¿Que es el anillo del Pescador y por que debe ser destruido cuando muere el papa

Francisco: Su último gesto, visitó presos del centro penitenciario Regina Coeli

Francisco, el Papa que murió abrazando el dolor del mundo: presos, paz y un testamento de tierra y humildad

Su último gesto fue por los olvidados. Visitó presos, predicó esperanza y pidió paz. Cuatro días después, murió. En su testamento espiritual pidió no honores ni coronas, sino una tumba sencilla en Santa María la Mayor. Así se fue Jorge Bergoglio: con olor a Evangelio vivo. Ahora, cuatro cardenales argentinos nombrados por él viajarán al cónclave. También pueden ser votados.


Un Jueves Santo entre rejas: el adiós silencioso de Francisco

El 17 de abril de 2025, Jueves Santo, Jorge Mario Bergoglio salió por última vez de su residencia en Santa Marta. Su cuerpo estaba débil, pero su espíritu indómito. Se dirigió al centro penitenciario Regina Coeli, en el barrio del Trastevere, para encontrarse con 70 reclusos. Fue su última aparición pública. Fue su última homilía sin púlpito.

No pudo repetir el tradicional lavatorio de pies, pero lo dijo con claridad:
“Este año no puedo hacerlo, pero sí puedo y quiero estar cerca de ustedes. Rezo por ustedes y por sus familias.”

Los presos lo ovacionaron. Rezaron el Padre Nuestro. Y él les pidió, como tantas veces:
“Recen por mí.”
Después se fue. Callado. Vencido en el cuerpo. Victorioso en el alma.

Domingo de Pascua: el grito final del resucitado

El 20 de abril, Domingo de Pascua, el Papa ya no pudo leer el mensaje Urbi et Orbi. Lo hizo en su lugar monseñor Diego Ravelli, pero Francisco se asomó a la logia central de San Pedro y gritó con una sonrisa quebrada:
“¡Queridos hermanos y hermanas, feliz Pascua!”

Fue su voz la que le dio carne al mensaje. Un mensaje donde el dolor del mundo y la fe se abrazaban:

“Jesús, el Crucificado, no está aquí, ha resucitado. El amor venció al odio. La luz venció a las tinieblas. El perdón venció a la venganza.”

Y añadió:

“Sus lágrimas han sido recogidas, ni una sola se ha perdido. El Cordero de Dios ha vencido. Cristo, mi esperanza, ha resucitado.”

En ese mismo discurso, volvió a condenar la violencia familiar, la xenofobia y los crímenes contra migrantes. Pidió paz para Palestina e Israel, y mostró su preocupación por el aumento del antisemitismo y la crisis humanitaria en Gaza.

El lunes siguiente, el mundo amaneció sin Francisco

El 21 de abril, a las 5:10 de la mañana de Roma, murió Francisco. El Vaticano anunció la noticia y publicó de inmediato su testamento espiritual, firmado el 29 de junio de 2022. Un documento breve y conmovedor, titulado Miserando atque Eligendo, su lema episcopal, que significaba todo: “Lo miró con misericordia y lo eligió.”

No dejó instrucciones de poder, sino de humildad. Escribió:

“Siempre he confiado mi vida y mi ministerio a la Madre Santísima. Por eso, pido que mis restos mortales descansen en la Basílica Papal de Santa María la Mayor.”

El nicho elegido fue el que está entre la Capilla Paulina y la Capilla Sforza. La tumba debía estar “en la tierra; sencilla, sin decoración particular y con la única inscripción: Franciscus.”

Una ceremonia sin mármol ni corona

El propio Papa había reformado en 2024 los ritos funerarios. Su cuerpo fue preparado en la capilla privada de Santa Marta. No hubo cámaras. No hubo show. Solo oración.

En la Basílica de San Pedro, su cuerpo fue expuesto al público, directamente en un ataúd abierto, sin báculo, sin trono. El ataúd fue cerrado la víspera de la misa funeral. Luego comenzó el rito de las novendiales, nueve misas consecutivas en sufragio de su alma.

¿Quién será el nuevo Papa? Cuatro argentinos tienen voz y voto

Mientras el Vaticano vive estos días de duelo, ya se perfila el próximo gran paso: el cónclave. De los 138 cardenales menores de 80 años que votarán al sucesor de Pedro, cuatro son argentinos, todos designados por el mismo Francisco. No solo van a votar. También pueden ser votados.

  1. Víctor “Tucho” Fernández (62 años)
    Actual prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, fue su teólogo más cercano. Arzobispo de La Plata desde 2018, ex rector de la UCA, y creado cardenal en septiembre de 2023. Ocupa el mismo puesto que tuvo Ratzinger antes de ser Papa.
  2. Vicente Bokalic Iglic (72 años)
    Arzobispo de Santiago del Estero, de raíces eslovenas y vocación social marcada. Francisco lo eligió como Primado de la Iglesia en Argentina, desplazando al eje porteño. También cardenal desde octubre de 2024.
  3. Ángel Sixto Rossi (66 años)
    Arzobispo de Córdoba y figura clave en la Conferencia Episcopal Argentina. Cercano a los movimientos populares, fue creado cardenal en septiembre de 2023, con el título de Santa Bernardette Soubirous.
  4. Mario Poli (77 años)
    Arzobispo emérito de Buenos Aires. Sucesor de Bergoglio en la capital tras el cónclave de 2013. Ordenado por él mismo en 2002. Creado cardenal en 2014. Aunque retirado, está habilitado para votar.

Los cuatro fueron seleccionados con una lógica clara: cercanía pastoral, compromiso con los humildes, formación sólida y lealtad al proyecto eclesial de Francisco.

En paralelo, hay otros cuatro cardenales argentinos que por edad no participarán del cónclave: Estanislao Karlic (99), Luis Pastor Dri (97), Luis Villalba (90) y Leonardo Sandri (81).

Francisco fue el Papa que vivió como quiso morir

Lo vimos con los presos. Lo escuchamos en Pascua. Lo entendimos con su testamento. Francisco fue coherente hasta el final. No dejó una Iglesia blindada, sino una Iglesia vulnerable, como el Evangelio que incomoda.
El Papa que abrazó a los migrantes, a los cartoneros, a las víctimas. El que dijo:

“La esperanza no es ilusión. Spes non confundit. El mal no ha desaparecido, pero ya no domina.”


¿Y ahora qué? ¿Será posible continuar el camino de un Papa que eligió el polvo y la Virgen antes que la pompa vaticana? ¿Podrá Argentina volver a tener un Papa, o será esta la última página del milagro bergogliano?