
La recesión se siente con más crudeza en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el retroceso en los autoservicios alcanzó el 17,1%. En el interior del país, la baja fue del 11,6%, lo que muestra que la crisis golpea a todos, aunque con mayor fuerza en las grandes ciudades.
Rubro por rubro: el golpe al consumo
La contracción del consumo se distribuyó de manera generalizada entre todos los rubros de bienes de primera necesidad. Las bebidas alcohólicas fueron las más golpeadas, con una caída del 19,3%, seguidas por los productos de compra impulsiva (-17,4%) y las bebidas sin alcohol (-16,8%). Los alimentos básicos, en tanto, registraron una baja del 5,4%, mientras que los productos de higiene y limpieza se contrajeron en torno al 8%.
¿Por qué sigue cayendo el consumo?
A pesar de la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC), los salarios aún no recuperan poder adquisitivo. Gran parte del ingreso de los trabajadores se destina a servicios esenciales, que continúan aumentando por encima de la inflación general. En enero, mientras los bienes subieron un 1,5%, los servicios treparon un 3,8%, lo que dejó menos margen para el consumo de productos masivos.
Desde los supermercados, la expectativa es de un leve repunte en los próximos meses debido a la comparación con los datos más bajos de 2024. Sin embargo, no hay indicios de una recuperación significativa. Con paritarias moderadas y un mercado laboral debilitado, el consumo masivo seguirá siendo una de las principales víctimas de la recesión.
En cada uno de los 13 meses completos de la gestión de La Libertad Avanza, el consumo masivo cayó en términos interanuales. ¿Será este el mes en que toque fondo o aún queda margen para seguir descendiendo?
