Cómo armar un cantero de hierbas aromáticas

Por María Gabriela Escrivá, autora del libro Plantas Aromáticas, de Editorial Albatros

Para diseñar un cantero, la forma y el tamaño van a depender de las características del lugar y el gusto personal.
La mayoría de las aromáticas son originarias de regiones secas y son sensibles al exceso de agua, por esta razón es importante observar cuidadosamente la pendiente del terreno para evitar que el agua escurra el sector seleccionado. La orientación ideal será de Norte a Sur.

Es importante no intervenir más superficie que la que se puede atender y cuidar. Un cantero de 2 m de largo x 1 m de ancho (2m2) es suficiente para cultivar las aromáticas que consumirá una familia tipo.
Si en el espacio seleccionado hay césped, con estacas e hilo se marcan los bordes y con la ayuda de una azada afilada se retiran cuidadosamente los panes. Si se opta por un diseño con bordes curvos, se puede dibujar con la manguera de riego y con la pala marcar el contorno.

Con la superficie del suelo libre de cespitosas, el paso siguiente es la descompactación. Para ello la laya es la herramienta ideal que permitirá realizar el trabajo sin invertir las capas del suelo. Con el suelo ya suelto, se agregarán 2 cm de compost y unos puñados de arena que mejorarán el drenaje. Nivelar con el rastrillo. De esta forma, el suelo ya estará listo para la plantación.

Si partimos de un sector sin césped, debemos eliminar cuidadosamente las malezas, en especial la gramilla o pata de perdiz que con sus rizomas horizontales y sus múltiples yemas podría invadir todo el cantero y competir con las aromáticas.

La plantación será el próximo paso. Si es un cantero central y se accede por los dos lados para su cuidado, se disponen las plantas más altas en el centro. En cambio, si es un cantero ubicado junto a una pared, las plantas más altas se plantarán en la planta posterior. Las paredes orientadas al Norte retienen el calor y protegen a las plantas de las heladas. La salvia, el romero y el tomillo crecerán saludablemente en esas condiciones.
Para plantar, se debe hacer un hoyo y dentro colocar un puñado de compost maduro o de humus de lombriz. Ubicar el plantín, rellenar con tierra y ejercer una leve presión con ambas manos para que las raíces entren en contacto con su nuevo entorno. La aplicación de una cobertura natural ligera (mulch) impedirá el crecimiento de malezas y protegerá el suelo.

De esta forma podremos evitar que se propague indiscriminadamente por medio de sus estolones.

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