La Ciudad de Buenos Aires se enfrenta a una epidemia de autos sin patente 2

Ciudad: videollamadas para resolver infracciones, pero persiste el problema de base: la mala señalización

Un nuevo servicio de la Ciudad: más de 5.000 videollamadas para resolver infracciones, pero persiste el problema de base: la mala señalización

Más de 5.000 consultas por multas de tránsito ya se resolvieron por videollamadas desde que la Ciudad habilitó este sistema hace poco más de un mes. La herramienta, celebrada por su rapidez y comodidad, permite hablar con un controlador sin necesidad de acercarse a una oficina de faltas y se inscribe en la política de digitalización y simplificación administrativa que impulsa la gestión porteña.

El volumen de uso sorprendió incluso a las propias autoridades. Exceso de velocidad, invasión de senda peatonal, mal estacionamiento, violación de semáforo y uso indebido de accesos exclusivos con Telepeaje figuran entre las infracciones más comunes detectadas.

Para utilizar el servicio, el vecino debe pedir turno a través de BOTI, el WhatsApp de la Ciudad (11-5050-0147). Tras ingresar las palabras “multas” o “infracciones” y elegir “Revisar multas”, “Cómo pagar” y luego “Turno virtual”, el sistema genera un enlace personal que llega por correo electrónico. Como en la modalidad presencial, hay una advertencia: al solicitar audiencia se pierde automáticamente el 50% de descuento por pago voluntario.

La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Justicia porteño junto a la Secretaría de Innovación y Transformación Digital. “El tiempo de las personas es valioso y por eso seguimos simplificando trámites en la Ciudad. Menos burocracia significa más libertad”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri.

El horario de atención es de lunes a viernes de 8 a 20 y el acceso funciona desde cualquier dispositivo. La videollamada dura hasta 20 minutos, exige presentar documentación válida y queda registrada en video. Además, la plataforma garantiza confidencialidad, protección de datos personales y resguardo del derecho a la imagen.

“Más de 5.000 personas ya resolvieron sus consultas sin moverse de su casa. Este resultado confirma la eficacia del sistema”, afirmó el ministro de Justicia, Gabino Tapia. Según detalló, el objetivo es que el canal virtual se convierta en la vía principal de atención.

También el secretario de Innovación y Transformación Digital, Raúl Piola, adelantó que se trabaja en un asistente de Inteligencia Artificial para agilizar aún más el proceso.

Sin embargo, detrás del éxito del sistema aparece el verdadero problema: la falta de sensatez en la confección de muchas multas y una Ciudad cuya señalización es, por momentos, un laberinto mal armado.

Es un reclamo histórico de vecinos y automovilistas: carteles tapados por árboles, señales contradictorias, demarcaciones borrosas, zonas grises entre lo permitido y lo prohibido, cambios repentinos en velocidades máximas, y sectores donde estacionar parece un tratado de hermenéutica urbana.

En ese contexto, la herramienta digital sirve, sí; resuelve, también. Pero no reemplaza la necesidad urgente de ordenar la vía pública y señalizar de forma clara, visible y razonable. Mientras eso no suceda, la discusión sobre infracciones seguirá orbitando en el mismo punto: una Ciudad donde la tecnología avanza, pero la sensatez en materia de tránsito sigue en deuda.

La modernización agiliza trámites; la señalización salva discusiones. Y, sobre todo, evita multas que nunca deberían haberse labrado.