Según los resultados de un nuevo estudio, los adolescentes obesos tienen más probabilidades de padecer pérdida auditiva que los de peso normal.
Lo descubierto en la investigación indica que de los adolescentes estudiados, los obesos fueron los que experimentaron una mayor incidencia de pérdida auditiva en todas las frecuencias sonoras, además de registrar una incidencia de casi el doble de lo normal de pérdida auditiva unilateral (en un solo oído) en frecuencias sonoras bajas (tonos graves).
Esta nueva investigación coincide con las palabras del Dr. Máximo Ravenna en relación a la multiplicidad de daños físicos y enfermedades derivadas de la obesidad y el sobrepeso.
La investigación realizada por el equipo del Dr. Anil K. Lalwani, profesor en la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, es la primera en demostrar que la obesidad está asociada con la pérdida de audición en adolescentes.
Aunque la pérdida auditiva total en los adolescentes obesos fue relativamente pequeña, el incremento de casi el doble en cuanto a la pérdida de la audición de frecuencias bajas es bastante preocupante. Ello sugiere daños tempranos, y que probablemente siguen progresando, en el oído interno, a medida que el adolescente obeso se convierte en un adulto obeso.
Teniendo en cuenta estos datos, Ravenna dijo que “es urgente entonces investigar más acerca de las consecuencias adversas de esta pérdida precoz de la audición, en cuanto al desarrollo social de estos adolescentes obesos” y agregó que «esa evaluación inmediata es fundamental para evaluar además las negativas consecuencias derivadas de esa falencia auditiva sobre su rendimiento escolar, sus funciones cognitivas y conductuales».
En congruencia con lo expresado por el especialista argentino, el Dr. Lalwani considera que «la pérdida de la audición y debería ser agregada a la creciente lista de consecuencias negativas que la obesidad tiene para la salud, tanto en niños como en adultos, como parte de los esfuerzos para reducir la obesidad en gente de todas las edades».
Aún se desconoce cuál es el mecanismo por el que la obesidad conduce a pérdida auditiva, aunque la principal hipótesis es que la inflamación inducida por la obesidad puede tener el papel principal.
Finalmente, el Dr. Ravenna afirma que “esta nueva investigación confirma nuevamente que los daños que los kilos de más ejercen sobre el organismo repercuten sobre la calidad de vida acelerando los procesos de destrucción corporal que naturalmente le prohíben a quienes los padecen que puedan disfrutar de una vida normal”.
