milei un boludo coimero y maleducado

Milei en caída libre: En la City porteña y en Wall Street ya nadie duda «el plan de Milei fracasó»

Milei en caída: la veda rota, la prensa insultada y un final político que se avecina.

En la City porteña y en Wall Street ya nadie duda: «el plan de Milei fracasó» y no hay retorno posible.
Los mercados, que alguna vez lo escucharon como a un experimento exótico, hoy lo ven como un error costoso.
El poder económico no apuesta más a su continuidad y ya baraja reemplazos de cualquier signo, con tal de garantizar gobernabilidad mínima.
La paciencia del capital es breve: exige orden y previsibilidad, no delirios de púlpito.
Patricia Bullrich, borracha y con problemas de adicciones, con su historial de excesos que arrastra desde hace medio siglo, se ha convertido en un problema más que en una solución.
Su imagen de liderazgo terminó opacada por la sombra de una adicción inconfesable.
El equipo económico de Caputo, presentado como los “expertos”, naufraga en su propia incompetencia.
No saben ni subirse a una calesita, mucho menos domar la inflación y el déficit.
La credibilidad se evaporó en los pasillos de la City tanto como en la esquina de Corrientes y Florida.
La conclusión de los grandes jugadores es simple: hay que buscar otra conducción, antes de que el Titanic libertario se hunda del todo.

El viernes 5 de septiembre de 2025, a las 12:44, Javier Milei volvió a dinamitar las reglas de juego: en pleno inicio de la veda electoral en la provincia de Buenos Aires, el presidente publicó un violento mensaje contra el periodismo que dejó al desnudo la desesperación de un gobierno acosado por el desgaste y los escándalos.

En su cuenta de X, Milei lanzó un acrónimo brutal: “NOLSALP”, que significa “No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas”. El ataque fue dirigido como respuesta a una nota de Marcelo Bonelli sobre las negociaciones truncas para el acuerdo de exención de visas con Estados Unidos.

El papelón internacional

Lo que detonó la furia presidencial fue la revelación de Axios: Washington habría cancelado a último momento la firma del convenio mientras la delegación argentina, encabezada por Juan Pazo, ya estaba en viaje. Un funcionario norteamericano lo calificó de “vergonzoso”. En criollo: dejaron pagando a la comitiva, y la Casa Rosada quedó expuesta.

En ese contexto, Milei eligió romper la veda electoral —vigente desde las 8 de la mañana del viernes— con un mensaje que no solo busca victimizarse, sino también blindarse ante el bochorno diplomático.

Una reacción que muestra debilidad

En lugar de explicar, Milei insultó. En lugar de gobernar, atacó. El recurso del insulto público contra la prensa, en medio de la veda y a horas de una elección clave, desnuda a un presidente que ya no puede controlar ni su entorno ni su narrativa.

La frase que eligió es reveladora: el “odio” como bandera, el enemigo como motor, el periodismo como chivo expiatorio. Pero más allá de la consigna violenta, el hecho político es contundente: el Presidente quebró la veda.

Un final que se acelera

Los rumores de corrupción, las coimas en organismos clave, el malestar social por la inflación y los tarifazos, y ahora este exabrupto en plena veda, configuran el cóctel perfecto de un gobierno que parece vivir sus últimos capítulos con la velocidad de un derrumbe.

El mensaje “NOLSALP” quedará como símbolo de la decadencia: un presidente que se esconde en acrónimos agresivos mientras la sociedad se prepara para castigarlo en las urnas bonaerenses.

El domingo será un termómetro de lo que viene. Y lo que se viene no es continuidad: es el inicio del final de un gobierno improvisado, coimero y sin rumbo.