A un año de la muerte de Papa Francisco, la Ciudad de Buenos Aires y distintos puntos del país se preparan para una serie de homenajes que buscarán mantener viva la memoria de un pontífice que marcó una época, tanto dentro como fuera de la Iglesia. Con actividades abiertas, celebraciones litúrgicas y propuestas culturales, el legado del primer Papa argentino volverá a ocupar el centro de la escena pública.
El primer acto se realizará este sábado desde las 18 en la Plaza de Mayo, con un evento gratuito que combinará música, espiritualidad y encuentro comunitario. La convocatoria, organizada por la Asociación Civil Miserando, tendrá como figura principal al Padre Guilherme, reconocido por fusionar música electrónica con mensajes de fe.
El escenario principal estará montado frente al monumento central de la plaza, en un espacio cargado de historia política y social, donde se espera la participación de miles de personas. La propuesta busca interpelar especialmente a las nuevas generaciones, retomando uno de los ejes centrales del pontificado de Francisco: una Iglesia abierta, cercana y en diálogo con la realidad contemporánea.
Desde la organización señalaron que el homenaje “es una forma de volver a poner en el centro los valores que marcaron su papado: la misericordia, la inclusión y el encuentro entre las personas”. En esa línea, el evento tendrá una duración estimada de dos horas y contará con intervenciones artísticas y mensajes alusivos al legado del Papa.
Misas en Luján y Flores
El martes 21 de abril, fecha en la que se cumple el primer aniversario de su fallecimiento, se llevarán adelante celebraciones religiosas en distintos puntos del país.
A las 17, en la Basílica Nuestra Señora de Luján, se celebrará una misa presidida por Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina. La ceremonia se enmarca en la 128ª Asamblea Plenaria del Episcopado y será transmitida a través de los canales oficiales del santuario.
Desde la Conferencia Episcopal destacaron que el encuentro busca “hacer memoria agradecida del Papa Francisco y renovar el compromiso misionero que marcó su pontificado”, convocando tanto a fieles como a la comunidad en general.
Ese mismo día, a las 20, se celebrará otra misa en la Basílica de San José de Flores, presidida por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva.
El templo de Flores no es un escenario más: allí fue donde Jorge Mario Bergoglio descubrió su vocación sacerdotal, en un barrio que marcó su identidad y su forma de entender el mundo. La ceremonia será transmitida en vivo y convocará a la comunidad arquidiocesana a unirse en oración por su eterno descanso.
El legado de un Papa argentino
Francisco falleció el 21 de abril de 2025 en la residencia de Santa Marta, en el Vaticano, a los 88 años, luego de doce años de pontificado. Su figura trascendió lo religioso para convertirse en un referente global en temas como la pobreza, la inclusión social, el diálogo interreligioso y la justicia social.
Durante su papado, impulsó una Iglesia más cercana a los sectores vulnerables, con una fuerte crítica a las desigualdades económicas y a los sistemas que excluyen. Su mensaje, centrado en la misericordia y el encuentro, dejó una huella profunda tanto en creyentes como en amplios sectores de la sociedad.
A un año de su partida, los homenajes que se realizarán en la Argentina no solo buscan recordarlo, sino también reafirmar una identidad: la de un Papa surgido del sur del mundo, que llevó la voz de los pueblos a los espacios de mayor poder global.
La Plaza de Mayo, Luján y Flores serán, en estos días, escenarios de una memoria activa. Porque en tiempos de tensiones sociales y económicas, el legado de Francisco vuelve a instalar preguntas incómodas y necesarias sobre el rumbo de la sociedad y el lugar de los más vulnerables en la agenda pública.
