don julio3 1

Don Julio: ¿alta parrilla o alto verso?

El ticket viral de $203.600 reabre el debate sobre los precios en las parrillas top de Palermo. ¿Hasta dónde llega el relato de la carne premium?

El ticket más comentado de la semana: ¿parrilla cinco estrellas o cinco lucas el bocado?

Una pareja fue a Don Julio, comió bife, chorizo, papas y un postre, brindó con Malbec y salió con un ticket de $203.600 en la mano. No fue un banquete romano ni una cena maridada con trufas negras y caviar de esturión. Fue una parrilla. Buena, sí. Pero parrilla al fin. El menú: dos entradas modestas, dos bifes de chorizo, vino correcto y helado. ¿El resultado? Un torbellino en redes sociales que volvió a poner sobre la mesa la pregunta: ¿cuánto vale realmente comer bien en Buenos Aires?


Los precios de la carne, el mito del bife místico y el efecto Palermo

El culto a la carne argentina es una religión sin herejes. Pero la carne en Don Julio, al igual que en otros templos palermitanos, cotiza como si viniera con certificado de linaje Angus grabado en oro.

  • Bife de chorizo mariposa: $84.500
  • Chorizo bombón: $17.300
  • Salchicha parrillera: $17.300
  • Vino Malbec: $46.000
  • Helado de chocolate: $9.700
  • Agua con gas: $6.500

Ah, y el cubierto, claro: $3.900 por persona, por usar servilleta y panera.

Ahora bien: ¿es justo? ¿Es coherente? ¿O es puro marketing gourmet para turistas con euros en la riñonera y foodies locales dispuestos a pagar “la experiencia”?


El precio de la fama: ¿el mejor restaurante o el mejor armado?

Don Julio no es cualquier parrilla. Tiene su historia, su nombre en rankings como Latin America’s 50 Best, su ambientación cuidada, su carta detallada y un servicio impecable. Pero ¿vale $100.000 por cabeza por una cena clásica de carne y papas?

Porque no hubo degustación de 12 pasos, ni cocina molecular, ni maridajes extravagantes. Lo que hubo fue un menú tradicional con precios de boutique suiza. Y eso, en medio de una Argentina en crisis, genera ruido. Mucho.


Bodegones, veredas y parrillas donde el bife todavía no se disfraza

En otros rincones de Palermo, y ni hablar en barrios vecinos, el mismo corte, con igual o mejor punto, puede conseguirse a menos de la mitad. Y con mozo que te trata de “maestro” o “reina” sin cobrarte por los cubiertos.

¿Ejemplos?

  • Bodegón de barrio: bife de chorizo + fritas + vino de la casa ≈ $45.000
  • Parrilla sin estrella Michelin pero con brasas encendidas hace 40 años: ≈ $55.000 la pareja

Lo que diferencia a Don Julio, entonces, no es sólo la carne. Es el relato. Un relato que mezcla culto foodie, distinción gourmet y branding argentino en su máxima expresión.


¿Qué se paga realmente cuando se paga tanto?

  • ¿El producto? Puede ser. Pero la carne argentina de calidad se consigue en muchos lugares.
  • ¿La atención? Seguramente. Aunque también la encontrás en lugares sin tanta pompa.
  • ¿La fama? Absolutamente.
  • ¿El “me gusta” en Instagram? Sin duda.

Porque, convengamos, el ticket viral también es parte del show. El ticket es un souvenir. Un símbolo de pertenencia. Como el tatuaje de un fan o la foto en la Bombonera.


Una parrilla cara no es pecado. Pero tampoco es dogma

No se trata de demonizar a Don Julio. Hacen lo suyo, lo hacen bien, y llenan el salón todas las noches. Eso no se discute. Pero tampoco hay que comerse el verso de que la buena carne solo se consigue si te endeudás a seis cuotas.

Hay parrillas más accesibles, más auténticas y menos marketineras donde se come con alma, brasas y mantel de hule. Don Julio es una opción, no una obligación.


¿Alta gastronomía o alto chamuyo?

Esa es la pregunta. Y como buenos porteños, la respuesta no está en los bifes, sino en las charlas de sobremesa. Las de verdad, con soda en sifón y servilleta de papel, donde el sabor no siempre cotiza en pesos, pero sí en recuerdos.


¿Y vos? ¿Qué opinás de pagar $203.600 por una parrillada “de lujo”? ¿Vale la pena o es puro humo gourmet para turistas con TripAdvisor abierto?
Escribinos a: lectores@palermonline.com.ar y sumate al debate.