Heladerias del Barrio de Palermo.

Compartí :-) .

Heladerias del Barrio de Palermo

Capricci
Paraguay 5502, C1425BTN CABA
011 4899-0541

Freddo
COU, C1414COU, Ángel Justiniano Carranza 1867, C1414 CABA
0810-333-7333

Heladería Scannapieco
Av. Álvarez Thomas 10, C1427CCN CABA
011 4777-3528

Comete este cucurucho

Son elaborados con leche pausterizada o ultra pasteurizada.
Poseen exclusivamente materias primas naturales y frescas.

Contienen materias primas no procesadas.
Se efectúan sólo procesos naturales (lavado, pelado, exprimido) en la sala de elaboración.
Mantienen un delicado proceso de elaboración en el que se controlan las diferentes etapas para conseguir que el producto final tenga la textura, el sabor y la calidad adecuados. Vigilar los tiempos y las temperaturas son parte del proceso, que permitirá garantizar que la calidad de los productos empleados llegue en buenas condiciones. Si un helado se presenta granulado o tiene cristales de agua al consumirse quiere decir que en algún momento de la elaboración se ha realizado alguna operación incorrecta.

Las diferentes mezclas de helados primero pasan por un pasteurizador. La temperatura se eleva hasta los 80-85º C y luego se baja en forma brusca hasta +/- 4-6º C, de esta manera se destruyen las bacterias. Luego, se homogeniza, se madura en tanques de acero inoxidable y por último, el mix se pasa por la fabricadora, que incopora el aire de batido (no así los pseudo artesanales).
Se venden por peso y no por volumen.

EL HELADO ARTESANAL UN ALIMENTO NUTRITIVO

Los auténticos helados artesanales, que tienen como ingrediente base la leche (helados de crema) y son elaborados con materias primas frescas y de primera calidad, tienen un valor nutritivo significativo y esto los convierte en un alimento adecuado para niños, adolescentes, embarazadas y ancianos, y en general para todas las personas que requieran de un aporte de proteínas de alto valor biológico y de calcio.

Un estudio publicado recientemente por el Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona, indica que su inclusión en la dieta diaria, supone un importante aporte de proteínas y calcio. Dicho trabajo de investigación, a cargo del equipo que lidera Abel Mariné (Director del DNB de la Universidad de Barcelona) y solicitado por la Asociación Española de Fabricantes de Helados (AEFH) -institución par de la argentina Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA), concluye en que el helado “es un buen alimento”.

El estudio señala que:

“tiene todas las vitaminas”.
“su calidad es óptima por la leche y la fruta que lleva”. Esto, sumado a su tradicional carácter de dulce “refrescante”, ha ido cambiando el concepto de producto de estacionalidad veraniega para convertirlo en un alimento de todo el año.
Entre las bondades nutritivas del helado, la investigación destaca: el suministro de calcio (80 – 135mg/100g), proteínas (3,5 a 4g/100g) y de vitamina B2.
El suministro de calcio (80 – 135mg/100g).
El aporte de proteínas (3,5 a 4g/100 gr); muy especialmente la de la leche, que es la base fundamental del producto, e incluyen en su composición aminoácidos esenciales que favorecen la buena digestión del alimento. El aporte energético (150 – 300 kcal/100 gr) es evaluado como “medio” y el contenido de colesterol, moderado.
El helado elaborado artesanalmente, aporta entre el 10% y el 15% de la cantidad diaria recomendada de vitaminas B2.
Asimismo, se pone el acento en los “falsos mitos” aclarados por el estudio. Ya que el helado “no causa daño a la garganta ni al aparato digestivo” porque en la boca, se atempera llegando al estómago a la propia temperatura corporal. La única precaución es no tragarlo con excesiva rapidez.
Además, su cantidad de azúcar – energéticamente útil – no se considera excesiva, como tampoco su riesgo de provocar caries o dolor de cabeza migrañosa.

HISTORIA

Es muy difícil establecer el origen del helado, pero se fija un primer hito en el concurso de bebidas heladas o enfriadas con nieve o hielo en las cortes babilonias, antes de la era cristiana.

Los persas habían dominado ya la técnica de almacenar hielo dentro de grandes refrigeradores enfriados naturalmente conocidos como ya-chal. Estos almacenes mantenían el hielo recogido durante el invierno o traído de las montañas durante el verano. Trabajaban usando altos receptores de viento que mantenían el espacio de almacenado subterráneo a temperaturas frías. El hielo era luego mezclado con azafrán, frutas y otros sabores variados.

