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El Senado sanciona el proyecto de Ley de Alcohol Cero

El Senado sanciona el proyecto de Ley de Alcohol Cero

El Senado de la Nación aprobó ayer y convirtió en Ley el proyecto que prohíbe a los ciudadanos manejar vehículos de cualquier tamaño y peso con más de cero miligramos de alcohol en sangre.

La «tolerancia cero» de alcohol fue aprobado por 48 votos a favor y 9 en contra.

Funcionarios de Transporte y referentes de asociaciones celebraron la sanción de Ley de Alcohol Cero

La sanción definitiva de la Ley de Alcohol Cero en el Senado de la Nación fue celebrada esta noche por el ministro de Transporte, Diego Giuliano, y el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Pablo Martínez Carignano, quienes la destacaron como un «hito» en materia de seguridad vial por su importancia para «salvar vidas», y por referentes de las asociaciones Luchemos por la Vida y Madres del Dolor, quienes apuntaron a «los desafíos» que representará su implementación.

«Agradecemos el acompañamiento de senadores y senadoras a esta Ley histórica, que venimos impulsando desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que fue apoyada por los familiares de víctimas y que era esperada por toda la sociedad. El alcohol está presente en 1 de cada 4 muertes en siniestros viales, por eso siempre fuimos muy claros: alcohol al volante, cero», dijo a Télam el ministro de Transporte de la Nación, Diego Giuliano.

«Esta ley se suma a las políticas y acciones coordinadas de control y concientización que llevamos adelante desde el Ministerio de Transporte para reducir los siniestros viales, para construir con el compromiso y la empatía de todos una nueva cultura vial en nuestro país que, sobre todas las cosas, cuide lo más preciado: la vida de las y los argentinos», concluyó el funcionario.

Por su parte, el Martínez Carignano dijo a Télam que «Alcohol Cero al volante se trata del hito más importante desde la creación de la ANSV».

«Hoy Argentina dio un paso histórico en materia de seguridad vial, que deberemos acompañar con más controles y más compromiso, por eso vamos a estar a disposición de cada provincia y municipio para brindarles los recursos necesarios y trabajar juntos en algo fundamental, que es salvar vidas», remarcó el titular de la ANSV.

El funcionario destacó además que «estamos ante un momento único que tenemos que aprovechar para generar entre todos una nueva cultura vial en el país»; agradeció a senadores y diputados que fueron «la voz de una sociedad que estaba esperando esta ley», impulsada por el organismo; e hizo una mención especial de agradecimiento hacia todos los familiares de víctimas, «por quienes estamos muy conmovidos, porque este es el resultado de años y años de espera».

En tanto, el presidente de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, Alberto Silveira, dijo a Télam que la Ley de Alcohol Cero «abre un gran desafío sobre cómo hacer realidad, en las calles y rutas, esta ley».

«Para eso es imprescindible la multiplicación de los controles de alcoholemia, ya que en los países exitosos en seguridad vial, que no tienen alcohol cero, sino cierta tolerancia, se realizan entre 7 y 16 millones de controles de alcoholemia al año, mientras que en la Argentina hemos estimado que no se realizan más de 650 mil, por ende hay que multiplicar por 15 o por 20 la cantidad de controles para que estos sean exitosos», explicó.

En esa línea, agregó: «después, aplicar las sanciones que correspondan en aquellos casos positivos sin que haya posibilidad de escapar sin cumplimiento de la pena que corresponda».

Es «importantísimo» además que «el Congreso sancione el delito contra la seguridad vial del consumo excesivo de alcohol que tiene que penar con cárcel efectiva a aquellos que conduzcan con más de 1 gramo de alcohol en sangre aunque no hayan arrollado o matado ni causado heridas graves a nadie, porque estos casos gravísimos y extremos significan potenciales homicidas que tenemos que meter presos antes que lleguen a matar, después es demasiado tarde», sostuvo.

«Es responsabilidad fundamental de las autoridades de todo el país hacer que esta ley de Alcohol cero sea una realidad», concluyó Silveira.

Por último, la referente de la Asociación Madres del Dolor y madre de la víctima Kevin Sedano, Viviam Perrone, dijo a Télam que «esta ley es un paso muy importante para salvar vidas. No obstante, sabemos que también falta cambiar el código penal, controles y campañas».

Por su parte, los productores vitivinícolas nucleados en Coviar rechazaron la aprobación de la Ley y dijeron que «éste no es el camino, sino que por el contrario es una medida comprobadamente ineficiente e inviable que, además de no ofrecer una solución a la problemática de la siniestralidad vial, afectará fuertemente a las libertades individuales y dañará al sector gastronómico argentino, al enoturismo y a la industria vitivinícola, una actividad económica generadora de empleo de calidad que está presente en 18 provincias argentinas».

