Patricia Bullrich

La ex terrorista Patricia Bullrich quiere ser la 99

Conrado Sol de la serie el Chapo es un poroto al lado de la ex terrorista y ministra Bullrich.

El bloque de diputados de la Coalición Cívica ha solicitado al presidente de la comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, Martín Lousteau, que cite a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para que brinde explicaciones sobre sus recientes acusaciones contra legisladores que rechazaron el DNU 656/2024. Esta solicitud se enmarca en una semana de derrotas legislativas para el gobierno, y refleja la creciente tensión entre distintas facciones políticas en Argentina.


Citan a Patricia Bullrich a dar explicaciones ante la Bicameral tras acusar a legisladores de apoyar a mafias y narcos


Noticia Completa:

En la encrucijada de los pasillos del Congreso de la Nación, donde las paredes parecen tener oídos y las palabras resuenan con el peso de una sentencia, se ha gestado una nueva tormenta política. El bloque de diputados de la Coalición Cívica, que responde a la siempre combativa Elisa Carrió, ha solicitado formalmente que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, comparezca ante la comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. El pedido, dirigido al presidente de la Bicameral, el senador Martín Lousteau, surge tras las incendiarias declaraciones de Bullrich, quien acusó a los legisladores que votaron en contra del DNU 656/2024 de estar «del lado de las mafias, los narcos y el terrorismo».

Esta movida, que algunos en los pasillos del poder ya tildan de «el inicio de la batalla final» para el gobierno de Javier Milei, ha dejado al descubierto las grietas y las tensiones que atraviesan a la política argentina en este momento. No es para menos: las palabras de Bullrich fueron como un látigo que azotó a propios y extraños, generando un revuelo que ahora la obliga a dar explicaciones públicas.

El pasado miércoles, luego de que el oficialismo sufriera un revés contundente en la Cámara de Diputados, Bullrich se despachó en sus redes sociales con una serie de acusaciones que no dejaron margen para la duda: «Amenazas narco, narcoterrorismo en Rosario, amenazas al Presidente de la Nación, un país que sufrió dos atentados… y una SIDE desmantelada. El DNU de fondos para la SIDE es para cuidar a los argentinos. Los diputados que votaron junto al kirchnerismo su rechazo, eligieron ponerse del lado de las mafias, los narcos y el terrorismo. ¡Ahora deberán hacerse cargo!», escribió en X (antes Twitter), arrojando combustible al fuego de la interna política.

Pero la reacción no se hizo esperar. La Coalición Cívica, lejos de amilanarse, recogió el guante y pidió la intervención de la Bicameral, alegando que las declaraciones de Bullrich, por la gravedad que implican, «requieren ser tomadas con la seriedad que corresponde, proviniendo de la máxima autoridad en materia de Seguridad Interior con competencias concurrentes en Inteligencia». En la misiva enviada a Lousteau, los diputados del bloque que preside Juan Manuel López subrayan que es «imprescindible que la ministra brinde informes y explicaciones» sobre las presuntas «amenazas y riesgos de ataques o atentados al pueblo argentino y al Presidente de la Nación provenientes de organizaciones vinculadas al narcotráfico y el terrorismo».

Este episodio es solo la punta del iceberg en una semana que muchos ya consideran una de las peores para el oficialismo en lo que va del año. La derrota en la Cámara de Diputados, donde 156 legisladores, incluyendo una veintena del PRO, votaron en contra del DNU 656/2024, no solo significó un golpe político, sino también un recordatorio de las frágiles alianzas que sostienen al gobierno de Milei. La reacción de Bullrich, lejos de apaciguar los ánimos, avivó las llamas de un conflicto que amenaza con consumir lo poco que queda de cohesión dentro del Frente de Todos.

Mauricio Macri, el expresidente que sigue moviendo los hilos en la política argentina, también fue blanco de críticas. La decisión de algunos diputados del PRO de votar en contra del DNU, con la venia del propio Macri, fue interpretada como un signo de las tensiones subyacentes en la coalición que une a La Libertad Avanza con el PRO en el Congreso. Este quiebre, que muchos consideran irreversible, deja a Milei en una posición cada vez más precaria, justo cuando más necesita mostrar fuerza y unidad.

Mientras tanto, en el Senado, el panorama no es menos complicado. La aprobación del proyecto que establece una nueva fórmula de movilidad jubilatoria, que Milei había anunciado que vetaría, fue vista como otro golpe al oficialismo. Patricia Bullrich, que hasta hace poco era vista como una figura clave en la alianza gobernante, ha visto cómo su posición se debilita a medida que las críticas aumentan, tanto desde dentro como desde fuera de su espacio político.

La decisión de citar a Bullrich a la Bicameral, que preside Lousteau, se produce en un contexto de creciente desconfianza hacia la SIDE, una institución que, aunque ha sido desmantelada y refundada varias veces, sigue generando más preguntas que respuestas. En el centro de la polémica está el DNU 656/2024, que ampliaba el presupuesto de la SIDE en 100 mil millones de pesos, una suma que Bullrich defendió con uñas y dientes, argumentando que era necesaria para «fortalecer la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal y así garantizar mayor seguridad a los argentinos». Sin embargo, sus detractores, entre ellos varios de los legisladores que votaron en contra, ven en este decreto una peligrosa concentración de poder y recursos en manos de una institución que ha sido acusada en repetidas ocasiones de espiar y hostigar a opositores y disidentes.

La figura de Martín Lousteau, quien recientemente asumió la presidencia de la Bicameral tras un acuerdo entre el kirchnerismo y la UCR, también se ha visto envuelta en esta tormenta. Lousteau, economista y político experimentado, es consciente del delicado equilibrio de poder en juego. Su nombramiento, fruto de un artero movimiento de pinzas entre los radicales y el kirchnerismo, ha dejado al oficialismo tambaleando. Para Lousteau, el desafío ahora será mantener el control de una comisión que, bajo su liderazgo, podría convertirse en un centro de poder clave para frenar las ambiciones del gobierno de Milei.

Dentro de La Libertad Avanza, la situación es igualmente tensa. Las recientes disputas internas, exacerbadas por el escándalo en torno a la visita de diputados libertarios a represores presos en Ezeiza, han dejado al descubierto las profundas fracturas que recorren al espacio político. La decisión de expulsar a la diputada mendocina Lourdes Arrieta, quien denunció públicamente a sus compañeros de bloque por su visita a los presos, ha generado una ola de críticas y descontento que amenaza con desestabilizar aún más a la coalición.

En medio de este mar de incertidumbre, Patricia Bullrich se enfrenta a un desafío monumental. No solo deberá dar explicaciones ante la Bicameral, sino que también tendrá que lidiar con las crecientes críticas dentro de su propio espacio político. La ministra, que alguna vez fue vista como una figura fuerte y decidida, ahora se encuentra en la cuerda floja, con sus palabras y acciones bajo la lupa de la opinión pública y de sus colegas en el gobierno.

Para el oficialismo, estos eventos configuran un panorama sombrío. Las derrotas legislativas, sumadas a las internas cada vez más visibles dentro del Frente de Todos y La Libertad Avanza, han dejado al gobierno de Milei en una posición de extrema vulnerabilidad. Con un horizonte electoral cada vez más incierto, y con la figura de Mauricio Macri jugando un papel cada vez más ambiguo, el futuro político de Argentina se perfila como un campo de batalla donde cada palabra, cada gesto y cada voto pueden hacer la diferencia entre la supervivencia y el colapso.


Si Usted quiere participar en este debate, envíe un mail a info@palermonline.com.ar