trago el emblematico Huma Rooftop Bar Lounge

Campari Bartender Competition: Frank’s Bar: cuna del talento emergente

Campari Bartender Competition: talento federal, raíces latinas y una final vibrante en Palermo

Frank’s Bar fue sede de la competencia nacional que reunió a los mejores bartenders del país. Desde Formosa a San Pablo, la coctelería argentina vibra con identidad propia.

En el corazón nocturno de Palermo Hollywood, entre luces tenues y copas que tintineaban con elegancia, se vivió la final nacional de la Campari Bartender Competition 2025, un certamen que ya pisa fuerte en la escena de la mixología latinoamericana. El lugar elegido no fue casual: Frank’s Bar, uno de los templos porteños de la coctelería de autor, se convirtió en escenario del duelo creativo entre los cinco mejores bartenders del país.

Más de 167 participantes de todo el país se anotaron para formar parte de la competencia. Desde Jujuy hasta Ushuaia, la convocatoria recorrió la diversidad geográfica y cultural de la Argentina, con una consigna clara: contar una historia de raíces latinas con Campari como ingrediente protagónico.

La propuesta fue federal, íntima y potente. A través de reels y recetas originales, los bartenders no solo mostraron técnica, sino también narrativa emocional. Porque en esta competencia no alcanza con mezclar bien: hay que conmover.

Frank’s Bar: cuna del talento emergente
El mítico bar escondido detrás de una cabina telefónica, ubicado sobre la calle Arévalo, abrió sus puertas para recibir a los finalistas, al jurado de lujo y a más de un centenar de invitados. La noche, cargada de intensidad, tuvo un jurado de peso pesado:

Ludovico De Biaggi, referente gastronómico y dueño de Basa y Gran Danzón.

Mona Gallosi, pionera del mundo bartender argentino y creadora de Punto Mona.

Sebastián García, alma detrás de Presidente Bar y uno de los embajadores de la mixología en la región.

Cada finalista tuvo 10 minutos cronometrados para desplegar su mundo sensorial y conceptual ante el jurado. Técnica, estética, relato, sabor y profundidad emocional fueron evaluados bajo el eje temático “Raíces Latinas”.

El ganador: Formosa al mundo
El gran campeón fue Walter Nicolás Ramírez, oriundo de Formosa. Con su cóctel Fermoni, logró captar la atención del jurado y del público. Una mezcla que, según sus palabras, refleja el alma de su tierra: contrastes de calor y frescura, dulzura y amargura, lo suave y lo fuerte.

Gracias a su triunfo, Ramírez representará a la Argentina en la Final Regional de la Campari Bartender Competition (CBC) 2025, a celebrarse el 18 de agosto en San Pablo, Brasil. Además, se ganó un lugar en el Squad de Bartenders 2026, y un trofeo que no pesa en gramos, sino en orgullo.

El resto del podio: talento, memoria y alquimia
El segundo puesto fue para Matías Leonardi, quien presentó Latidos, un cóctel que rescata los remedios caseros y el amor de madre, con un blend inusual de eucalipto y palo santo. El tercero, desde Mendoza, lo ocupó Melanie Arias con su Veragroni, una vuelta creativa con aloe vera, uvas y ricota.

El cuarto lugar fue para Agustín Ottaviano, con Cose di Famiglia, un homenaje a las abuelas y las sobremesas de antes. Y el quinto lo obtuvo el cordobés Jeremías Flores, con un Negroni Sacate que incorporó calabaza y algarroba, bajo un mensaje potente: “sacarse para crecer”.

Un aperitivo, infinitas historias
El evento no solo celebró la técnica, sino también la emoción. La consigna “Raíces Latinas” permitió que Campari se transformara en un vehículo de memoria y futuro. La competencia dejó claro que la coctelería argentina está más viva que nunca, alimentada por jóvenes que no temen mirar hacia adentro para luego compartirlo con el mundo.

Como dijo Charly Artale, responsable de Campari Academy en Argentina:

«Queremos que los bartenders no solo sean ejecutores, sino creadores de cultura. Esta competencia es una plataforma de crecimiento, inspiración y conexión.»

¿Y vos, qué historia contarías con un cóctel?
Desde las raíces hasta la barra, el viaje del sabor sigue su curso. ¿Quién será el próximo en agitar la coctelera del destino?