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San Cayetano 2025: pan, fe y lucha en Liniers y Plaza de Mayo

La historia del santuario de San Cayetano en Liniers y la mística que renace cada 7 de agosto

En la madrugada del 7 de agosto, cuando la ciudad duerme y los colectivos todavía llevan olor a turno de fábrica, las veredas de Liniers comienzan a llenarse de gente. A pie, en grupos, con banderas y estampitas, llegan de todas partes del conurbano y la capital. No hay marketing ni influencers: hay necesidad, fe y esperanza. Como cada año, la figura de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, convoca a miles que cargan promesas, agradecimientos y reclamos en el corazón.

Pero esta jornada no solo tiene raíz en la espiritualidad popular. También tiene historia, una muy porteña y muy nuestra, que une al barrio de Liniers con las luchas sociales del presente.


¿Quién fue San Cayetano y cómo llegó a Liniers?

San Cayetano de Thiene fue un sacerdote italiano del siglo XVI, impulsor de obras de caridad y ayuda a los más pobres. Su figura cruzó el Atlántico con los inmigrantes europeos y prendió fuerte entre las clases trabajadoras de Argentina. En 1905 se fundó una capilla en su honor en lo que entonces era una zona descampada del barrio de Liniers, al oeste de la ciudad. Con el paso del tiempo, esa pequeña capilla se convirtió en parroquia y luego en el Santuario Nacional de San Cayetano, uno de los centros de peregrinación más importantes del país.

El templo está ubicado en Cuzco 150, a pocos metros de la avenida Rivadavia, y fue consagrado en 1974. Desde entonces, cada 7 de agosto, los fieles hacen fila durante horas –y a veces días– para tocar la imagen del santo y pedirle por «pan y trabajo». Una consigna tan concreta como eterna.


Un día de misa y movilización: el cronograma del 7 de agosto

Bajo el lema de este año, «San Cayetano, danos fuerzas para caminar con esperanza», las puertas del santuario se abrieron a la medianoche. Las misas se celebran de forma continua durante todo el día, siendo la más importante la misa central a las 11 de la mañana, presidida por el arzobispo Jorge García Cuerva. Luego, el prelado recorrerá el templo y saludará a los fieles, muchos de los cuales habrán viajado desde muy lejos.

Pero mientras adentro suenan los rezos, afuera el clima es otro: la CGT, las dos CTA y la UTEP convocaron a una movilización a Plaza de Mayo, que partió a las 8 de la mañana desde el mismo santuario. La consigna: «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo», palabras que resumen un país en crisis.

A las 13 hs comenzaron las concentraciones en la histórica plaza, donde los discursos no ahorraron críticas al Gobierno de Javier Milei. Rodolfo Aguiar, de ATE, adelantó que esta movilización podría ser el preludio de un paro general, mientras los referentes de la economía popular denunciaban el «desguace sistemático» de sus fuentes de ingreso.


Religión y protesta: un legado que se renueva

El vínculo entre la fe y la lucha social no es nuevo. Ya en los años setenta, sacerdotes del Tercer Mundo denunciaban la pobreza estructural desde las parroquias, y la figura de San Cayetano se convirtió en un símbolo de resistencia digna. El santuario de Liniers no solo recibe a devotos, también es espacio de contención, comedor, bolsa de trabajo y acompañamiento para las familias más postergadas.

Cada año, los movimientos sociales reinterpretan la peregrinación: no se trata solo de pedir, sino también de reclamar. La fe no anula la bronca, la potencia. Y en un país donde más de la mitad de la población está bajo la línea de pobreza, la imagen de San Cayetano se vuelve también un estandarte político y moral.

¿Qué opinás vos? ¿La fe y la lucha social van de la mano o deberían separarse?

¿Participaste alguna vez de esta peregrinación? ¿Qué significa para vos San Cayetano en esta Argentina tan golpeada? Contanos tu experiencia o dejá tu reflexión.

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Fuente exclusiva: Palermo Online Noticias
Firma: Mario José