Con sus 102 metros de altura, su inconfundible forma semicircular y su inmensa estructura de hormigón armado, la Torre Dorrego es uno de los edificios más icónicos de Buenos Aires. Ubicada en Avenida Dorrego 2699, sigue despertando curiosidad entre vecinos, arquitectos, fotógrafos y turistas de todo el mundo.
Quien camina por la esquina de Avenida Dorrego y Luis María Campos inevitablemente levanta la vista. Allí aparece el famoso «Rulero de Palermo», una de las obras más representativas del brutalismo argentino, un estilo arquitectónico que deja el hormigón a la vista y privilegia la estructura por sobre la ornamentación.
Una obra monumental para una época de grandes proyectos
La construcción comenzó en 1968 y el edificio fue inaugurado en 1972. El proyecto fue diseñado por los arquitectos Luis T. Caffarini, Alfredo Joselevich y Alberto Ricur, quienes ganaron un concurso privado convocado por la cooperativa CAPAYBI (Casa Propia, Ahorro y Bienestar), creada para construir viviendas destinadas originalmente a jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas.
Con 30 pisos, 240 departamentos, más de 40.000 metros cuadrados cubiertos y 102 metros de altura, fue durante varios años el mayor edificio residencial construido en un solo bloque en la Argentina. Su particular planta semicircular le dio el apodo que aún conserva: «El Rulero».
Hormigón, acero y cientos de ventanas
Su fachada está íntegramente realizada en hormigón armado visto, mientras que las carpinterías metálicas y la repetición casi infinita de sus ventanas producen una imagen que cambia según el punto desde donde se la observe.
La forma curva no fue un simple capricho estético: permitió que todos los departamentos tuvieran buena iluminación, vistas similares y una distribución muy eficiente, algo innovador para fines de los años sesenta.
Un escenario elegido por el cine y la televisión
Su estética futurista y casi cinematográfica hizo que la Torre Dorrego fuera elegida en distintas oportunidades como locación audiovisual. En los últimos años ganó aún más notoriedad por aparecer en la serie «El Eternauta», donde su imagen reforzó el clima apocalíptico de la producción.
Respecto a la referencia a Guillermo Francella y la frase «Lo viejo funciona», esa expresión se hizo muy popular por El Encargado. Sin embargo, no existen registros confiables que indiquen que esa escena haya sido filmada específicamente en la Torre Dorrego de Avenida Dorrego 2699.
Un ícono que no pasa inadvertido
Amado por algunos y criticado por otros, el Rulero de Palermo continúa siendo una de las construcciones más fotografiadas de la Ciudad de Buenos Aires. Su silueta domina el paisaje urbano desde hace más de cincuenta años y representa una época en la que la arquitectura buscaba experimentar con nuevas formas, materiales y escalas.
Hoy, además de ser un edificio residencial, es una verdadera referencia para quienes disfrutan recorrer Palermo descubriendo historias ocultas entre sus calles.
Cada edificio cuenta una historia, pero algunos terminan convirtiéndose en parte de la identidad de un barrio. El Rulero de Palermo es uno de esos casos: una obra que sigue generando admiración, debate y curiosidad medio siglo después de haber sido construida.
¿Los edificios más impactantes son los que rompen con todo lo conocido o los que logran integrarse al paisaje sin llamar la atención? ¿El brutalismo fue una apuesta visionaria que hoy vuelve a valorarse o una arquitectura demasiado dura para la ciudad? ¿Cuántas historias ocultas seguirán guardando las paredes de hormigón de esta enorme torre que vigila Palermo desde hace más de cincuenta años?
