El PRO continúa apurando los proyectos que involucran entrega del patrimonio público porteño con el objetivo de que pasen por el recinto antes de fin de año. Mañana se realizará una reunión conjunta de asesores de las comisiones de Planeamiento Urbano y de Tránsito y Transporte, para tratar como único tema la iniciativa del Jefe de Gobierno para concesionar por 30 años 32 hectáreas del Parque Roca para que la Federación de Transportistas de Carga construya una planta de transferencia. Será a partir de las 12 horas en el Salón Presidente Perón de la Legislatura.
«La Ciudad va a entregar una extensión considerable de tierras con un altísimo valor por un plazo de 30 años por la que los inversores no van a pagar un solo peso. No tienen ninguna contraprestación; no van a construir plazas, hospitales ni escuelas ni pagarán un canon mensual por el alquiler de las tierras», explicó el legislador del Partido Socialista Auténtico e integrante de la comisión de Planeamiento Urbano, Adrián Camps.
«Me parece perfecto que una empresa invierta, pero que lo haga en su propio terreno asumiendo el riesgo empresario. Acá no hay ningún riesgo, el terreno lo pone la Ciudad, ellos la construcción y luego lo explotan por 30 años», agregó.
Para el Gobierno porteño, pasados los 30 años de concesión, los bienes quedarán como propiedad de la Ciudad de Buenos Aires. «Ese cuento lo vienen haciendo desde el inicio de los tiempos. Yo no conozco un solo caso donde la Ciudad se haya beneficiado con una concesión. Cuando vence, si los bienes están en condiciones, los vuelven a concesionar -Club de Amigos, Jardín Japonés y Zoológico- o los venden -como hizo Menem con La Rural y el Parque Norte-; si vuelven a la Ciudad, lo que queda es chatarra para demoler. Por lo general, esos bienes se pierden», advirtió el diputado del PSA.
Esto ya se trató una vez en diputados, pero debió volver a ser tratado por los asesores debido a la cantidad de observaciones que tuvo el proyecto. Según Adrián Camps, los terrenos en cuestión son «espacios verdes que fueron degradados intencionalmente, utilizándolos para disponer adoquines y restos de demolición».
