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Puente Ciudad de la Paz

Puente Ciudad de la Paz: un puente cerrado, vecinos aislados y promesas en el aire

Resumen inicial:
El puente Ciudad de la Paz – Soler, cerrado hace dos años por obras nunca concretadas, se ha convertido en símbolo del abandono estatal. Vecinos reclaman seguridad y cumplimiento de compromisos.
Tiempo de lectura: 5 minutos


El puente del olvido: Palermo, Belgrano y Colegiales en jaque

En pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires, un punto tripartito une, o mejor dicho, unía, a los barrios de Palermo, Belgrano y Colegiales: el puente Ciudad de la Paz – Soler. Una estructura centenaria, testigo del paso de tranvías y de la evolución urbana porteña, que hoy yace clausurada desde hace dos largos años, dejando a sus alrededores sumidos en inseguridad y aislamiento.

La historia del cierre tiene el tinte burocrático de las promesas incumplidas. En enero de 2023, el Ministerio de Espacio Público, conducido entonces por Clara Muzzio, ordenó la clausura del paso vehicular para supuestas tareas de mantenimiento. Las obras, anunciadas con bombos y platillos, debían durar 12 meses. Sin embargo, pasó el tiempo y el puente continúa siendo una postal del desamparo.

Inseguridad y abandono: una zona de nadie

“Más allá de las promesas, necesitamos hechos concretos”, reclama Carlos, un vecino que lleva más de 35 años viviendo sobre Ciudad de la Paz. Desde que el puente se clausuró, la zona se ha transformado en tierra de nadie: sin presencia policial, sin iluminación adecuada y con un notable incremento en los robos. “En menos de dos años me robaron tres o cuatro veces. Esto nunca había pasado en más de 30 años que llevo en el barrio”, agrega con un dejo de resignación.

El aislamiento provocado por el cierre del paso no solo ha afectado la seguridad, sino también la dinámica barrial. Comercios ven caer sus ventas y los vecinos, acostumbrados a la interconexión entre Palermo, Belgrano y Colegiales, ahora enfrentan recorridos más largos y engorrosos.

Un puente con historia: daños estructurales y soluciones parcheadas

Construido en 1916 por la Compañía Lacroze, el puente Ciudad de la Paz fue testigo del paso de tranvías antes de convertirse en cruce vehicular. Su deterioro, producto del tiempo y del exceso de carga, es evidente. Alejandro Lacreu, arquitecto y vecino, explica: “El daño estructural no es fruto del azar, sino de años de negligencia. Se sumaron capas de asfalto y hormigón que incrementaron la carga, y durante años no se limitaron los vehículos pesados”.

Según el Gobierno porteño, los trabajos actuales se concentran en la viga norte, con el objetivo de habilitar el puente al tránsito liviano para el 31 de marzo. Las tareas incluyen la reconstrucción de juntas, desagües y la colocación de refuerzos metálicos. Pero la pregunta que ronda en el aire es inevitable: ¿será esta otra promesa sin cumplir?

El peso de la historia y el patrimonio

Más allá de su funcionalidad, el puente Ciudad de la Paz es parte del patrimonio histórico y cultural de la ciudad. “Este puente tiene un valor simbólico que trasciende lo arquitectónico. Es parte de la identidad de Palermo, una conexión entre el pasado y el presente”, reflexiona Lacreu. Pero, ¿hasta qué punto nuestras autoridades consideran este patrimonio al momento de planificar obras?

Promesas en el aire: ¿qué sigue?

En el Boletín Oficial de junio de 2022 se aprobó la regeneración estructural del puente, con un enfoque en su conservación histórica. Se prometió una estructura independiente para soportar tránsito liviano, el retiro de las capas de asfalto y el repintado en su color original. Sin embargo, los vecinos siguen esperando que estas palabras se traduzcan en acciones concretas.

Norberto Celesner, otro vecino, recuerda con ironía cómo durante años se colocaron limitadores de altura de plástico que los camiones rompían sistemáticamente. “El Gobierno reemplazaba los plásticos rotos por otros plásticos, y así durante años. Parece una comedia, pero es nuestra realidad”.

Reflexión final: el juez, el fiscal y el jurado

En este escenario de incertidumbre y abandono, Palermo Online Noticias actúa como juez imparcial, evaluando los hechos con rigurosidad y emitiendo un veredicto justo. El periodista es el fiscal, exponiendo las falencias y responsabilidades, mientras que usted, estimado lector, es el jurado.

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