El pendulo de Karina Milei

Historia de las expulsiones de judíos: una cronología de persecuciones

Historia de las expulsiones de judíos: una cronología de persecuciones, poder político y crisis sociales

A lo largo de más de dos mil años, diversas comunidades judías han sido expulsadas de reinos, ciudades y territorios. Desde la Antigüedad hasta la Edad Moderna, y en algunos casos incluso en el siglo XX, la historia registra numerosos episodios en los que esta minoría religiosa y cultural fue obligada a abandonar los lugares donde vivía. El fenómeno no se explica por una única causa: en cada época intervinieron factores distintos, como conflictos políticos, intereses económicos, persecuciones religiosas o crisis sociales que empujaron a los gobernantes a convertir a las minorías en chivos expiatorios.

Comprender esta historia exige recorrer los principales episodios en orden cronológico y analizar los contextos en que ocurrieron.

Las primeras dispersiones en la Antigüedad

El primer gran desplazamiento registrado ocurrió en el año 586 a. C., cuando el Imperio neobabilónico conquistó el Reino de Judá. El rey Nabucodonosor II destruyó Jerusalén y deportó a parte de la población hacia Babilonia. Este episodio, conocido como exilio babilónico, fue una práctica habitual en los imperios de la época: trasladar poblaciones conquistadas para reducir la posibilidad de nuevas rebeliones.

Siglos más tarde, otro momento decisivo llegó con el dominio romano sobre Judea. En 70 d. C., tras la Gran Revuelta Judía, las tropas romanas destruyeron el Segundo Templo de Jerusalén. Muchos judíos fueron asesinados, vendidos como esclavos o dispersados por distintas regiones del imperio.

La situación se agravó en 135 d. C., después de la rebelión de Bar Kojba. El emperador Adriano reprimió duramente la sublevación y prohibió a los judíos vivir en Jerusalén, que fue transformada en la colonia romana Aelia Capitolina. Este episodio consolidó una diáspora que ya se había extendido por el Mediterráneo.

La Edad Media europea y la fragilidad de las minorías

Durante la Edad Media, comunidades judías se asentaron en numerosos territorios de Europa. Sin embargo, su situación jurídica solía ser precaria: dependían directamente de la protección del monarca o del señor feudal, y su permanencia podía cambiar según las circunstancias políticas o económicas.

Uno de los primeros episodios importantes ocurrió en 1182, cuando el rey Felipe II de Francia expulsó a los judíos de sus dominios. La decisión permitió a la corona confiscar bienes y cancelar deudas. Sin embargo, años más tarde algunos fueron readmitidos, lo que muestra el carácter fluctuante de estas políticas.

En 1290, el rey Eduardo I de Inglaterra decretó la expulsión de todos los judíos del reino. Fue una de las primeras expulsiones totales de Europa medieval. La medida estuvo precedida por décadas de restricciones legales y presiones económicas.

En Francia se repitieron decisiones similares. En 1306, el rey Felipe IV expulsó nuevamente a la población judía y confiscó sus propiedades. Hubo otras expulsiones en 1322 y finalmente en 1394, cuando el rey Carlos VI decretó la expulsión definitiva.

En los territorios del Sacro Imperio Romano Germánico no hubo una expulsión general, pero sí numerosas expulsiones locales. Durante la Peste Negra de 1348-1349, muchas comunidades fueron acusadas falsamente de provocar la epidemia envenenando pozos. En ciudades como Estrasburgo, miles de judíos fueron asesinados o expulsados.

La expulsión de la península ibérica

Uno de los episodios más conocidos ocurrió en 1492, cuando los Reyes Católicos de España firmaron el Edicto de Granada. El decreto obligaba a los judíos a convertirse al cristianismo o abandonar el reino. Se estima que decenas de miles optaron por el exilio, mientras que otros aceptaron el bautismo para permanecer.

El contexto de la medida fue complejo. Tras la Reconquista, la monarquía buscaba consolidar la unidad política y religiosa del nuevo Estado. La presión de sectores eclesiásticos y la sospecha hacia los llamados “conversos” influyeron en la decisión.

En Portugal, el rey Manuel I adoptó una política similar en 1497, aunque en la práctica muchos judíos fueron obligados a convertirse en lugar de abandonar el país.

Expulsiones en Europa Central y Estados italianos

Durante los siglos XV y XVII también se registraron expulsiones en Europa Central. En 1421, en Viena, la comunidad judía fue destruida tras una serie de acusaciones religiosas. Más tarde, en 1670, el emperador Leopoldo I ordenó la expulsión de los judíos de Viena y de gran parte de Austria.

En varios territorios italianos también se produjeron expulsiones o confinamientos. En 1510 y 1541, el Reino de Nápoles expulsó a la población judía bajo dominio español. En los Estados Pontificios, el papado adoptó políticas restrictivas que incluyeron expulsiones en 1569 y 1593, permitiendo la residencia judía solo en algunas ciudades.

Europa oriental y el Imperio ruso

A partir del siglo XVI, Europa oriental —especialmente Polonia-Lituania— se convirtió en uno de los principales centros de la vida judía. Allí se desarrollaron comunidades numerosas y relativamente autónomas.

