Caminos y Sabores

Caminos y Sabores, la feria que alimenta el alma emprendedora. 3 al 6 de julio, La Rural

La Rural se convierte en un banquete federal: Caminos y Sabores, la feria que alimenta el alma emprendedora

La feria más sabrosa del país tiene fecha y lugar confirmados: del 3 al 6 de julio, La Rural se llenará de aromas, colores y pasiones gastronómicas con una nueva edición de Caminos y Sabores, la celebración del paladar argentino que pone en escena al pequeño productor, al maestro quesero, a la cocinera de pueblo y al emprendedor que soñó con transformar una receta en una marca nacional.

Un país servido en bandeja
Desde un salame de llama del noroeste hasta una centolla de las profundidades del sur austral; pasando por alfajores patagónicos, vinos mendocinos, licores del conurbano y papas andinas del altiplano, la feria edición BNA se propone nuevamente ser un crisol gastronómico en pleno corazón porteño. Un mapa comestible de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

No es casual que emprendedores de todo el país reserven su lugar con meses de anticipación. Caminos y Sabores no es sólo una feria: es el Gran Mercado Argentino, una pasarela de sabores donde se venden productos, pero también se compran historias, se cocinan vínculos y se marinan oportunidades.

La visibilidad como ingrediente principal
Con más de 450 expositores en su edición 2024, y un volumen de negocios que superó los 7.000 millones de pesos, la feria es también un hervidero de networking: chefs en vivo, rondas de negocios con supermercadistas, clases magistrales, foodies con el celular en modo retrato y prensa especializada. Todos al acecho del próximo producto estrella.

Y si hablamos de protagonistas, hay nombres que ya son parte del ADN del evento. Madame Papin, cocinera de alma y referente del interior gastronómico, se convirtió en símbolo de ese espíritu federal que la feria defiende. “Empecé con papas andinas en un stand jujeño… Hoy sigo siendo parte porque Caminos y Sabores nunca dejó afuera al pequeño productor”, declaró con orgullo.

El debut de los nuevos sabores
Entre los que pisan la feria por primera vez, Malevo Vodka llega desde Ituzaingó con un caramelo líquido vestido de etiqueta. “Vamos por visibilidad estratégica, feedback directo y contactos clave”, explicó Román Lomazzo, su gerente de ventas.

También se estrena Oliva Don Mateo, con una línea saludable, sin gluten y vegana. “Queremos salir del anonimato, llegar al consumidor directo y crecer”, afirmó Mario Steiner, su socio gerente.

Y no falta el infaltable: Quesos Vaquero, cuarta participación consecutiva desde la Cuenca Láctea bonaerense. Mauro Caputo lo resume así: “Venimos a reencontrarnos con la gente, a compartir lo que hacemos con amor, sin atajos y con saber familiar”.

La fiesta no es sólo del productor
Camino de las Picadas, Camino de las Bebidas, Camino de los Frutos de la Tierra. Cada sector de la feria es un territorio para explorar con los sentidos. Desde las degustaciones hasta los cocineros en acción, el público puede probar, preguntar, aprender y, sobre todo, volver a enamorarse del producto nacional.

La entrada a La Rural no es sólo un acceso a una feria. Es una puerta a la Argentina más profunda, sabrosa y viva. Porque detrás de cada frasco de miel, de cada oliva en conserva, de cada botella con diseño artesanal, hay un nombre, una historia, una familia que decidió apostar al sabor argentino.

Y vos, ¿ya sabés por dónde vas a empezar tu recorrido?
¿Salado, dulce o con un buen vaso de Malevo en mano?