La activista liberiana Leymah Roberta Gbowec, la guatemalteca Rigoberta Menchú Tum y la abogada iraní Shirin Ebadi recibieron el reconocimiento de la Legislatura. El dúo Pimpinela fue destacado en el ámbito de la cultura.
La Legislatura distinguió a tres premios Nobel de la Paz con motivo de la visita que harán a la ciudad de Buenos Aires. La activista liberiana Leymah Roberta Gbowec, la guatemalteca Rigoberta Menchú Tum y la abogada iraní Shirin Ebadi, primera mujer musulmana en recibir el prestigioso premio, fueron honrados como Huéspedes de Honor de la Ciudad de Buenos Aires, adonde estarán entre el domingo y el miércoles próximos. La iniciativa aprobada sobre tablas lleva las firmas de las diputadas Carmen Polledo y Cecilia De la Torre (PRO).
Leymah Roberta Gbowee nació en la zona central de Liberia, en 1972. Al estallar la guerra civil en el país, se mudó a Monrovia, donde estudió para ejercer como Asistente Social y trabajó asistiendo a niños soldados del Ejército. Esta experiencia, sumada a su condición de madre de seis hijos, la llevó a darse cuenta de que eran las madres quienes debían impulsar un verdadero cambio en la sociedad. En 2002 organizó la Acción Masiva por la Paz de las Mujeres de Liberia. Miles de mujeres unieron sus esfuerzos y lograron reunirse con el Presidente Charles Taylor, quien prometió asistir al diálogo de paz en Ghana para negociar con los rebeldes de Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia. Su movimiento trajo el fin de la Segunda Guerra Civil en 2003 y lideró la elección de Ellen Johnson como Presidente, con lo que el país se convirtió en la primera nación africana en tener a una mujer a cargo de la presidencia. En octubre de 2011, Gbowee recibió el Premio Nobel de la Paz junto a su compatriota Ellen Johnson y la yemení Tawakkul Karman.
Rigoberta Menchú nació en 1959, en el seno de una numerosa familia campesina de Chimel – Guatemala. Con su infancia y su juventud marcadas por el sufrimiento producto de la pobreza y la discriminación racial, varios miembros de su familia fueron víctimas de tortura y represión por parte de los militares y las fuerzas de seguridad; sus padres fueron asesinados. Mientras sus hermanos optaron por incorporarse a la guerrilla, ella impulsó una campaña pacífica de denuncia del régimen guatemalteco y de la violación a los derechos humanos, de la cual eran objeto los campesinos indígenas. Se exilió en México donde en 1983 publicó su autobiografía, relatando en primera persona la problemática indígena del país. Regresó a Guatemala y actuó como mediadora en el proceso de paz entre el Gobierno y la guerrilla. En 1992, se le otorgó el Premio Nobel de la Paz. Asesora al Director General de la UNESCO y preside la Iniciativa Indígena por la Paz.
Shirin Ebadi nació en 1947 en el norte de Irán. Su padre, profesor de Derecho, le inculcó desde la infancia un fuerte sentido de justicia, que luego se tradujo en su decisión de cursar la carrera de Derecho en la Universidad de Teherán. Ejerció como abogada, defendiendo a presos políticos y a familiares de escritores e intelectuales asesinados por el régimen de los Ayatolás. Se convirtió en una de las primeras mujeres juezas de su país, presidiendo la Corte de Teherán de 1975 a 1979. Es fundadora de la Asociación para el Apoyo a los Derechos de los Niños y Niñas y, junto a un grupo de abogados, ofrece asistencia legal gratuita a demandados y presos por motivos ideológicos. En 2003 se convirtió en la primera ciudadana iraní y mujer musulmana en recibir el Premio Nobel de la Paz. Si bien su labor no ha estado libre de amenazas, e incluso ha llegado a estar suspendida en el ejercicio de su profesión, nunca cesó en sus esfuerzos a favor de la democratización y los derechos humanos.
