Futbol Mundial

La rebelión contra Infantino crece: Concacaf rechazó la privatización del Mundial

Las 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe se sumaron al rechazo encabezado por la UEFA contra FIFA Forward Enterprise. Ya son 96 asociaciones enfrentadas al proyecto que pretende incorporar inversores privados al principal patrimonio del fútbol mundial.

La resistencia contra Gianni Infantino dejó de ser una protesta exclusivamente europea. La Concacaf reunió este jueves a los presidentes de sus 41 federaciones y rechazó la creación de FIFA Forward Enterprise, la sociedad mediante la cual la FIFA pretende transferir una participación de sus principales competencias, incluida la Copa del Mundo, a inversores privados.

La decisión se produjo pocas horas después de que las 55 asociaciones de la UEFA anunciaran que no participarán en competencias organizadas por la FIFA mientras el proyecto continúe vigente. Concacaf acompañó el rechazo político, aunque por el momento no se sumó al boicot deportivo anunciado por Europa.

Un negocio de 20.000 millones de dólares

El proyecto presentado por Infantino contempla crear una empresa valuada inicialmente en 20.000 millones de dólares y obtener hasta 4.200 millones mediante el ingreso de capitales privados. Esa sociedad administraría derechos comerciales y operativos vinculados con la Copa del Mundo y otros torneos internacionales.

A cambio de la aprobación, la FIFA propone elevar de 8 a 20 millones de dólares los fondos destinados a cada federación durante el ciclo 2027-2030. El organismo sostiene que el dinero permitirá aumentar la inversión en infraestructura, fútbol juvenil, selecciones nacionales, competencias, formación de entrenadores y fútbol femenino, según la presentación oficial de FIFA Forward Enterprise.

Sin embargo, las federaciones opositoras advierten que el ingreso de accionistas externos modificaría para siempre la naturaleza de la Copa del Mundo. Un inversor no aporta dinero por romanticismo: exige rentabilidad, influencia y dividendos. Allí aparece el temor de que las decisiones deportivas queden subordinadas a los intereses de fondos financieros.

Concacaf cuestionó la falta de transparencia

La confederación presidida por el canadiense Victor Montagliani denunció la falta de garantías procesales, el breve plazo otorgado para analizar la iniciativa y la ausencia de una revisión previa por parte de los órganos de gobierno de la FIFA.

También cuestionó que Infantino busque inversores después de la Copa del Mundo más rentable de la historia. En lugar de vender una participación del negocio, Concacaf pidió utilizar las enormes reservas acumuladas por la propia FIFA para fortalecer los programas de desarrollo.

“La historia ha demostrado lo que ocurre cuando los guardianes de este deporte pierden de vista estos valores”, advirtió la organización. Concacaf encargó además a sus representantes en el Consejo de la FIFA que exijan el cumplimiento de los procedimientos establecidos en los estatutos. La resolución fue confirmada por Associated Press.

Infantino queda cada vez más aislado

Con las 55 federaciones europeas y las 41 de Concacaf, el proyecto ya reúne 96 votos declarados en contra. Para aprobarlo, Infantino necesitaría al menos 106 apoyos entre los 211 miembros de la FIFA, además del respaldo del Consejo.

Esto significa que apenas diez nuevos rechazos dejarían al proyecto sin posibilidad matemática de alcanzar la mayoría absoluta, siempre que todas las federaciones participen de la votación. La posición que adopten África, Asia, Oceanía y Sudamérica será decisiva.

La Confederación Africana de Fútbol anunció que analizará la propuesta la próxima semana. Su presidente, Patrice Motsepe, pidió a las asociaciones estudiar el proyecto antes de tomar una decisión, según informó la propia CAF.

La Confederación Asiática y Oceanía también reclamaron tiempo, transparencia y respeto por los mecanismos institucionales. La Conmebol, en cambio, continúa sin fijar públicamente una posición. La incógnita alcanza directamente a la AFA y a su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia: ¿respaldarán el ingreso de inversores privados o defenderán el carácter colectivo de la Copa del Mundo?

El fútbol nació en los clubes, no en los fondos de inversión

El conflicto excede una disputa administrativa. Detrás de los derechos televisivos, los patrocinadores y los balances multimillonarios están los clubes de barrio, las ligas regionales, los entrenadores voluntarios, las familias y generaciones enteras de futbolistas.

La Copa del Mundo no apareció en una reunión de ejecutivos ni fue creada por un fondo de inversión. Fue construida durante décadas por jugadores, selecciones y aficionados. Por eso la UEFA afirmó oficialmente que el Mundial “no está en venta” y amenazó con retirar a sus selecciones de todas las competencias de la FIFA.

La rebelión de Europa y Concacaf representa hasta ahora la respuesta más contundente contra el poder de Infantino. El proyecto todavía no está derrotado, pero su conducción quedó políticamente debilitada y bajo una presión inédita.

Ahora la pelota está en los pies de África, Asia y Sudamérica. ¿La Conmebol defenderá el patrimonio histórico del fútbol o elegirá el silencio? ¿Cuántas federaciones más se animarán a decirle a Infantino que el Mundial pertenece al fútbol y no a los accionistas?