Por otra parte se dice que Alejandro Magno y el emperador romano Nerón (A. D. 37-68) enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve traídos de las montañas por sus esclavos. Durante la edad media, en las cortes árabes se preparaban productos azucarados con frutas y especias enfriadas con hielo de las montañas (sorbetes).

Pero el helado como tal nació en China donde el rey Tang (A. D. 618-697) de Shang, tenía un método para crear mezclas de hielo con leche. De China pasó a la India, a las culturas persas y después a Grecia y Roma. Pero es precisamente en la Italia de la Baja Edad Media cuando el helado toma carácter de naturaleza en Europa; Marco Polo en el siglo XIII, al regresar de sus viajes a Oriente, trajo varias recetas de postres helados usados en Asia durante cientos de años, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas.

En el siglo XVI se descubrió que el nitrato de etilo mezclado con la nieve producía temperaturas muy bajas; este descubrimiento tendría su importancia en la fabricación de helados. Al casarse Catalina de Medicis con Enrique II de Francia, su cocinero llevo estas primitivas recetas de helados a la corte francesa, guardándose las mismas con mucho secreto. En Francia se añadió huevo a las recetas. Una nieta de Catalina se casó con un príncipe inglés, llevando así el helado a Inglaterra. De esta manera se difundieron estos productos en Europa llevándose luego a América durante la época de la colonización.

Como vemos, el helado en sus orígenes no era un producto lácteo, sino más bien frutal: pero con el correr del tiempo, los derivados lácteos comienzan a utilizarse en pequeñas proporciones y luego masivamente a tal punto que hoy en día los helados y cremas tienen como constituyentes básicos en la mayoría de los casos, la leche y la crema de leche.

LA PRIMERA HELADERÍA
En el año 1660, el siciliano Francisco Procope abrió en París un establecimiento donde alcanzo gran fama con sus helados. El rey Luis XIV lo llevó a su presencia para felicitarlo por su producto. Se puede considerar a este establecimiento como la primera heladería. Se dice que bajo su reinado comenzaron a prepararse los helados de vainilla y de chocolate, más tarde los de nata, hasta llegar al helado actual.

EN ARGENTINA

Hasta mediados del siglo XIX, el hielo llegaba a nuestro país desde Inglaterra o los Estados Unidos en barras envueltas en aserrín. Los primeros en servir refrescos ‘helados’ fueron el “Café de París”, el “Café de las Armas” y el “Café de los Catalanes”. Gradualmente aparecieron las heladerías y muchos de nosotros recordamos la clásica presentación en copas de metal, con una galletita encima.

¿COMO HACIAN EL HELADO SI NO TENIAN MAQUINAS ENFRIADORAS?
Solucionaron este inconveniente utilizando dos recipientes de madera o de estaño, uno metido dentro del otro. En el más pequeño de estos recipientes se preparaba la mezcla de helado. Es importante destacar que en esa época descubrieron que la adición de sal en grano hace bajar la temperatura del hielo y que este duraba por más tiempo. Luego rellenaban el espacio entre los recipientes con hielo y sal. Después de mezclar los ingredientes, se dejaba la mezcla en el recipiente, y el helado quedaba listo.

MARZO 2019
Los productos típicos de verano sufrieron una caída en el consumo de hasta el 29%. Los productos más perjudicados fueron helados, aguas saborizadas y bronceadores.

La cifra se desprende de un relevamiento de la consultora Focus Market que determinó que los 5 productos que más sufrieron caída de ventas fueron: helados, 29,3%; aguas saborizadas sin gas, 28%; bronceadores, 25,9%; gaseosas, 19,2% y cremas corporales, 17,6%.

El trabajo de la consultora abarcó a 22 productos de distintas marcas y 515 presentaciones de puntos de venta en todo el país. Por otro lado, los productos que más remarcaron en esta temporada fueron: energizantes, 59,2%; barras de cereales, 56,3%; cervezas, 55,1%; productos para el pelo, 54,9%; y bronceadores, 53,2%.

En comparación con la temporada pasada, los productos que más sufrieron una caída fueron helados con un 3,3% menos; bebidas isotónicas, 9,3%, fernet, 9,6%; cereales, 12,3% y yogures, 14,7%.

error: En que podemos ayudarte?