En un fallo que podría marcar un antes y un después en el fútbol argentino, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) logró una victoria en los tribunales al frenar la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un modelo que el gobierno de Javier Milei intenta imponer en los clubes deportivos.
La batalla judicial por el alma del fútbol nacional adquirió un nuevo capítulo cuando el Juzgado Federal de Mercedes dictaminó a favor de la medida cautelar solicitada por la AFA, ordenando la suspensión de los artículos 335 y 345 del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, así como la reglamentación correspondiente a las SAD. Esta decisión se mantendrá hasta que se emita una sentencia definitiva.
El otoño en Buenos Aires se tornó sombrío para quienes ansían privatizar el deporte, con las primeras hojas caídas de los jacarandás esparciéndose por las calles como un presagio de la resistencia que el pueblo argentino está dispuesto a ofrecer. La AFA, guardiana del balompié criollo, alzó su voz ante el intento del gobierno libertario de Javier Milei de transformar los clubes en entidades mercantilizadas. El fallo del Juzgado Federal de Mercedes no solo detuvo en seco esta iniciativa, sino que dejó en claro que en Argentina, la pelota no se mancha ni se vende.
La Casa Rosada, sin embargo, no se quedará cruzada de brazos. Los pasillos de Balcarce 50 retumban con el eco de la desconfianza hacia la AFA, cuya posición es firme: la Constitución Nacional ampara la autonomía de las asociaciones civiles, y la AFA se aferrará a ese manto protector para impedir que las SAD penetren en su estructura. El Decreto 730/2024, impulsado por el gobierno, busca reglamentar la conversión de las instituciones deportivas, permitiendo que accionistas privados tomen las riendas de lo que históricamente ha sido patrimonio de sus socios. Pero la AFA, con su histórica visión, insiste en que no permitirá la participación de estas nuevas entidades en los torneos que organiza.
El modelo de Sociedades Anónimas Deportivas, defendido por Milei, se ampara en una interpretación neoliberal del deporte, donde los clubes, antaño refugio de la comunidad, se transformarían en engranajes de una máquina de hacer dinero. Pero en las canchas de tierra del barrio, donde los chicos corren detrás de una pelota con el sueño de ser el próximo Maradona o Messi, la resistencia se siente en cada pase, en cada gambeta. Aquí, el fútbol sigue siendo un derecho y no un privilegio.
Definiciones filosóficas y éticas
El conflicto entre la AFA y el gobierno de Milei no es solo un enfrentamiento legal; es una lucha entre dos visiones del mundo. Por un lado, el comunitarismo, que sostiene que los clubes deben seguir siendo asociaciones civiles, con un compromiso con la comunidad y no con el lucro. Por otro lado, el neoliberalismo, que defiende la idea de que la eficiencia económica se logra mejor a través de la privatización y la mercantilización de todos los aspectos de la vida, incluido el deporte. Este choque de ideologías plantea una pregunta ética fundamental: ¿es el fútbol, como expresión cultural y social, un bien común o un bien de mercado?
Currículum
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA), fundada en 1893, es la entidad rectora del fútbol en Argentina. Con una historia rica en éxitos deportivos, incluidos los títulos mundiales de 1978 y 1986, la AFA ha sido un pilar fundamental en la promoción y organización del fútbol en el país. Bajo la presidencia de Claudio «Chiqui» Tapia desde 2017, la AFA ha enfrentado numerosos desafíos, desde la modernización de su estructura organizativa hasta la defensa del modelo de asociaciones civiles que ha caracterizado a los clubes argentinos durante más de un siglo. La entidad sigue siendo un actor clave en la preservación del carácter popular y comunitario del fútbol en Argentina, resistiendo los intentos de privatización y mercantilización del deporte.
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