Coviar a favor de los borrachos en las rutas y calles

Coviar lamentó aprobación de la ley de alcohol cero y planteó la necesidad de un abordaje integral

La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) lamentó ayer la aprobación en el Senado de la Ley de Alcohol Cero al volante, que elaboró e impulsa la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), organismo del Ministerio de Transporte, y reiteró su planteo de la necesidad de un abordaje integral.

Con la aprobación de la Cámara alta en la primera sesión del año, la iniciativa -que contaba desde noviembre del año pasado con media sanción en Diputados- se convirtió en ley nacional.

Desde la Coviar ratificaron su posición de que «frente a una problemática compleja se necesita un abordaje integral, profundo, y no parcial, como plantea esta Ley que solo propone modificar un artículo».

«Estamos convencidos de que éste no es el camino, sino que por el contrario es una medida comprobadamente ineficiente e inviable que, además de no ofrecer una solución a la problemática de la siniestralidad vial, afectará fuertemente a las libertades individuales y dañará al sector gastronómico argentino, al enoturismo y a la industria vitivinícola, una actividad económica generadora de empleo de calidad que está presente en 18 provincias argentinas», aseguró la entidad público-privada.

Según la Coviar, «0,5 g/l de alcohol en sangre no es alcohol al volante. Solo se está penalizando a quienes hoy cumplen con la ley».

«Continuaremos trabajando en el diseño e implementación de iniciativas que apunten sobre todo a la prevención, a la educación de los conductores y al consumo de vino responsable en todos los ámbitos; estamos dispuestos y comprometidos a seguir contribuyendo a una discusión seria sobre esta problemática que nos afecta a todos», completó.

Para la Corporación, es necesario una «política pública integral», acompañada de acciones que incluyan controles policiales viales eficientes y constantes; involucramiento del Estado en la formación de los conductores; campañas integrales y constantes de prevención y concientización; generación de leyes que apunten a la prevención; y acciones especialmente dirigidas a los jóvenes, que son quienes están involucrados en el mayor porcentaje de accidentes de tránsito.

Según la entidad, distintos estudios enfocados en prevención y consumo de alcohol al volante demuestran que «para prevenir accidentes viales no hay una solución única, sino que se requieren medidas integradas», en las que se incluyen campañas de formación, controles de tránsito y seguridad vial.

CAPRICHO DE LAS EMPRESAS QUE PROMUEBEN BORRACHOS AL VOLANTE

Ministro de Transporte reclama que «ningún capricho» impida convertir en ley proyecto Alcohol Cero

El ministro de Transporte de la Nación, Diego Giuliano, reclamó ayer que «ningún capricho evite transformar en Ley» el proyecto de Alcohol Cero, que estable la prohibición de ingerir bebidas alcohólicas para los conductores en todo el país, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y que será tratado en sesión esta tarde en la Cámara de Senadores.

«Lamentamos cuando un sector de la oposición en el Senado no permitió el tratamiento de la Ley de Alcohol Cero, porque es una política de Estado que tiene que ver con salvar vidas, y eso es algo en que los argentinos y argentinas tenemos que ponernos de acuerdo», remarcó Giuliano al hacer referencia al intento frustrado de que sea tratado por los senadores en una sesión anterior.

Por ese motivo, el funcionario sostuvo que esperaba que «ningún capricho evite transformar en ley el proyecto» durante la sesión que convocada para este mediodía donde también figura en el temario a tratar la denominada Ley Lucio, el Certificado Único de Discapacidad, la Ley de Cardiopatías Congénitas y el acuerdo para designar jueces y fiscales para integrar juzgados nacionales en la provincia de Santa Fe.

El ministro sostuvo que «la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y el Ministerio de Transporte, han tomado decisiones. Hoy la Agencia tiene más de 36 puntos en toda la Argentina, con trabajos concretos que tienen que ver con la prevención y concientización».

«Acá estamos todas y todos juntos con una idea muy concreta y una voluntad muy fuerte: que ningún capricho, ni nada coyuntural evite transformar en ley de la Nación Argentina, este proyecto de Alcohol Cero al volante», insistió.

Desde el Ministerio señalaron que, desde el inicio de la gestión, esa cartera impulsa espacios y acciones para prevenir siniestros. En esta línea, los operativos de Alcoholemia Federal, encabezados por la ANSV, han demostrado ser de gran utilidad para continuar concientizando y prevenir accidentes.

En las 12 ediciones de 2022 se realizaron 100.910 controles, en los que el promedio de alcoholemias positivas fue del 3%, mientras que el de personas a las que el test de alcohol en sangre les dio cero, fue de un 95%.

Ayer, el gobierno realizó la jornada de concientización «Historias de alcohol al volante», donde Giuliano y el director ejecutivo de la ANSV, Pablo Martínez Carignano, estuvieron acompañado por víctimas y familiares de víctimas de siniestros viales, donde se presentaron cuatro cortometrajes sobre casos de siniestros ocasionados por conductores ebrios y en los que hubo víctimas fatales, ocurridos en la provincias de Córdoba, Corrientes y Río Negro y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.