uando el almanaque te tira un martes 13, que la comida no sea tu enemiga
Si el día arranca con el pie izquierdo, por lo menos que la panza esté contenta. La comida, dice la abuela, es energía. Y si hay algo que un martes 13 no necesita, es energía negativa. ¿Qué platos traen suerte? ¿Qué ingredientes te condenan a la desgracia? ¿Es verdad que hay comidas que «atraen la mala vibra»? En esta nota, el recetario cabulero definitivo para no invocar a Satanás con un bocado.
Comidas que dan buena suerte un martes 13 (según la tradición y la calle)
1. Guiso de lentejas (el clásico antimaldición)
En muchas culturas, las lentejas representan abundancia y prosperidad. Son redondas como las monedas, alimentan como un abrazo y se comen desde los tiempos de los romanos cuando se necesitaba espantar la miseria. Si no querés cocinar, aunque sea comete una cucharada: lo importante es el gesto.
2. Pan casero con ajo
El ajo espanta los males, los envidiosos y a los vampiros. Pero ojo, no lo comas solo: hacete un pancito casero con ajo y oliva. Ritual de protección que, además, te perfuma el aliento a exorcismo.
3. Empanadas de carne cortada a cuchillo (bien argentas)
Nada de empanadas con relleno triste. Las que traen suerte son las que están hechas a mano, con grasa, cebolla bien salteada, comino y ají molido. Comerlas caliente, con un poco de picante, para “quemar” la energía chanta.
4. Ruda macho en infusión
No es sabrosa, pero se toma para el susto. En los pueblos del interior, se sirve en ayunas los días cabuleros. Si no te animás, podés ponerte una hojita en el bolsillo (del izquierdo).
5. Frutas de estación en número impar
Tres naranjas. Cinco ciruelas. Siete uvas. ¿Por qué impar? Porque dicen que los números impares rompen ciclos negativos. ¿Quién lo dice? La tía Lidia, y eso alcanza.
Comidas que ni se te ocurra tocar un martes 13
1. Pollo (ni al horno, ni frito, ni en empanada)
Se dice que el pollo rasca para atrás, como quien pierde lo ganado. Comer pollo un martes 13 es como invitar a la pobreza a dormir a tu casa. Si ya lo compraste, congelalo y comelo el 14.
2. Pan con la parte de abajo para arriba
En muchas culturas panaderas, el pan al revés trae desgracia. Se dice que era una señal de muerte en los tiempos de la guillotina: el pan destinado al verdugo iba dado vuelta. Hoy no hay guillotina, pero mejor no tentar al destino.
3. Arroz blanco solo
En algunas regiones de América Latina, se asocia a los velorios. Comerse un plato de arroz solito, sin nada, un martes 13, es como gritarle a la Parca: “¡Venite, que ya puse la mesa!”
4. Huevos rotos
Huevos sí, pero enteros. Si rompés un huevo y el interior tiene dos yemas, no lo comas. Mala señal. Y si el huevo tiene una manchita negra, directo al tacho. Hoy no se juega con eso.
5. Sushi con palitos cruzados
En la cultura japonesa, cruzar los palillos es un gesto fúnebre. Hacerlo un martes 13 es como sumarle karma a la digestión. Si vas a comer sushi, que sea con respeto. Y con wasabi para quemar el mufa.
Tips gastronómicos para sobrevivir al día yeta
- Poné la mesa para uno más: tradición antigua que dice que dejar un plato “vacío” espanta la mala energía.
- No brindes con agua: ni en broma. Brindar con agua es invocar lágrimas.
- Comé con cuchillo y tenedor, pero nunca cruzados en el plato.
- Usá servilletas de tela con dibujos positivos (flores, soles, bichitos) y evitá las negras o grises.
- Antes de cocinar, golpeá tres veces la tabla de picar: limpia malas vibras.
Conclusión: en la mesa no se jode… y menos un martes 13
Si tenés miedo, comé lentejas. Si estás perdido, pelá una mandarina. Y si todo falla, pedite una pizza con mucho queso, que al menos te vas contento al purgatorio. La comida es ritual, identidad, consuelo y trinchera. Hoy más que nunca, no es lo que entra a la boca lo que te condena, sino lo que invocás sin darte cuenta.
¿Vos qué vas a comer este martes 13? ¿Tenés alguna cábala gastronómica?
