Más allá del maniqueísmo “K-antiK”, la frustración del apriete de los fondos buitres y la declaración de constitucionalidad de la ley de medios, merecen un brindis, que no disminuye un ápice nuestra denuncia sobre los contubernios oficiales con la Barrick Gold, Monsanto, IRSA y los pactos ProKaces en la ciudad.
Como «Nobleza obliga», felicitamos al gobierno nacional y a todos los funcionarios y trabajadores del estado intervinientes así como a los partidarios de la gestión presidencial, por los valiosos éxitos obtenidos en varios órdenes importantes para el país». Con estas palabras el legislador de la CABA Pablo Bergel (bloque Proyecto Sur) se refirió a la firmeza exhibida en la confrontación con los fondos buitres ante la justicia de Nueva York, así como también en el Tribunal del Mar de Hamburgo, que permitió liberar a la Fragata Libertad. «Es bien conocido que en el tema de la deuda externa, hace mucho tiempo que planteamos otro camino muy diferente al que siguieron los gobiernos anteriores y este gobierno; nosotros siempre hemos impulsado el camino iniciado por el fallo del juez Ballesteros en el juicio promovido por el Dr. Alejandro Olmos y en la propuesta de Proyecto Sur, de una profunda auditoría de la deuda externa contraída, renegociada y aumentada desde la dictadura hasta nuestros días, y al desconocimiento
de toda la deuda fraudulenta», explicó el diputado porteño.
Este gobierno eligió no cuestionar sino – como los anteriores gobiernos democráticos – convalidó la legitimidad de esa deuda y en cambio, impulsó la estrategia de un teórico «desendeudamiento», que fué aceptada por el 93% de los acreedores. Nos hemos opuesto a ese camino, porque habiéndose pagado en las últimas décadas alrededor de 270.000 millones de U$S, con «quita» y todo aún se deben aproximadamente otros 200.000 millones, lo cual constituye la exteriorización más cabal de la persistencia
del saqueo iniciado en dictadura, pero consentido por la impotencia, complicidad o resignación de los gobiernos democráticos.
Pero frente al desafío de los fondos buitres, apreciamos la firmeza mantenida y los resultados obtenidos por el gobierno en esta emergencia. «Esto demuestra que la firmeza paga; y que debería alentar a retomar el camino iniciado por Alejandro Olmos y el fallo del juez Ballesteros, tal como viene proponiendo hace años Pino Solanas; esto y no otra cosa debería significar el slogan «Ir por todo», concluyó Bergel.
El otro motivo que merece ser aplaudido es el fallo del Juez Horacio Alfonso, a favor de la constitucionalidad de la Ley de Medios Audiovisuales, a cuya construcción aportamos en su momento, y a la que siempre hemos apoyado y seguiremos apoyando para su cumplimiento e implementación integrales, que han sido injustificadamente postergados por el gobierno con el pretexto del conflicto con el grupo Clarín. Cumplimiento integral significa la democratización y socialización plena del acceso a los medios materiales, normativos, tecnológicos y capacidades para todas las voces y comunidades que tienen derecho incondicional a la expresión pública en los términos de sus propias identidades y necesidades. Y, por contrario imperio, necesita la desconcentración y desmonopolización de medios en manos privadas o gubernamentales.
Más allá de todas nuestras diferencias, vaya nuestro saludo por los éxitos oficiales de la coyuntura.
