noticias news 2 1

Fallo por el crimen de Lucas González. Tribunal incorporó el agravante de odio racial

Fuente exclusiva: Palermo Online Noticias
Histórico fallo contra policías por el crimen de Lucas González: el Poder Judicial reconoce el odio racial en la violencia institucional


Resumen inicial:
Por primera vez en la historia argentina, la Cámara de Casación Penal reconoció el odio racial como agravante en un crimen cometido por policías. La sentencia perpetua a tres efectivos por el asesinato de Lucas González en 2021 marca un antes y un después en la lucha contra la violencia institucional y el racismo estructural.


Racismo sin precedentes: la justicia le puso nombre

La Justicia argentina escribió hoy una página incómoda, pero necesaria. Y lo hizo con tinta indeleble: la Cámara de Casación Penal confirmó la prisión perpetua para tres policías porteños por el asesinato de Lucas González, el adolescente baleado en Barracas en 2021. No solo eso: por primera vez en la historia judicial del país, el tribunal incorporó el agravante de odio racial (art. 80, inc. 4 del Código Penal) en un crimen cometido por integrantes de una fuerza de seguridad.

¿Quiénes fueron condenados? Los oficiales Gabriel Isassi, Fabián López y José Nieva, integrantes de una brigada de civil, sin identificación, que emboscaron a cuatro pibes morochos, en un auto, con gorrita, volviendo de entrenar. No hubo voz de alto, ni protocolo: hubo balas. Lucas murió; sus amigos sobrevivieron con el alma rota.


Violencia institucional: cuando la gorrita es una sentencia

El fallo también reconoció que tanto las víctimas como sus familias fueron objeto de violencia institucional, una categoría que la justicia muchas veces barre debajo de la alfombra. Pero esta vez, no. Esta vez, la Corte dijo: basta. Basta de gatillo fácil, basta de comisarías que encubren, basta de discursos mediáticos que convierten a los pibes en sospechosos antes de saber su nombre.

“Morocho con gorrita y en auto ajeno = delincuente”. Ese algoritmo maldito fue el que disparó en Barracas. Es el mismo que repite la policía en las barriadas del conurbano, en los controles del tren, en las esquinas donde ser joven y pobre es causa de sospecha. ¿Hasta cuándo?


Un fallo que duele, pero repara

La sentencia es el resultado de una lucha larga, valiente y profundamente digna de la familia de Lucas. No pidieron venganza, pidieron justicia. La diferencia es abismal. Y la obtuvieron.

“Es el juicio más importante de la historia contemporánea”, dijo el abogado de la familia, emocionado, quebrado, agradecido con la UBA, con Dios, con su terapeuta, con quienes marcharon y con quienes resistieron. Lucas ahora sí puede descansar en paz.

Porque no es solo un fallo. Es un mensaje a las brigadas que juegan a ser jueces y verdugos. Es un llamado de atención al Estado, a las instituciones, al periodismo que criminaliza a las víctimas y justifica a los verdugos. Es una victoria contra el odio.


¿Qué cambia con este fallo?

Este fallo marca un antes y un después. Porque ahora no solo se condena un homicidio agravado. Se nombra el racismo. Se tipifica. Se judicializa. Se castiga.

La justicia no está para aplaudirse cuando llega tarde, pero sí para señalarse cuando, por fin, hace lo que debe. Porque no hay democracia plena con fuerzas de seguridad que disparan por prejuicio y fiscales que miran para otro lado.

Y porque este país necesita dejar de creer que el racismo es un problema de otros. Acá también se mata por portación de cara. Y eso tiene que doler hasta que cambie.


Palermo Online como juez, el periodista como fiscal y el público como jurado.
¿Vos qué opinás? ¿Hasta cuándo se va a justificar el odio desde el uniforme? ¿Quién cuida a los que nos deben cuidar?
Contanos qué pensás escribiéndonos a nuestro mail.
Escribí. Participá. Hacé historia.