Palermo edificio Av Santa Fe 3669 1

La morosidad en expensas sigue en niveles elevados

La morosidad en expensas bajó al 17% en 2026, pero sigue en niveles elevados

El incumplimiento en el pago continúa siendo uno de los principales desafíos para la administración de consorcios, edificios y barrios cerrados.

Buenos Aires. La morosidad en el pago de expensas registró una leve baja durante los primeros cinco meses de 2026 y se ubicó en torno al 17%, un punto porcentual por debajo del nivel registrado durante el año anterior.

De acuerdo con un relevamiento privado realizado sobre más de 200.000 unidades funcionales entre enero y mayo, el promedio de incumplimiento descendió al 17%, frente al 18% registrado en 2025.

El dato más bajo del período se observó en mayo, cuando la morosidad general fue del 16,56%. La evolución mensual mostró un pico de 17,70% en febrero, seguido por una baja progresiva en marzo, con 16,83%, abril, con 16,80%, y mayo, con 16,56%.

Diferencias entre edificios y barrios cerrados

El informe también marcó diferencias según el tipo de propiedad. En los primeros cinco meses de 2026, los barrios cerrados registraron una morosidad promedio del 17,76%, mientras que en los edificios el indicador fue del 16,76%.

En mayo, la mora alcanzó el 17,28% en countries y barrios privados, y el 16,32% en edificios.

El comportamiento implica un cambio respecto de 2025, cuando los edificios presentaban niveles de mora levemente superiores a los barrios cerrados. El año pasado, el promedio anual había sido de 18,09% en edificios y 17,87% en barrios privados.

Un problema que puede crecer hacia adelante

Aunque la baja marca una mejora puntual, el nivel de incumplimiento continúa siendo elevado y podría generar un problema mayor en el futuro si la tendencia no logra consolidarse.

La morosidad en expensas impacta directamente sobre el funcionamiento diario de consorcios y barrios cerrados. Cuando una parte de los propietarios no paga en tiempo y forma, se reduce la capacidad de afrontar gastos comunes, servicios, mantenimiento, sueldos, reparaciones y obligaciones administrativas.

Desde el sector señalan que la mejora estaría vinculada con un mayor seguimiento de las deudas, recordatorios de pago, regularización de saldos pendientes y el uso de herramientas digitales para facilitar la cobranza.

Sin embargo, la situación sigue siendo delicada. La cobrabilidad de las expensas permanece como uno de los principales desafíos estructurales para la administración de propiedades en Argentina, especialmente en un contexto de costos crecientes y presupuestos familiares ajustados.

Preguntas al lector

¿La baja de la morosidad marca una mejora real en la capacidad de pago, o apenas refleja un alivio transitorio dentro de una economía todavía tensionada?

¿El atraso en las expensas puede transformarse en un problema más grave para los consorcios si los costos comunes siguen aumentando y los ingresos no acompañan?

¿La administración de edificios y barrios cerrados necesita controles más firmes, o el verdadero conflicto está en el costo cada vez más alto de sostener la vida en propiedad compartida?