¿Por qué tenemos calambres?

No hace falta ser deportista para sufrir un calambre. A veces, aparecen de forma inesperada y la molestia es grande, profunda y uno queda casi inmóvil durante los segundos que dura ese dolor.

La pregunta es: ¿qué es un calambre y por qué ocurre? Según la RAE, un calambre es “la contracción espasmódica, involuntaria, dolorosa y poco durable de ciertos músculos, particularmente de los de la pantorrilla”.

Cuando nos movemos y utilizamos nuestros miembros naturalmente, nuestros músculos están controlados de forma voluntaria y aunque prácticamente ocurre de forma inconsciente, ya que está automatizado, contraemos y relajamos los músculos que queremos utilizar a nuestro gusto.

Pero en algunas ocasiones, un músculo o incluso un grupo de apenas unas pocas fibras (como sabemos, los músculos están compuestos por varios grupos de fibras) se contrae de forma involuntaria. Esta contracción se manifiesta como un espasmo y cuando este espasmo es contundente y se mantiene en el tiempo, se convierte en eso que damos en llamar “calambre”. Con frecuencia, estos calambres se pueden palpar o incluso ver a simple viste, el músculo con la anomalía o esa zona en particular parece temblar o sobresalir más de lo común.

La cuestión está algo mitificada dentro del ambiente del deporte y se suelen escuchar toda clase de cosas en cuanto a la naturaleza, las causas y el desarrollo de los calambres, no obstante, las ciencias y el deporte se han dado la mano hace ya muchos años y hoy, estudios científicos sobre los calambres nos detallan cómo y porqué éstos ocurren.

Los últimos resultados indicarían que los calambres suelen ocurrir cuando se sobreestimulan los músculos, ya sea los de las piernas u otras partes del cuerpo, como el cuello o la espalda.

Por ejemplo cuando se lleva a cabo algún tipo de ejercicio y determinado músculo de la pierna se estimula en repetidas ocasiones de forma consecutiva. Se cree que lo que ocurre es que, por esto mismo, el músculo se fatiga y no logra volver a relajarse de forma adecuada.

Hay un arco reflejo (compuesto por el músculo, los nervios que llevan las señales al sistema nervioso central y los que las llevan desde el S.N.C., al músculo) que mantiene las señales de contracción desde y hacia el músculo. Como resultado, viene la contracción y el espasmo que poco tiempo después, se convierte en un calambre.

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