Sin embargo, bajo el Imperio ruso, la situación volvió a deteriorarse. En 1791 se creó la llamada Zona de Asentamiento, que obligaba a la mayoría de los judíos del imperio a residir en territorios específicos. Durante el siglo XIX también se produjeron pogromos y expulsiones locales, especialmente tras el asesinato del zar Alejandro II en 1881.

El siglo XX y el Medio Oriente

El siglo XX trajo transformaciones profundas. El Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial marcó el episodio más devastador de persecución antijudía en la historia europea.

Tras la creación del Estado de Israel en 1948 y el inicio del conflicto árabe-israelí, muchas comunidades judías que habían vivido durante siglos en países de Medio Oriente y el norte de África emigraron o abandonaron esos países en medio de tensiones políticas, guerras y persecuciones.

En países como Irak, Egipto, Yemen, Libia y Siria, las antiguas comunidades judías prácticamente desaparecieron durante las décadas posteriores.

Un fenómeno ligado a las crisis de cada época

El recorrido histórico muestra que las expulsiones de judíos no respondieron a una sola causa ni a una explicación simple. En distintos momentos influyeron factores como:

  • conflictos religiosos entre comunidades
  • decisiones políticas de monarcas y gobernantes
  • confiscaciones de bienes y cancelación de deudas
  • crisis económicas o sanitarias
  • guerras y rivalidades internacionales
  • prejuicios y hostilidad social hacia las minorías

En muchos casos, los judíos fueron expulsados de un territorio y luego aceptados en otro, lo que produjo desplazamientos constantes a lo largo de los siglos.

Una historia que refleja las tensiones de cada sociedad

La historia de las expulsiones de comunidades judías refleja también la historia de las sociedades que las protagonizaron. Cada episodio estuvo marcado por tensiones políticas, religiosas o económicas propias de su tiempo.

Hoy, los historiadores coinciden en que comprender estos acontecimientos requiere analizar el contexto de cada época y evitar explicaciones simplistas. Las expulsiones de minorías religiosas o culturales han sido una constante en la historia mundial, y su estudio permite entender mejor los mecanismos sociales y políticos que llevaron a estos conflictos.

Cronología de expulsiones de judíos (principales casos documentados)

Antigüedad

586 a. C. — Reino de Judá / Imperio Babilónico
Deportación a Babilonia tras la conquista de Jerusalén.

70 d. C. — Judea / Imperio Romano
Destrucción del Segundo Templo y dispersión tras la revuelta judía.

135 d. C. — Jerusalén / Imperio Romano
Adriano prohíbe la residencia judía tras la rebelión de Bar Kojba.


Edad Media

Francia

1182 — Reino de Francia
Expulsión ordenada por Felipe II.

1306 — Francia
Expulsión decretada por Felipe IV.

1322 — Francia
Nueva expulsión bajo Carlos IV.

1394 — Francia
Carlos VI decreta expulsión general.


Inglaterra

1290 — Reino de Inglaterra
Eduardo I expulsa a toda la comunidad judía.


Alemania y Sacro Imperio Romano Germánico

(expulsiones principalmente locales)

1349 — Estrasburgo
Masacre y expulsión durante la peste negra.

1350 — Colonia
Expulsión tras persecuciones.

1424 — Colonia
Expulsión oficial de la comunidad.

1438 — Augsburgo
Expulsión.

1499 — Núremberg
Expulsión de la comunidad judía.


Austria

1420-1421 — Viena
Destrucción de la comunidad judía.

1670 — Viena
Expulsión ordenada por Leopoldo I.


España

1492 — Corona de Castilla y Aragón
Edicto de Granada: expulsión o conversión.


Portugal

1497 — Reino de Portugal
Expulsión y conversiones forzadas.


Navarra

1498 — Reino de Navarra
Expulsión siguiendo la política ibérica.


Lituania

1495 — Gran Ducado de Lituania
Expulsión temporal (regreso en 1503).


Italia

1510 — Reino de Nápoles
Expulsión bajo dominio español.

1541 — Reino de Nápoles
Nueva expulsión.

1569 — Estados Pontificios
Expulsión de varias regiones papales.

1593 — Estados Pontificios
Nueva expulsión en muchos territorios.


Europa Central y Oriental

1654 — Brasil (Recife)
Expulsión tras reconquista portuguesa.

1670 — Austria / Viena
Expulsión imperial.

1682 — Praga (restricciones y expulsiones parciales).


Imperio Ruso

1791 — Imperio ruso
Creación de la Zona de Asentamiento.

1881-1905 — Imperio ruso
Olas de pogromos y expulsiones locales.

1891 — Moscú
Expulsión de miles de judíos.


Siglo XX — Medio Oriente y Norte de África

Tras la creación del Estado de Israel y conflictos regionales:

1948-1951 — Irak
Emigración masiva y expulsiones.

1948-1956 — Egipto
Expulsiones y confiscaciones.

1949-1950 — Yemen
Salida masiva de la comunidad judía.

1956-1967 — Siria
Restricciones y expulsiones.

1967 — Libia
Expulsión final de la comunidad judía.