La política argentina tiene personajes de cartón y después está Roberto García Moritán, que parece salido de un sketch de Capusotto. El ex ministro, que hace poco fue la cara “cool” del macrismo en la Ciudad, quedó otra vez en el barro: ahora habló Arceli Salto, la mujer que asegura haber sido su amante durante años, incluso mientras él estaba recién casado con Pampita. Sí, el mismo que se mostraba como ejemplo de familia perfecta salía con otra.
Y para colmo, antes de Arceli, ya se sabía que en paralelo el señorito también tenía sus idas y vueltas con Evelyn Von Brocke. Todo un combo. Un desastre total.
La voz de la amante
En LAM, Arceli rompió el silencio y tiró munición gruesa:
“Lo conocí como Robert, a secas. Lo escuchaba, lo aconsejaba. Él venía hecho pelota y yo lo contenía. Pero después me di cuenta de que no era recíproco”, dijo.
El romance, según ella, duró varios años, se pausó cuando ella se mudó al sur y se retomó cuando volvió a Buenos Aires. Todo esto, ojo, mientras Moritán ya estaba casado con Pampita.
“Lo mantuve todo en secreto, lo cuidé demasiado. Era como estar en una nebulosa, priorizándolo siempre a él”, confesó.
El papelón televisivo que lo delató
El detonante fue aquel episodio en el programa Mujeres Argentinas cuando Evelyn Von Brocke le mencionó en vivo la infidelidad y le hizo pasar vergüenza nacional. Esa escena fue tan fuerte que terminó con la renuncia de la conductora. Y, de paso, dejó al descubierto que el “marido modelo” estaba hasta el cuello.
Arceli, lejos de buscar fama, aclaró:
“Yo nunca fui la que contó nada, ni lo hubiera hecho. Fue una sorpresa para mí. Después de eso él me escribió, dolido por lo que pasó, y pidió que nos viéramos para hablar”.
Los chats que lo hunden
La mujer mostró mensajes donde el ex ministro, en modo desesperado, le pedía encontrarse para “arreglar las cosas” y le recriminaba quedar expuesto “después de todo lo que había hecho por ella”.
O sea: el señor quería arreglar con una reunión lo que venía haciendo a escondidas durante años.
El “gran cornamenta” de la política
La gente en redes no se lo perdonó: hoy Moritán es tendencia como el gran cornamenta político, símbolo de un oportunismo que le explotó en la cara. Del lado personal, quedó marcado como un tipo que no respetó ni su casa ni a su pareja. Del lado político, como un papelón con traje.
Porque –y acá está el dato jugoso– este es el muchacho que Jorge Macri eligió como figura política para la Ciudad. ¿Este es el modelo de seriedad que proponen? ¿Un tipo que no pudo manejar ni su vida privada?
La estocada final
Lo de Arceli Salto no solo reabre el capítulo más oscuro del matrimonio de Pampita y Moritán. Deja al desnudo la cara berreta de cierto sector político que vende imagen pero es puro humo.
Mientras Pampita intenta pasar página, la historia de Moritán se sigue escribiendo sola. Pero ya no como “el marido perfecto”: ahora es el protagonista del culebrón más triste de la política porteña.
¿Qué opinás vos? ¿Se puede confiar en alguien que no puede sostener ni sus propios valores? ¿Este es el “perfil serio” que Macri quiere vender en la Ciudad?
