Uptown es Palermo VIP
Tonight begins the last week of our first year Watch your step, we party hard
Es un bar, tal vez otro de esos bares secretos o «speakeasy»
Arévalo 2030, en la periferia de Palermo Hollywood. El bar que recrea a la perfección una estación del subterráneo de Nueva York.
Es uno de los bares más top y cool de la noche porteña y hay una razón. Toda su decoración remite a la ciudad de Nueva York: desde la calle se puede ver una «estación de metro» plagada de carteles, pegatinas y grafitis. En el interior del lugar hay un cartel con la leyenda «Uptown & The Bronx» y a partir de allí, la noche comienza. Solo con reservas.
Su carta de tragos incluye clásicos, como el “gin tonic” y el “Manhattan” (recomedado, y tragos de autor. El “Uptown Negroni” , que combina Jameson, Carpano Rosso, Jägermeister Spice cubriendo un gran cubo de hielo de café cold brew.
Para poder entrar hay que reservar una mesa en su sitio web, o llamando al teléfono.
+541121014897
Website
http://www.uptownba.com/
HORARIO: Martes a sábado, 8.30 PM a 4 AM (se recomienda llegar desde las 11 PM).
Dress Code
Sí.
Con Reserva
Sí hay que llamar por teléfono y te envián a la web o Instagram, el tema de las reservas es complicado pero no imposible.
Ayer no salimos a festejar porque todavía nos estamos recuperando financieramente de la vez que fuimos al bar ambientado como metro de NY y nos cobraron un SANGUCHE de MILANESA (que ni siquiera quería) 2 lucas 🤡 pic.twitter.com/iqA4QdPNx7
— Pawsi 🎂 🎮 (@paubakeoff) February 15, 2022
Por qué Uptown es el bar del que todos hablan
Uptown no es solamente un bar disfrazado de subte neoyorquino: es un pequeño fenómeno cultural dentro de Palermo Hollywood. En un barrio acostumbrado a lo cool, este búnker subterráneo logró algo que pocos logran hoy: construir un mito urbano. Allí, entre luces bajas, paredes que simulan grafitis del Bronx y un acceso casi teatral, la experiencia empieza antes de tomar el primer trago. Todo está pensado para que el visitante sienta que cruza un portal: la ciudad queda arriba, el relato empieza abajo.
Los habitués dicen que es “un viaje a Nueva York sin sacar pasaje”, y no es casualidad. Uptown juega con la nostalgia de las películas, de los policiales noventeros, del ruido metálico de las vías. Su estética —cuidada al límite— es parte del atractivo: turistas, influencers, parejas, grupos de amigos y todo el ecosistema nocturno porteño baja esa escalera buscando algo más que un cóctel. Buscan el efecto Uptown: una mezcla de show, vibra cosmopolita y ritual de pertenencia.
En la barra, los tragos de autor sostienen la apuesta. El “Uptown Negroni” ya corre como recomendación obligada entre bartenders, mientras que la carta de clásicos mantiene el pulso para quienes quieren lo seguro: Manhattan, gin tonic o los favoritos de siempre. Las reservas —sí, difíciles, sí, a veces agotadas— funcionan como parte del juego: entrar es superar un pequeño filtro que potencia aún más el deseo.
Lo que convierte a Uptown en tema de conversación permanente es su capacidad de renovarse sin perder identidad. Palermo Hollywood cambia todos los años, pero este bar mantiene su lugar en la grilla de imprescindibles porque entiende la clave: ofrecer una experiencia, no solo un menú. La música acompaña sin imponerse, las mesas están ubicadas para que cada grupo tenga su microclima, y la puesta escénica convierte cualquier noche común en un pequeño espectáculo.
Quienes lo visitan coinciden en la misma frase: “Hay que ir al menos una vez”. No es simplemente un bar para beber; es un punto de encuentro para entender cómo late la noche porteña cuando se mezcla con la fantasía urbana de Nueva York. Un bar que se volvió postal, referencia, cita obligada y excusa perfecta para salir a Palermo sin pensarlo demasiado.
Uptown se sostiene como uno de los bares del momento porque ofrece lo que hoy más vale en una ciudad que corre rápido: una experiencia memorable, un ambiente con carácter y una historia para contar después. Por eso todos hablan de Uptown. Y por eso volverán a hacerlo mañana.
Sugerencias de enlaces
Pizza Margarita a la parrilla.
Calle Fitz Roy entre Villaroel y Santa Fe. Palermo Hollywood, 18 cuadras de pura intensidad.
Bonpland, médico y botánico, académico y gaucho de a caballo en Palermo Hollywood.










