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ChoriFest 2026: Palermo

Cómo llegar a la ChoriFest 2026: Palermo se prende fuego con el festival gratuito del choripán

Palermo vuelve a hacer lo que mejor sabe: mezclar barrio, comida y calle.
En pleno enero porteño, cuando el asfalto transpira y el humo de la parrilla se vuelve idioma común, el choripán —símbolo indiscutido del ritual argentino— vuelve a ser protagonista absoluto con una nueva edición de la ChoriFest 2026, el evento gastronómico gratuito que ya se transformó en un clásico del verano.

El encuentro se realizará el viernes 16 y sábado 17 de enero, de 18 a 1 de la madrugada, en el Hipódromo de Palermo, con entrada libre y gratuita. Dos noches largas, pensadas para venir con amigos, en pareja o en familia, comer parado, charlar con desconocidos y recordar que el choripán no es solo comida: es cultura popular.


Dónde se hace la ChoriFest y por dónde se entra

La feria se desarrollará en el Hipódromo de Palermo, uno de los grandes espacios históricos del barrio, rodeado de parques, lagos, ciclovías y avenidas anchas que permiten llegar sin complicaciones desde distintos puntos de la ciudad.

El ingreso principal será por avenida del Libertador y Dorrego, una esquina estratégica de Palermo donde conviven corredores, ciclistas, vecinos históricos y turistas curiosos. Durante el evento, la zona se transforma: luces cálidas, food trucks alineados, música ambiente y ese aroma inconfundible a chorizo recién puesto sobre la parrilla.


Cómo llegar a la ChoriFest 2026

Llegar es fácil y forma parte del paseo.

Colectivos
Las líneas 10, 34, 36, 160 y 166 circulan por la zona y dejan a pocos metros del predio.

Subte
La Línea D es la opción más directa. Las estaciones Palermo y Ministro Carranza quedan a unos 15 minutos caminando, en un recorrido agradable entre árboles, plazas y bares del barrio.

Bicicleta
Palermo es territorio amigo de las bicis. Hay ciclovías que llegan hasta el Hipódromo y se dispondrá de espacio para estacionarlas. Ideal para ir, comer y volver rodando despacio.


El verdadero protagonista: el choripán

En la ChoriFest no hay medias tintas. El choripán manda.

Habrá más de 35 puestos gastronómicos y más de 100 variedades de choripán, desde el clásico de cancha —pan crocante, chori jugoso, chimichurri y criolla— hasta versiones de autor que exploran panes artesanales, chorizos especiales, embutidos ahumados, salsas caseras y combinaciones más jugadas.

El choripán, históricamente asociado a la tribuna, al asado familiar y a la parada improvisada en la ruta, se resignifica acá sin perder su esencia. Sigue siendo popular, directo y honesto, pero se anima a nuevas vueltas.


Mucho más que chori: qué más se puede comer

El fuego no se queda solo en el pan con chorizo. La propuesta gastronómica se amplía con otros clásicos argentinos:

  • Vacío, tira de asado y costillares
  • Bondiola y lomitos
  • Mollejas bien doradas
  • Empanadas
  • Postres y opciones dulces

Para acompañar, habrá cervezas artesanales, vinos de bodegas boutique, tragos y bebidas para combatir el calor nocturno.

Además, en línea con las nuevas costumbres, el festival incluirá opciones veganas y sin TACC, garantizando que nadie quede afuera del ritual.


Los puestos que marcaron la edición anterior

Si bien los participantes de la edición 2026 todavía no fueron anunciados oficialmente, la ChoriFest 2025 contó con más de 30 propuestas gastronómicas de primer nivel, cada una con su propia mirada sobre el choripán.

Entre los nombres que dijeron presente el año pasado se destacaron:

El Reino del Choripán
Patrón Charcuterie
Todo Brasas
Club Asador
Asado Campero
Lo de Gauna
Sabores Argentos
Distrito Chori
Fierro
Flama
Delta Búfalo
Viejo Patrón
La Magia del Flaco
Tres Fuegos
Veggie Green
Rabieta
Cinzano
Cabaña Los Hermanos

Una mezcla de parrillas tradicionales, proyectos jóvenes y propuestas que combinan respeto por la tradición con ganas de experimentar.


Palermo, barrio y choripán

La ChoriFest no es solo una feria gastronómica. Es una postal del Palermo actual: diverso, abierto, popular y en movimiento. Un barrio que supo cambiar sin perder del todo su calle, donde todavía se puede comer parado, compartir mesa improvisada y discutir cuál es el mejor chimichurri sin que nadie se ofenda.

El choripán no necesita mantel ni solemnidad. Necesita pan, fuego y gente.
Y cuando eso ocurre, Palermo responde.

Entrada libre. Parrilla encendida. El resto es historia.